Un cardenal en Moscú: diplomacia para una nueva época

En medio del peor colapso económico, político, cultural y por ende estratégico, que asfixia al mundo en las últimas décadas, la histórica convergencia Rusia-Roma expresada en el viaje reciente a Moscú del cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, abre una ventana mostrando cuan cercana es la posibilidad de iniciar un nuevo momento en las relaciones internacionales, fuera del maniqueísmo característico del orden mundial prevaleciente.

La visita del jefe de la diplomacia vaticana cristaliza pasos firmes emprendidos por ambas partes, cuyo hito fue el encuentro del Papa Francisco con el Patriarca de la Iglesia Ortodoxa, Kirill ocurrido en la Habana en 2016. A su regreso a Roma, el 25 de agosto del presente año el cardenal Parolin expresó el significado de los encuentros sostenidos a nombre del Pontífice, todos marcados por la “construcción de puentes”, en alusión al lema sobresaliente del pontificado actual, caracterizando el núcleo de las urgentes iniciativas internacionales propias de una nueva época.

En una entrevista concedida a la agencia Tass, reproducida por Radio Vaticana el 21 de agosto, Parolin reafirmó la «apertura que se ha instalado en los últimos años con la jerarquía ortodoxa», basada en «mirarse no con el trasfondo del pasado» por lo que espera «nuevos y, agregaría, inéditos pasos para el desarrollo del dialogo ecuménico« entre católicos y ortodoxos. La agencia TASS interpreta esas palabras a la posible visita del Papa a Rusia, cuestión de acuerdo a ella, que figuraba entre los puntos a tratar tanto con Kiril como con el canciller Lavrov.

El Cardenal subrayó “hay que destacar esta definición: han sido encuentros constructivos”. Y agrego, los diferentes encuentros mantenidos en Rusia, tanto con las autoridades civiles, con el presidente Putin y con el ministro de exteriores Lavrov, así como con la jerarquía de la Iglesia Ortodoxa, con el patriarca Kirill y con el metropolitano Hilario, “se caracterizaron por un clima de cordialidad, un clima de escucha, un clima de respeto”.

La agencia Aleteia del 23 de agosto, indica que el canciller ruso Sergei Lavror y Parolin conversaron sobre la necesidad de trabajar “en las relaciones entre la Iglesia católica y la Iglesia ortodoxa rusa, y multiplicar los esfuerzos de cooperación para las emergencias globales, empezando por los dramas que viven los cristianos en África y en Oriente Medio, asimismo en las crisis en Ucrania y Venezuela”.

En el encuentro con el presidente Putin celebrado en la residencia de verano de Sochi el 23 de agosto, el cardenal indicó los asuntos mundiales con puntos de vista comunes, sujetos a una visible deliberación mutua constante:

“Oriente Medio, la situación en Siria en particular y la presencia de los cristianos: sabemos que una de las convergencias que existen entre Rusia y la Santa Sede es precisamente esta, la atención de la situación de los cristianos, el tema de las persecuciones a los cristianos, que tienden a ampliarse a todos los grupos religiosos. Y naturalmente todas las minorías, buscando involucrar a los musulmanes”.

Temas abordados por el papa Francisco y el presidente Vladimir Putin en su último encuentro en Roma. En ocasión de la visita del cardenal Parolin, la primera visita de un secretario de Estado del Vaticano luego de 18 años, el presidente Putin tras recordar la calurosa acogida del papa Francisco en el Vaticano, aseguró que “estamos trabajando con empeño para implementar los acuerdos alcanzados durante el encuentro que tuve con el Santo Padre”.“Estamos muy contentos de que el diálogo entre las dos Iglesias continúe”, dijo. E indicó estar al corriente de la conversación que tuvo con el patriarca Kirill.

Y aseguró que “los valores humanitarios que la Santa Sede y la Iglesia ortodoxa rusa defienden, están sin lugar a dudas en el corazón de las relaciones entre las dos Iglesias, y en la base de las relaciones entre Rusia y el Estado del Vaticano”.

El cardenal Parolin fue enfático en explicar el alcance de la activa diplomacia vaticana en los tiempos de Francisco.

“Existen diversos niveles en nuestra diplomacia. Está el nivel político, así como diversas iniciativas culturales que están en curso”. Añadió también que “en estas relaciones entre las Iglesias, veo una nueva dinámica, que ha aparecido en los últimos años. Y espero que todos los participantes sigan en la misma dirección, de manera que nuestra interacción sea aún más grande y cercana”.

Así mismo expresó que la Santa Sede participa cada vez más directamente en el “esfuerzo por promover iniciativas dirigidas a aliviar el sufrimiento de la población”, y hace “un claro llamamiento para que prevalezca el bien común y principalmente la justicia, la legalidad, la verdad de los hechos y la ausencia de manipulación, la seguridad y las condiciones de una vida digna de la población civil”.

El prelado ha declarado que la Santa Sede “no pretende y no puede identificarse con ninguna de las posiciones políticas”, y recuerda su “deber de atenerse estrictamente a los grandes principios del derecho internacional”.

Evidentemente uno de los aspectos tratados en la visita se refiere a la necesaria libertad religiosa para los católicos, luego del drama vivido en el régimen comunista. El Cardenal Parolin señala que también fue significativo y constructivo el encuentro con la comunidad católica: “Sobre todo gracias a la conversación y al diálogo que tuvimos con los obispos en la Nunciatura fue posible conocer más de cerca la realidad, la vida, la realidad de la comunidad católica en Rusia”. Y cito el tema de la restitución de algunas iglesias que habían sido confiscadas por el régimen comunista, de las que todavía no se ha procedido a su restitución”.

x

Check Also

Cumbre de San Petersburgo: África hace escuchar su voz

La segunda cumbre Rusia-África se desarrolló en San Petersburgo entre el 27 y el 28 ...