¡Servir a la economía real! Congreso Bancario Europeo de 2012

Francamente el tenor que caracterizó al vigésimo segundo Congreso Bancario Europeo de la ciudad de Frankfort, realizado el pasado mes de noviembre, no fue el que se esperaba. “Repensando las finanzas” fue su lema y lo que se percibe de los diferentes discursos -en particular los de Mario Draghi, director del Banco Centralo Europeo (BCE), de Martin Blessing, director del Commerzbank, y de Jürgen Fitschen- es que el “apaciguamiento” se coló entre los bancos y las finanzas. Los días del glamur y de los rumores, terminaron. La nueva directriz salida de Frankfort fue que el sector bancario tiene que reglamentarse de forma estricta y que los banqueros y las finanzas tienen que concentrarse en su negocio, que es “servir a la economía real.” Veremos si la cumplen.

Esta forma de penar la expuso el ministro de Hacienda alemán, Wolfgang Schäuble, y fue retomada por el director de Commerzbank, Blessing, quien en su discurso subrayó que las lecciones de la crisis de 2008 todavía no se comprenden y que a causa del enorme “apalancamiento” ocurrido, en precisa más reglamentación del sector financiero.

Los banqueros de Frankfurt invitaron por primera vez a un filósofo a su reunión, al profesor Julian Nida-Rümelin, ex ministro de Cultura de Alemania, y al también filósofo y profesor de economía checo Tomáš Sedlácek, al tiempo que el 72 por ciento de los asistentes (unas 250 personas entre banqueros, financistas y empresarios) votaban a favor de la moción que señala que lo indispensable para el cambio es un “cambio cultural” completo. Otro término que se repitió con regularidad fue “reglamentación,” la necesidad de una “Agencia Europea de Inspección” y la urgente necesidad de comprender la dimensión de la “banca en la sombra” y de la especulación con los OTC, como advirtió la parlamentaria europea, integrante del comité de Hacienda, Sharon Bowles. En un panel dijo: “Nadie sabe qué está pasando allí.”

Se le dio mucha atención al problema de la inspección bancaria y a la futura función que desempeñará el BCE como centro de la nueva Agencia de Inspección del sistema bancario de la Unión Europea. Los aspectos esenciales los describió el director del BCE, Mario Draghi, quien dijo que el inspector europeo debe trabajar como un mecanismo descentralizado con la Junta de Supervisión en el centro: “La Junta de Supervisión se compondrá predominantemente de representantes destacados de las autoridades supervisoras nacionales; de ahí que el método de trabajo y la toma de decisiones tengan que ser colectivas, a partir de un procedimiento colegiado que se beneficiará directamente de la preparación y de la experiencia de los inspectores nacionales. Ellos serán los actores principales, no público pasivo sometido a una autoridad central, que contribuirán con su conocimiento de los mercados nacionales, regionales y locales,” dijo Draghi.

Pidió con vehemencia una mayor integración europea, combinada con capacidades industriales innovadoras y una cooperación más estrecha con los países emergentes. Al ser el BCE el primer inspector de la junta de supervisores nacionales europeos, Draghi recalcó que esto no representaría un conflicto de intereses con el BCE, cuya obligación principal es ser independiente y vigilar la estabilidad monetaria de los países de la zona del euro.
¿Proyecto de bonos para inversión a largo plazo?

Fue también importante la participación del director del Banco de Fomento Europeo, el ex secretario de Relaciones Exteriores, Werner Hoyer, quien desde principios de 2012 dirige esa institución. Se trata de un banco cuyos accionistas son estados de la Unión Europea que concentran sus actividades primariamente en financiar proyectos de fomento dentro de la UE. El banco maneja una gran cantidad de créditos, principalmente dedicados a la construcción de obras de infraestructura europeas. El 23 de noviembre, el presidente del EIB y el presidente del Sberbank de Rusia, Herman Gref, firmaron un tratado de cooperación concentrado en obras para Europa Central y Oriental, Rusia y Turquía.

En un periodo de preguntas y respuestas, la autora preguntó al doctor Hoyer qué pensaba de los “bonos proyecto como medio para financiar los futuros corredores de infraestructura trans euroasiáticos,” si pensaba que dicho procedimiento representaba una respuesta productiva para hacer frente a la crisis financiera y económica mundial. El presidente del EIB respondió que creías que “los bonos proyecto eran una idea brillante.” Esos bonos involucran muchos créditos para obras, todavía estamos en una “fase de prueba,” dijo Hoyer.

Hoyer destacó la importancia de la capacidad de innovación industria y el impulso de la educación dentro de un ambiente industrial fundado en la 62 000 patentes europeas. Señaló también el progreso de China, India y Brasil.
Similar fue el discurso del ministro Schäuble, quien se concentró en la idea de la “Misión de Europa- una Europa Unida.” En términos de las lecciones que hay que sacar todavía de la crisis de 2008-2009, dijo que el “apalancamiento” tiene que llevarse a un grado razonable junto con la introducción de los requerimientos de capital que dicta el protocolo de Basilea III a todos los bancos. Habló de la Inspección a los Bancos Europeos, de la que se encargará el BCE, de la Sombrilla de Seguridad Europea, además de las medidas judiciales contra los que se han apoyado en un mecanismo de bonos desprovisto de todo sentido de la responsabilidad, y del “impuesto a las transacciones financieras.” El ministro alemán dijo en un momento que había sostenido una conversación en la reunión del G-20 en México (a finales de octubre) con el ministro de Hacienda de India, el cual en pocas palabras le mostró que lo que está en juego es el destino de la Humanidad. El problema real, dijo el ministro indio, es como nos encargamos de alimentar a miles de millones de personas y les damos educación y empleos decentes.

Schäuble recalcó que el funcionario indio se había referido a que Facebook no tiene más que mil empleados. En comparación, India tiene que crear cada mes un millón de empleos. Este es el marco de la necesidad de crear técnica e industria modernas. El ejemplo de Schäuble sirvió para explicar a los banqueros reunidos en Frankfort que lo que cuenta es la economía real, que al pueblo se le tienen que otorgar condiciones de vida decentes y una educación adecuada. Schäuble recalcó con fuerza que el orden bancario tiene exclusivamente la “función de servir” -es el siervo del Estado y de la industria, y no existe para su puro beneficio.

La autora preguntó al ministro Schäuble al final de debate lo que pensaba de la situación de Europa. El ministro Schäuble respondió de una forma emotiva inusual al referirse a que la situación era igual que al final de la Segunda Guerra Mundial, cuando Europa estaba en ruinas. Habló de los esfuerzos extraordinarios de los padres fundadores de Europa quienes lograron unir a los pueblos europeos para cooperar en un proyecto económico pacífico. Schäuble calificó a la Unión Europea de ser históricamente un “experimento único” que todavía no termina (“nadie en el mundo ha logrado unir 27 integrantes”). Al mismo tiempo, subrayó que en términos del porcentaje del PIB mundial y de la demografía, Europa representa apenas el 10 por ciento. Pero, contra los que ven con escepticismo al euro y a la UE, Europa, dijo, “se está convirtiendo en una gran unión económica.” Schäuble señaló que 25 por ciento de las reservas monetarias del mundo están en euros. En América Latina y Asia la gente está ansiosa por saber más del proyecto de Integración Económica Europea.

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