Putin reafirma la importancia de los principios culturales y de la identidad nacional

Al contrario de los años anteriores, en los que se concentró en los problemas internos del país, principalmente la economía, el Presidente ruso, Vladimir Putin, utilizó su discurso anual en el Parlamento, el 4 de diciembre pasado, para resaltar un plan estratégico que descarta la sumisión a la hegemonía mundial de Estados Unidos y sus aliados (relegados al papel de subordinados). Putin, en especial, volvió a recalcar la importancia de los principios culturales y de la identidad nacional para la vida de las naciones y, en particular, para la creación de las normas nacionales, algo que lo ha diferenciado marcadamente de sus colegas occidentales, tanto como lo hace la profundidad de su entendimiento de los aspectos más relevantes de la actual crisis civilizatoria mundial.

Destacamos aquí algunos de los párrafos más significativos de su discurso, y sugerimos a los lectores que lo conozcan de forma íntegra (están a disposición una transcripción al inglés en el sitio del Kremlin y un video con doblaje al español en la red RT):

Sobre la importancia de Crimea para Rusia:

“Fue un acontecimiento de un significado especial para el país y para el pueblo, porque Crimea es donde nuestro pueblo vive y la península es de importancia estratégica para Rusia, como la fuente espiritual del desarrollo de una nación rusa multifacética, pero sólida, y de un Estado ruso centralizado. Fue en Crimea, en la antigua ciudad de Chersonesus o Korsun, como los antiguos cronistas rusos la llamaban, donde fue bautizado el Gran Príncipe Vladimir antes de traer el cristianismo a Rusia.

“Además de la similitud étnica, de una lengua común, de elementos comunes de su cultura material, así como por el hecho de que sus fronteras no estuvieron demarcadas en esa época, y de una economía y de un gobierno nacientes comunes, el cristianismo fue una poderosa fuerza espiritual unificadora que ayudó a evolucionar a varias tribus y uniones tribales del vasto mundo eslavo oriental en la creación de la nación rusa y del Estado Ruso. Gracias a esta unidad espiritual nuestros antepasados, por primera vez y para siempre, se vieron como una nación unificada. Todo esto nos permite decir que Crimea, la antigua Korsun o Chersonesus, y Sebastopol tienen una incalculable importancia civilizatoria y tan sagrada para Rusia como el Monte del Templo, en Jerusalén, para el Islam y el Judaísmo. Y es así como siempre la consideramos.”

Sobre la crisis de Ucrania:

“¿Cómo comenzó todo? Tendré que recordarles lo que aconteció. Es difícil de creer que todo comenzó con la decisión técnica del presidente (Viktor) Yanukovich de aplazar la firma del Acuerdo de Asociación entre Ucrania y la Unión Europea. No se engañen, no se negó a firmar el documento, tan sólo aplazó la firma para hacer algunos ajustes. Como recordarán, este acto tenía la legalidad de la autoridad constitucional de la que está investido un jefe de Estado absolutamente legítimo y reconocido internacionalmente.

“En ese escenario no había cómo apoyar el golpe armado (que derrocó a Yanukovich el 22 de febrero pasado, n.e.), la violencia y los asesinatos. Vean tan sólo los sangrientos sucesos de Odesa, donde se quemaron vivas a personas. ¿Cómo se podría apoyar los intentos posteriores de suprimir a las personas que en el sudeste de Ucrania se oponían a esta calamidad? Reitero que no había nada para que apoyásemos estos acontecimientos. Además fueron acompañados de declaraciones hipócritas sobre la protección del derecho internacional y de los derechos humanos. Esto es cinismo puro. Creo fuertemente que llegará el momento en el que el pueblo ucraniano haga una evaluación justa de estos acontecimientos.

“¿Cómo comenzó el diálogo sobre este asunto entre Rusia y sus socios estadounidenses y europeos? Mencioné nuestros amigos estadounidenses por una razón, ya que ellos siempre están influenciado las relaciones de Rusia con sus vecinos, ya sea abiertamente o tras bambalinas, Llega a ser difícil en ocasiones distinguir con quien hablamos, si con el gobierno de ciertos países o directamente con sus patrocinadores estadounidenses.

“Como ya dije, en lo que toca al Acuerdo de Asociación Ucrania-UE, no hubo ningún diálogo. Nos dijeron que no era asunto nuestro. Para decirlo como es; nos mandaron a volar.”

Sobre los valores nacionales:

“Si para alguno países europeos, el orgullo nacional es un concepto muy olvidado y la soberanía un lujo, para Rusia, la soberanía verdadera es absolutamente necesaria para la sobrevivencia. En primer lugar, deberíamos entender esto como nación. Me gustaría enfatizar esto: o permanecemos como una nación soberana o nos disolvemos sin dejar rastro y perderemos nuestra identidad. Es claro, otros países también tienen que entender esto. Todos los participantes de la vida internacional deberían estar conscientes de esto. Debería usar este entendimiento para reforzar el papel y la importancia del derecho internacional, en lugar de amoldar sus patrones para que se ajusten a los intereses estratégicos de alguien, contrario a sus principios fundamentales y al sentido común y considerando que todo el resto del mundo está constituido de personas ignorantes que no saben leer ni escribir.

“Es imperativo que se respeten los intereses legítimos de todos los participantes del diálogo internacional. Sólo así, y no cañones, misiles o aviones de combate, sino precisamente, con el mandato de la ley, protegeremos adecuadamente el mundo de conflictos sangrientos. Sólo así, no habrá necesidad de asustar a todo el mundo con un aislamiento auto engañoso e imaginario o sanciones, que son, claro, perjudiciales, pero para todos, en particular para los que las imponen.

“Ya que toqué las sanciones, ellas no son tan sólo una reacción automática en beneficio de Estados Unidos o de sus aliados, ante nuestra posición respecto a los acontecimientos y el golpe de Estado de Ucrania o, inclusive, sobre la llamada Primavera de Crimea. Estoy seguro de que aunque estos sucesos nunca hubiesen ocurrido, habrían encontrado algún otro pretexto para tratar de contener las crecientes capacidades de Rusia, afectar nuestro país de alguna manera o, inclusive, sacar ventaja encima de ella.

“La política de contención no se inventó ayer. Se aplicó contra nuestro país por muchos años, durante décadas, si no es que durante siglos. En suma, siempre que alguien piensa que Rusia se volvió muy fuerte o independiente, estos instrumentos se usan de inmediato.

Sobre la amenaza directa a Rusia:

“Ya hablamos bastante sobre esto. No entraré en detalles ahora. Tan sólo diré esto. Quizá esté repitiéndome. No tenemos la intención de involucrarnos en una costosa carrera armamentista, pero, al mismo tiempo, garantizaremos de forma confiable la defensa de nuestro país en las nuevas condiciones. No hay ninguna duda sobre esto. Esto se hará. Rusia tiene las capacidades así como las soluciones innovadoras para esto.

“Nadie jamás obtendrá la superioridad militar sobre Rusia. Tenemos un ejército moderno y listo para el combate. Como dicen ahora, un ejército pulido, pero formidable. Tenemos fuerza, voluntad y coraje para proteger nuestra libertad.

“Protegeremos la diversidad del mundo. Diremos la verdad a las personas en el exterior, de modo que todos puedan ver la imagen real, y no la imagen distorsionada y falsa de Rusia. Promoveremos activamente relaciones de negocios y humanitarias, así como científicas, educativas y culturales. Haremos esto, aunque algunos gobiernos traten de crear una nueva cortina de hierro en torno de Rusia. Nunca seguiremos el camino de aislarnos a nosotros mismos, el de las sospechas o el de la búsqueda de enemigos. Todo eso son pruebas de debilidad, mientras nosotros somos fuertes y tenemos confianza.”

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