Pionero del espacio habla de las grandes tareas para la conquista del Cosmos

alexei_leonov

En entrevista al cala ruso de televisión RT (18/03/2015), el cosmonauta que fue el primer hombre en la historia que salió de una nave al espacio, Alexéi Leónov, hizo una serie de consideraciones muy relevantes sobre el futuro de la exploración espacial. Además de hablar sobre el proyecto chino de colocar de nuevo un hombre en la Luna, el cosmonauta destacó las enormes dificultades técnicas y políticas para llevar a cabo una misión tripulada a Marte.

Leónov hizo su paseo espacial el 18 de marzo de 1965, cuando pasó 12 minutos fuera de la nave Vosjod 2, unido a ella por un cable y acompañado por otro tripulante, Pavel Belyayev.
Interrogado sobre cuáles son las perspectivas para la exploración humana en los años venideros, tomándose en cuenta que no hemos visto ningún gran salto técnico en el campo espacial desde hace décadas, y que se esperaba de que la presencia humana permanente en la Luna fuese una realidad en 2020, Leónov dijo que estaba convencido de que China sería el siguiente país en ir al satélite natural de la Tierra. De acuerdo al cosmonauta, el país asiático «tiene un programa (espacial) gubernamental y no comercial e invierte mucho dinero, como lo hicieran Estados Unidos en el programa Apollo. E lo conseguirán, si vemos qué hacen y cómo lo hacen. Esto es para ellos un misión.»

Sus consideraciones más enfáticas fueron sobre el proyecto de llevar el primer hombre a Marte, donde destacó que actualmente apenas si hay algunos pocos planes y poco detallados en este sentido. «Holanda tiene más de un año juntando dinero para poder volar a Marte. ¡Es absurdo! Por ahora son tan sólo proyectos. Por lo que sé, (Barack) Obama canceló los proyectos Luna y Marte.»

Leónov destacó que ni Estados Unidos ni Rusia tienen un programa lunar efectivo, y comparó la situación actual con la carrera espacial de los años 1950-1970, cuando se realizó el Programa Luna (1959-1976) por la Unión Soviética, del cual el mismo fue parte. Según él, en 1964 «se emitió un documento firmado por (el entonces secretario general del Partido Comunista de la Unión Soviética) Nikita Jrushchov, donde se definían los datos del vuelo alrededor de la Luna y el descenso en ella. En el documento todo estaba minuciosamente detallado. Especificaba el presupuesto y cuales empresas trabajarían en el proyecto, del cual estaba encargado el presidente del complejo industrial militar soviético, Leonid Smirnov. Cuando todo esto ocurra podremos decir que contamos con un programa lunar, que tendrá un financiamiento específico y no comercial. (…) Y sólo podrá ocurrir de esa forma. Pero, por el momento, eso no sucede.»

El cosmonauta ruso destacó que debemos esperar, por lo tanto, las señales de los gobiernos ruso y estadounidense sobre lo que pretenden realmente respecto a la Luna, y mencionó que los atrasos en la planeación del programa espacial ruso en este sentido eran preocupantes. Habló también de la cooperación global en torno de la Estación Espacial Internacional (EEI), y calificó la posible desactivación de esta en 2020 como una medida tan errónea e irracional como la desactivación de la estación espacial soviética Mir, que operó entre 1986 y 2001.

Interrogado sobre si creía que el hombre irá algún día a Marte y a otros planetas, Leónov afirmó que, para comenzar, es necesario saber cuáles condiciones tenemos de establecer de la presencia humana en el cuerpo celeste más cercano que tenemos, la Luna. De acuerdo a él, es necesario utilizar el satélite natural como puente para llegar a Marte. Además, es importante definir la finalidad de una misión al planeta rojo: «Una cosa es hacerlo para expandir nuestro conocimiento. Otra muy distinta, es hacerlo por intereses comerciales, para beneficiar a algunas personas. Es evidente que trabajar en la Luna es más fácil que en la EEI, pero los gastos son mayores.»

Destacó que todavía no se encuentran medios para ir a la luna y levantar edificaciones complejas en el satélite, pero ya poseemos un conocimiento considerable sobre el relieve lunar, que presenta características físicas distintas en sus diversas regiones. Con esto, ya se sabe que hay agua allá y que, por lo tanto, es posible obtener oxígeno para atender una presencia humana permanente posible. El cosmonauta estimó que, de acuerdo al patrón técnico actual de la humanidad, podríamos establecer una colonia humana en Marte en 15 años.

No obstante, Leónov destacó que esa misión marciana sólo será viable por medio de un acuerdo internacional, pues ningún país podrá correr sólo con todos los gastos. Según él, será necesario que cinco o seis países trabajen en equipo. El cosmonauta destacó que Rusia, por ejemplo, se destaca en la construcción de equipos de subsistencia en el espacio (incluyendo la reutilización del agua, desarrollada en los 15 años de la operación de la estación Mir), mientras que Estados Unidos se ha especializado en construcciones.

Para él, lo ideal es seleccionar ya desde ahora a niños de 10 a 12 años para integrar las expediciones rumbo a Marte, para capacitarlos en una preparación muy rigurosa y seria. Dijo que la comunicación y la afinidad entre los futuros miembros de esas expediciones marcianas son de importancia fundamental para el éxito de esa empresa, ya que tendrán que convivir por dos años en total, incluyendo los viajes de ida y vuelta a la Tierra, que podrán durar ocho meses cada uno. En vista de tales dificultades, resaltó que un programa de viajes tripulados a Marte llevará 15 años para alcanzar su objetivo.

Leónov agregó: «¿Cómo podremos llegar a un acuerdo sobre el viaje a Marte, si no logramos resolver un conflicto que tenemos a nuestro lado? (…) Basta ver lo que acontece en Ucrania, y la incapacidad de llegar a un acuerdo sobre quién es el culpable (de esa crisis).»

El cosmonauta se refirió también a la cooperación entre Estados Unidos y la Unión Soviética en la misión espacial conjunta Soyuz-Apollo, realizada en 1975, por iniciativa del presidente estadounidense Richard Nixon y del director general de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA), James C. Fletcher -en la que Leónov participó. La misión se acordó entre los gobernantes de Washington y de Moscú, como parte de la política de distensión de la Guerra Fría, y promovió el encuentro entre astronautas de los dos países en el espacio, entre ellos el mismo

Leónov, desde donde hicieron un pronunciamiento por la cooperación para toda la Tierra. De acuerdo al cosmonauta, el mensaje para el mundo fue: «¡Vean cómo trabajamos juntos!»

En este sentido, destacó un dato curioso: el acoplamiento y el encuentro de los dos astronautas se dio cuando estaban sobre el río Elba, a la altura de Alemania, el mismo punto donde, hacía 30 años, las tropas soviéticas y estadounidenses se encontraron poco antes del fin de la Segunda guerra mundial. Como en la ocasión anterior, el reencuentro entre los representantes de las dos súper potencias mundiales confraternizó entre sí. «Nuestros países se encontraron en el río Elba en 1945, y nosotros, sus hijos, nos encontramos 30 años más tarde, sobre el mismo río. ¡Que símbolo más grandioso!»

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