Desorden mundial: ¿Anarquía o cuál camino seguir?

MSIa Informa, 18 de octubre de 2019.-La décima segunda reunión anual del Club de Debates de Valdai se realizó del 30 de septiembre al 3 de octubre en el balneario ruso de Sochi, en el mar Negro. El tema de este año fue “Hora de crecer o la anarquía: la ausencia de orden mundial como una forma de promover un comportamiento con sentido de la responsabilidad de los estados”, objeto de un documento de trabajo divulgado antes del foro. La extensión del título indica la naturaleza de la presente situación estratégica mundial que enfrenta el mundo.

Según los autores, “anarquía” es la mejor definición del escenario actual. Como es imposible crear una regla internacional fundada en el poder de una gran potencia o grupo de potencias, afirma, ellos confían “en el instinto de conservación de los estados”. Observan que la diplomacia atraviesa una crisis, “las señales políticas se intercambian ahora por medio de la prensa, en general, con insultos abiertos, o, en el ámbito de la diplomacia no oficial, por especialistas autorizados… Hoy, la diplomacia se está usando con más frecuencia para intercambiar declaraciones oficiales puramente formales, que ninguna de las partes toma en serio.”

Dada la falta de entendimiento muto y de reglas claramente definidas, los autores subrayan que es de vital importancia “revivir tradiciones clásicas de la diplomacia, con su capacidad no ideológica, sino profesional para encontrar salidas hasta para las divergencias y conflictos más complejos”.

En el capítulo dedicado a la “Dialéctica de la fuerza militar”, los autores señalan el riesgo de mal entendidos, errores de cálculo o simples errores: “Todas las grandes potencias (Estados Unidos, Rusia, China, India y algunos países europeos) están ampliando o modernizando sus fuerzas de disuasión nuclear o de armas convencionales. Las nuevas tecnologías, de armas anteriores a la inteligencia artificial, están proporcionándoles recursos fundamentalmente nuevos”.

Sin embargo, también recalcan que las manos de “Estados Unidos están atadas en lo tocante a una guerra contra Rusia o contra China, y pagarían un precio muy alto por ese conflicto, aunque no haya despliegue de fuerzas nucleares estratégicas. Una Rusia relativamente pobre, por ejemplo, podría usar armas nucleares tácticas para neutralizar la superioridad de la OTAN en Europa. Y China es lo suficientemente fuerte para combatir cualquier posible agresión de Estados Unidos en Asia… Grandes y medias potencias son capaces hoy de lanzar ataques cibernéticos exitosos a instalaciones de infraestructura civiles”.

Putin sobre Asia y el Medio Oriente

Como en los años anteriores, el presidente Vladimir Putin habló en la sesión plenaria al final del foro. En sus apreciaciones, hechas desde una perspectiva mundial de largo plazo, así como en un plano histórico, cultural y filosófico, señaló con vehemencia al Oriente y el papel de Asia como la mayor y más populosa región del mundo y habló de las futuras relaciones rusas con el continente, destacando a China, India, Irán, Turquía, Japón y a los países de Asia Central y del Sureste Asiático. Todo ellos, afirmó, son herederos de grandes civilizaciones antiguas que dieron a la humanidad conocimientos y técnicas únicas, además de descubrimientos en medicina, en matemáticas, en cultura y en las artes. Para Putin, Asia está “recuperando su lugar en los asuntos internacionales y los estados asiáticos se están fortaleciendo”.

El presidente, evidentemente le prestó también mucha atención a la situación de Siria y a las perspectivas de paz en Medio Oriente, donde Rusia ha tenido un papel crucial. Putin manifestó optimismo con que el entendimiento en Siria pueda convertirse en un modelo para resolver la crisis regional, con el uso de los mecanismos diplomáticos en la gran mayoría de los casos, para que el uso de la fuerza sea tan sólo una excepción extrema y forzada: “La verdad es que en Siria nos enfrentamos con el intento de crear un casi Estado terrorista con un real -y digo esto sin la mínima exageración- ejército terrorista.”

Interrogado más adelante, durante los debates, sobre Siria, Putin hizo hincapié en que “las operaciones militares a gran escala terminaron. Me refiero a las operaciones a gran escala, porque todavía existen núcleos de acciones armadas o terroristas locales”. Subrayo la importancia del Comité Constitucional, anunciado el 23 de septiembre, con el objetivo de hacer pacíficamente la transición. “Ahora estamos ansiosos por el inicio de ese proceso constitucional, por el trabajo de ese comité en Ginebra, bajo la égida de Naciones Unidas”.

Otro tema importante de su discurso fue la integración de Eurasia con una vasta red de obras de infraestructura de transporte planeadas para comunicar Europa, a través de Rusia, por las regiones del Caspio, de Asia Central, de Irán y de India, con China, a lo que agregó las perspectivas de explotación de las rutas marítimas del Ártico, con la posibilidad de conectar los puertos del mar del Norte con los de los océanos Pacífico e Índico, alimentados por vías terrestres en Siberia Oriental y Eurasia Central.

Putin confirmó también que Rusia está apoyando a China en la creación de un mecanismo de alerta contra ataques de misiles balísticos, que sólo Rusia y Estados Unidos poseen y, según él, “aumentará radicalmente la capacidad de defensa de China”. Interrogado sobre la reciente cancelación del tratado de proyectiles de alcance corto e intermedio (INF) por Estados Unidos, afirmó que, desde su punto de vista, la causa primaria de la salida estadounidense estaba vinculada a China y a la ubicación de los proyectiles de alcance intermedio recién anunciados por Estados Unidos.

El rey Abdullah: más cooperación en el Medio Oriente

El rey Abdullah II de Jordania pronunció un importante discurso durante la sesión plenaria. “Rusia es hoy fundamental en varias regiones y arenas, en cuestiones económicas, de seguridad y en las relaciones interreligiosas vitales para el futuro” dijo el rey, y agregó que “tanto Rusia como Jordania tienen un interés crítico compartido en resolver la amenaza extremista en Oriente Medio, en la crisis de Siria y en encontrar una respuesta para el negado Estado palestino”.

El monarca recalcó que su país y Rusia sostienen una estrecha cooperación con Siria, recordando el enorme número de sirios refugiados en Jordania. Según él, el fin de la crisis tan sólo “con una solución política que preserve la unidad, la soberanía y la integridad territorial de Siria y permita el retorno seguro y voluntario de los refugiados”.

Jordania apoya el proceso de paz de Ginebra y las iniciativas complementarias, en especial el proceso de Astaná (que involucra a Rusia, a Turquía e a Irán -n. e.). Sin embargo, también subrayó que la región no gozará de amplia seguridad ni de estabilidad hasta que no se encuentre una solución definitiva y justa del conflicto palestino-israelí, lo que, para él, no sucederá “sin una solución de dos estado, que proporciones una paz real, de acuerdo con el derecho internacional y de las resoluciones de Naciones Unidas: el fin del conflicto, un Estado palestino soberano, viable e independiente, en las líneas del 4 de junio de 1967, con Jerusalén Oriental como su capital, pero viviendo al lado de Israel, en paz y seguridad mutuas”.

La situación de Jerusalén como lugar sagrado tiene que ser salvaguardada, concluyó el monarca.

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