Nuevo plan geo-estratégico a un año de la Primavera árabe

Poca atención se le prestó al discurso pronunciado por el ministro ruso de Relaciones Exteriores, Sergei Lavrov, en la Conferencia de seguridad de Munich que tuvo lugar a principios de febrero. Lavrov, advirtió, en referencia a los planes de Estados Unidos de instalar una defensa contra proyectiles, que estos podrían ser una cuña entre “Rusia y las diferentes culturas europeas” y que Rusia no apoyaría un orden que “condujese a la confrontación con China, nuestro aliado estratégico.”

La 48va Conferencia de seguridad de Munich se realizó en un momento en el que la situación estratégica mundial se encuentra en definición: en los meses entrantes se habrán de realizar elecciones en Rusia, Eslovaquia, Francia, Estados Unidos y México. Las elecciones coinciden con el deterioro de la crisis de la zona del euro y con un peligroso empeoramiento de la situación del Medio Oriente; el creciente peligro de un ataque de Israel a las instalaciones nucleares así como las represalias a Siria.

Entre los tópicos más importantes que se analizaron en Munich estuvieron: el cambio estratégico de Estados Unidos hacia el Pacífico y Asia; el futuro papel que China y Asia habrán de desempeñar en los asuntos internacionales; un debate sobre el futuro de la política se seguridad euro/atlántica-euro/asiática y el debate sobre las consecuencias sociales y política futuras de la crisis del euro.

Rusia pinta su raya

Está naciendo una nueva realidad geoestratégica. En tanto que las relaciones Estados Unidos-Rusia se enfrían, las relaciones ruso-europeas están estancadas. La nueva realidad se reflejó en el nuevo “tono” del discurso que pronunciara el ministro ruso de relaciones exteriores. El mensaje que comunicó el ministro ruso fue el de que Rusia había aprendido las lecciones de la intervención del año pasado contra Libia, y de la crisis del euro, de las que está sacando sus propias conclusiones.

El ministro de Relaciones Exteriores habló de una “división de aguas histórica” en referencia a los “cambios radicales que están sucediendo, los cuales han llevado a un cambio del panorama geopolítico.” Mencionó los “nuevos polos de poder que emergen en el orden internacional, en particular el papel de China y de Asia como potencias económicas, mientras (…) que “Occidente está amenazado por la pérdida de influencia, con lo que su papel será secundario.”

Si algo se ha de tratar sobre el futuro de la seguridad de la zona euro-atlántica, esto tendrá que ser sobre el concepto descrito en la reunión cumbre de Astana de 2010 (una zona de seguridad común y general de Vancouver a Vladivostok), dijo Lavrov. El ministro señaló el enorme potencial económico de Rusia en Siberia y en el Lejano Oriente, y se refirió a un discurso reciente del Primer ministro ruso, Vladimir Putin, en el que este expresó que Rusia ve su “tarea primordial” en el fomento de esta región, que puede convertirse en una enorme zona industrial económica, con la técnica más moderna y con nuevas industrias. “Invitamos a Asia y a los países europeos a cooperar con nosotros en esto,” dijo Lavrov y propuso que Europa participe en el éxito de dicha “sociedad para (un proyecto) de modernización.”

El tema de la defensa contra proyectiles

Al mismo tiempo, el ministro ruso de Relaciones Exteriores fue preciso en la posición de Rusia sobre la “Defensa de Proyectiles.” Este tema fue el centro del discurso del secretario de la Defensa de Estados Unidos, Leon Panetta, en Munich. Al describir las “nuevas directrices de seguridad de Estados Unidos,” Panetta recalcó la necesidad de una “defensa de proyectiles común,” en la que Europa participaría de forma más activa y que habrá de ser el tema central de la reunión de la OTAN en Chicago (mayo de 2012). El tema de la defensa contra proyectiles “sonó la campana de alarma en Rusia.” Lavrov expresó la preocupación de que “esto pudiera crear una brecha entre Rusia y diferentes culturas europeas, que Rusia no respalda un orden “que conduce a la confrontación con China, un aliado estratégico de Rusia.”

En términos de la propia defensa de proyectiles, el ministro mencionó la reunión de la OTAN y Rusia de noviembre de 2010 en Lisboa, donde se llegó a un acuerdo entre la OTAN y Rusia. El acuerdo fue trabajar en una defensa de proyectiles común si ciertos criterios (transparencia, verificación y garantías de que dicha defensa no se dirigiría contra Rusia) se cumplían. Una mirada atenta al discurso de Panetta muestra que el gobierno estadounidense desecha arrogantemente las preocupaciones de Rusia.

En un mensaje directo a Europa, Lavrov dijo que esta necesita “un pacto de paz práctico que termine con la Guerra fría.” Una cooperación amplia fundada en la confianza. “Necesitamos un pacto que sea obligatorio legalmente fundado en la seguridad igual e indivisible de todos.” La idea de crear alianzas contra otros o una estructura de seguridad centrada en la OTAN, dijo, es “contra producente.” Llegó la hora de crear redes de diplomacia, que partan de estructuras de seguridad iguales e indivisibles -es decir, una zona de seguridad general y común, cuyos miembros estén unidos por reglas y obligaciones. Un buen ejemplo fue, dijo Lavrov, la práctica y útil cooperación entre la OTAN y la Organización para la Seguridad y la Cooperación de Europa. Por eso, propuso un mecanismo de seguridad colectiva, una estructura para Asia y Europa (Eurasia) cuyo fin sería la promoción de una Comunidad de seguridad euro atlántica-euro asiática, a partir de la seguridad justa e igual.

El interés primordial de Alemania son las buenas relaciones con Rusia

Si hay algún país europeo cuyo interés vital sea evitar el deterioro de las relaciones con Rusia y con el Medio Oriente, este es Alemania. Esto fue claro en el discurso que pronunció el ministro de Relaciones Exteriores Guido Westrwelle. Alemania contempla su papel de “mediador” respecto a Rusia (y el Medio Oriente). En referencia a la venidera reunión de la OTAN en Chicago, el ministro alemán dijo que “no habrá seguridad contra, sino exclusivamente al lado de Rusia.”

“OTAN y Rusia, estamos unidos por el interés de protegernos contra posibles amenaza de proyectiles. No estamos interesados en reducir la sociedad estratégica entre la OTAN y Rusia por una pelea por la defensa de proyectiles. En lugar de trazar líneas rojas, debemos definir nuestros intereses comunes,” recalcó el ministro de Relaciones Exteriores. El Consejo OTAN/Rusia no fue un espectáculo, sino un foro serio de conversación y si ha de haber alguna defensa de proyectiles de la OTAN, Rusia tendrá que formar parte de ella.” El ministro anunció que el mes entrante Alemania hospedará una maniobra de defensa de proyectiles de la OTAN y Rusia. Al mismo tiempo habló de la necesidad de hacer más intenso el “diálogo trilateral entre Rusia, Polonia y Alemania” y llevarlo a sus respectivos ministros de Relaciones Exteriores: Lavrov, Sikorksi y Westerwelle.

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