El 20 de junio se realizaron simultáneamente en Francfort, Amsterdam, París y Londres cuatro conferencias denominadas “Europa Futura”, promovidas por la Europa Futura, ambiciosa iniciativa del Dr. Nader Maleki, prominente empresario germano-iraní conocido por su exitosa administración del Congreso Bancario Europeo, al lado del Dr. Andrreas Dombret, ex integrante del consejo ejecutivo del Bundesbank, y del ex secretario del Estado Dr. Thomas Steffen. Se pudo participar en las cuatro conferencias inclusive por video conferencia en sus diversos debates,
A pesar del nivel de los debates, no hubo tiempo para debatir lo que el Dr. Norbert Roettgen, del Comité de Relaciones Exteriores del Parlamento Alemán, describió como el “choque entre dos modelos para la Europa futura: una Europa liberal y multilateral”, definiciones que permanecieron vagas. De la misma forma, faltó profundizar sobre proyectos futuros en el ámbito europeo, como infraestructura, la solución de la crisis de la deuda y de la migración.
No obstante, a la luz de los desafíos europeos, en especial de la guerra comercial declarada por el presidente estadounidense, Donald Trump, el debate caótico en Alemania sobre migración, las guerras del Medio Oriente y el hecho de que Europa enfrenta una fragmentación y “fatiga social” -como lo definió el ex primer ministro italiano Enrico Letta, actual presidente del Instituto Jacques Delors de París-, un elemento clave de la conferencia fue la evaluación positiva hecha por varios conferencistas sobre la reciente reunión cumbre franco-alemana de Meseberg.
Entre los conferencistas destacaron el Dr. Werner Hoyer, presidente del Banco Europeo de Inversiones (EIB); Bini Smaghi, del consejo de administración del banco Société Générale; Joerg Zeuner, jefe e economistas del banco de fomento KFW; Christian Sewing, director ejecutivo del Deutsche Bank; Jeroen Dijsselbloem, ex presidente del Eurogrupo; Rinaud Basso, directora general del Tesoro francés: Pierre Heilbronn, vicepresidente de política y Sociedades del Banco Europeo de Reconstrucción y Fomento (BERD); y lord Mervyn King, ex gobernador del Banco de Inglaterra.
La futura misión de Europa
Maleki describió la iniciativa como una discusión sobre la “futura misión de Europa”, de forma que garantice la estabilidad ante los múltiples desafíos geopolíticos del continente. Los principales actores de esa misión involucran a Europa, a Asia y a Estados Unidos y lo que es necesario analizar es una “gran estrategia para Europa, en especial el plan para culminar la “Unión Bancaria Europea”, la construcción de “una Europa fuerte y el fortalecimiento de un liderato político para Europa”.
Dombret se mostró confiado en que esa nueva iniciativa europea sea seguida de “una serie de acontecimientos que tendrán lugar dos veces por año en varias ciudades europeas”. Recalcó la importancia de las ideas del presidente francés Emmanuel Macron y su discurso sobre Europa pronunciado en la Universidad de la Sorbona de París en septiembre de 2017.
En aquel discurso, Macron se refirió a la “refundación de una Europa soberana, unida y democrática”, y delineó seis puntos de referencia con los que se podría construir una Europa fuerte y soberana a la luz de los nuevos desafíos de las amenazas terroristas, la migración, la crisis estratégica del Medio Oriente y África y el alejamiento progresivo de Estados Unidos.
Una propuesta clave incluiría la idea de “hacer de la zona del euro el corazón del poder económico global de Europa”. Europa, para él, debería tener un presupuesto “que permitiese financiar inversiones comunes y asegurar la estabilización en caso de choques económicos”, además de la convergencia social y tributaria (impuestos corporativos) y una política común de combate del desempleo.
Un avance cualitativo en la reunión Alemania-Francia
Un tema central en todos los debates del panel fue la Reunión cumbre Alemania-Francia, realizada en Meseberg, el 19 de junio, la que algunos conferencistas calificaron de “un gran avance” y hasta “una revolución”, en las palabras del Dr. Steffen. La declaración oficial del acto destaca la voluntad de construir una Europa soberana, democrática y unificada, que sea competitiva y que cree las bases para el crecimiento.
Un tema central fue también el presupuesto de la zona del euro, para el cual Macron quisiera disponer de 300 mil millones de euros más. Por el lado alemán, hasta ahora, implica un monto de decenas de miles de millones de euros. Sin embargo, ambos lados acordaron que para 2021 la zona del euro necesitará de un presupuesto que promueva la competitividad, la estabilización e “inversiones en innovación y capital humano.
Tanto Macron como la canciller Angela Merkel acordaron examinar el fondo europeo de estabilización para el desempleo en caso de fuerte crisis económica, y decidieron crear grupos de trabajo para estudiar el concepto de un fondo europeo de seguro del desempleo.
En su conferencia, Steffen subrayó la importancia del llamado de Macron en la Sorbona para el establecimiento de una buena política de buena vecindad con África, al afirmar que la declaración de la reunión de Meseberg es una “ruta que tiene que negociarse “en el marco de 19 estados miembros” y como una revolución.
A su vez, el eurodiputado Jakob von Weizsaeker, miembro de la Alianza Progresista de Socialista y Demócratas, afirmó que “necesitamos de muchos más fondos” en la UE. Recordó que en los siguientes diez anos, serán necesarios 10 mil guardias de frontera más y nadie todavía ha presentado un plan concreto. “Estoy buscando que Alemania y Francia presenten un plan práctico”, dijo. Además, subrayó la necesidad de concentración en el “aumento de la productividad en la UE”, y recursos extra para la infraestructura, economía y seguridad. “La infraestructura europea es un bien europeo”, concluyó.
Letta: “Alemania no pagó un euro por Italia”
Varios conferencistas se refirieron a la situación de Italia y a su nuevo gobierno. En respuesta, el primer ministro Enrico Letta habló sobre una cierta “fatiga de integración”. Interrogado sobre lo que había pasado en el país y la razón por la que Italia está adonde está ahora, firmó: Si ustedes toman los resultados de las elecciones italianas de marzo y de las elecciones francesas (en los dos países, 49% de los votos fueron para candidatos considerados populistas), tuvimos una crisis del euro y de la deuda soberana, con un tremendo efecto en el desempleo de los jóvenes, lo que produjo “una fatiga social” y una crisis migratoria, que trajo una mezcla de sentimientos anti “establishment.”
También observó que en Italia los fondos de euro fueron usados para “cubrir gastos,” y no para inversiones: Necesitamos pensar en términos de inversión, y es por ello que Meseberg fue importante. Observó también que “Alemania no pagó ningún euro a Italia. La clave es como invertir en el ámbito europeo.”
El Dr. Steffen también se refirió a Italia y dijo enfáticamente que “debemos dar una oportunidad al recién electo gobierno de Italia. Yo todavía soy positivo. No debemos repetir la discusión del Grexit, la salida de Grecia de la zona del euro. Italia tiene una fuerte base industrial en el Norte. La cuestión es qué hacer con el Sur. Con los incentivos correctos podemos incentivar más inversiones.”
Van Weiszaecker agregó que “Italia tiene excelentes economistas y no necesita de ninguna lección de Berlín. Tenemos que enfrentar el problema europeo, como el control de las fronteras. El trato humanitario de los refugiados necesita de financiamiento europeo. Esto implica una policía federal y de frontera”. También mencionó la importancia del “papel del mecanismo de inversiones del EIB.”
El presidente del EIB, Hoyer, manifestó su respaldo a la reunión cumbre de Meseberg, al decir: “Finalmente, Alemania está dando una respuesta a Macron. ¿Cuál es el futuro papel de la zona del Euro? Necesitamos otro mecanismo de estabilización. Y necesitamos fuertes incentivos para la inversión. Después de mirar hacia adentro en los últimos diez años, perdimos la productividad competitiva (en relación con Asia). El fondo propuesto por Macron es el instrumento correcto.”
Si se observa la conferencia desde el marco de los caóticos debates actuales que tienen lugar en Alemania, centrados en el tema de la migración, las palabras del presidente Frank-Walter Steinmeier deben servir de directriz no sólo para la clase política alemana y europea, sino también para los banqueros y los economistas presentes en Frankfort. En esencia, pidió que prevalezca la razón en el debate político: “¿Por qué deberíamos exigir la razón en el debate político, cuando, en el más alto nivel político de Alemania y dentro del gobierno, vemos tanta falta de restricción y de razón? Su llamado es importante en la búsqueda de un gran Proyecto europeo, que parta de una nueva política industrial, de una unión bancaria reglamentada, de progreso y desarrollo social fundados en la solidaridad y la justicia”.

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