La miseria de los indígenas se ve como folclor

guaranis-caiovás-MS-foto-A-Crítica-(3)

La Asamblea Legislativa de Mato Grosso del Sur realizó el martes 13 de octubre la primera audiencia de la Comisión Parlamentaria de Investigación dedicada al Consejo Indigenista Misionero (Cimi).  Se trata de la primera investigación oficial sobre las actividades de esa entidad formalmente dependiente de la Conferencia de Obispos de Brasil (CNBB) que sin embargo so pretexto de defender los derechos indígenas, los incita a todo tipo de aventura jacobina.

En la audiencia participó el presidente del Movimiento de Solidaridad Ibero-americana (MSIa) Lorenzo Carrasco, quien destacó que  el CIMI se adjudica como una victoria  trabajar desde hace décadas para que los indios preserven su organización social y sus tradiciones, no obstante, el sectarismo impuesto por tal ideología se ha traducido en incontables daños para, los mismos indígenas, para los agricultores, indígenas y para toda la nación.

Según Carrasco, tanto el CIMI como la Fundación Nacional del Indio (Funai) no están preocupados en a los indios al resto de la sociedad: “Las principales víctimas son los mismos indígenas, pues la falta de una política pública en este sentido impide la convivencia de ellos con el resto del pueblo brasileño.  La miseria de los indígenas se ve como folclor” (Agora MS, 14/10/2015).

Carrasco afirmó que las ONG nacionales e internacionales que profesan defender a indígenas en realidad se limitan al asistencialismo.  Además, el CIMI manipula  a “los indígenas contra sus intereses” pues es innegable que en su gran mayoría desean el progreso, y no la segregación y la pobreza.

Resaltó el hecho de que el Cimi siempre se opone a todos los proyectos de fomento al desarrollo, para impedirlos promueve litigios intransigentes en varias regiones exigiendo las demarcaciones de tierras indígenas.

Carrasco, de nacionalidad mexicana, afirmó que sus hijos también son brasileños, lo que lo obliga a defender Brasil: “No es concebible que todavía haya separación racial (…).  Creo que la CPI busca la verdad, nadie quiere mentiras, nadie quiere matar a los indígenas, no tengo la intención de defender a uno o a otro, pero sí de contribuir a la mejoría de la humanidad.”

En respuesta a estos pronunciamientos, la diputada estatal Mara Caseiro (PT do B), presidenta de la CPI, afirmó que sus palabras fueron esenciales para entender el modus operandi del Cimi: “Contribuyó en gran medida para entender cuál es la doctrina, el objetivo real, lo que piensa el Cimi.  Imagino todo lo que usted ha pasado en todos estos años.  Imagino la presión, pues aquí, con la CPI, también estamos sufriendo mucha presión.

La legisladora destacó la principal finalidad de la CPI:  “Esclarecer, revelar hechos, mostrar toda la verdad sobre las denuncias que llegan a esta Casa de Leyes de lo que Consejo Indigenista Misionero no sólo ha incitado, sino que ha financiado las invasiones de tierras particulares en Mato Grosso do Sul.”

Al contrario de lo que muchos piensan, no se trata de una cacería de brujas.  En esta guerra no hay vencedores ni perdedores: todos salen perjudicados con el conflicto del campo, conflicto este que ha cegado tantas vidas, ya de indígenas, ya de productores rurales.  Conflicto que ha traído daños enormes tanto a las comunidades indígenas, ya de por sí víctimas de la miseria y de la falta de asistencia gubernamental, como a los productores, que aunque tengan el título legal de sus tierras, ven sus propiedades invadidas, arrancado su patrimonio, y sin poder producir,” destacó la diputada.

Otro expositor fue el periodista Nelson Barretto, igualmente especialista en indigenismo.  Para él, el Cimi no actúa como una entidad católica, a pesar de presentarse como tal.  Destacó que es imposible cristianizar sin hacer a los indígenas tan capaces, calificados y competitivos como cualquier otro ciudadano brasileño: “La doctrina de los nuevos misioneros es contraria a la doctrina católica.  Creen que la vida tribal es más interesante.  En lugar de segregar, tenemos que integrar al indio a la sociedad.  No ganamos nada con seguir con los indios una política asistencial; es necesario trabajar para que los indígenas se vuelvan emprendedores.”

El periodista, que afirmó tener sangre indígena, dijo que la doctrina que defienden el Cimi y otras organizaciones no gubernamentales semejantes, deja a la sociedad impregnada de ese pensamiento retrógrado.  Criticó también al gobierno federal por permitir que la situación se agrave, lo cual genera un clima de conflicto en el campo.  “No es posible que un estado sea asolado por 98 invasiones.  Viene aquí el ministro de Justicia y hace el ridículo, como un hombre sin preparación, prepotente,” dijo en referencia al ministro de Justicia, José Eduardo Cardozo, quien estuvo en Matto Gross do Sul, pero no resolvió el problema, aunque sí hizo muchas promesas (campograndenews.com.br, 13/10/2015).

A su vez, el relator de la CPI, el diputado Paulo Corrêa (PR), manifestó su repudio a la calumnia de que la soya y la carne de Mato Grosso do Sul están manchadas con la sangre de niños indígenas: “La soya y la carne de Mato Grosso del Sur tienen el sudor del productor rural, y no acepto que se haya dicho tamaña mentira, repudio esa frase.”

El diputado Pedro Kemp (PT), simpatizante notorio del trabajo del Cimi y del discurso indigenista-ambientalista, cuestionó la intervención de Carrasco: “Entiendo que esta audiencia pública no podrá constar en el informe de la CPI, conforme al Reglamento Interno de esta Casa.  La reunión no será incluida porque no consta en el Reglamento Interno.  Respeto las opiniones manifestadas esta tarde, pero no concuerdo con las afirmaciones ni con el contenido que se expuso.”

x

Check Also

El indigenismo fabrica conflictos en el Sur de Chile

El conflicto provocado por las agresiones de los indígenas mapuches en Chile contra los productores ...