A medida que se aproxima la fecha límite del 12 de mayo, cuando el presidente Donald Trump tendrá que decidir si Estados Unidos mantendrá el acuerdo nuclear con Irán, las provocaciones contra el país persa aumentan, hilvanando el mismo tipo de tela de mentiras que culminaron en el ataque aéreo a Siria del pasado 14 de abril, so pretexto de usar armas químicas.
En las últimas semanas, a pesar de las concesiones hechas a Trump en cuanto a las alegadas “insuficiencias” del acuerdo, el presidente francés, Emmanuel Macron, y la canciller alemana, Angela Merkel, en visita en Washington, nada consiguieron para aplacar la obstinación del mandatario estadounidense en la insistencia de no renovar los compromisos con el acuerdo. No obstante, además del mismo Irán, los demás signatarios -Rusia, China, Francia, Reino Unido y Alemania- y la Unión Europea (UE) han resaltado repetidamente la necesidad de preservar el acuerdo (conocido por sus siglas en inglés, JCPOA, de Plan Integral de Acción Conjunta).
Para reforzar el “pas-de-deux” de Washington y Tel Aviv, el primer ministro israelí, Benjamín “Bibi” Netanyahu, promovió uno de sus más notorios espectáculos circenses contra Irán, país que ha sido el coco exterior de toda su controvertida trayectoria política, por demás, enlodada por varias acusaciones de corrupción.
En un pronunciamiento trasmitido en vivo el 30 de abril por la televisión, “Bibi” protagonizó una vez más su gastada, pero peligrosa, pantomima. En una denuncia pronunciada en inglés para asegurar la máxima divulgación, y, con el apoyo de fotografías y gráficas, presentó una rocambolesca trama para justificar la existencia de un imaginario “Proyecto Amal” maquinado por Irán para ocultar investigaciones nucleares con finalidad militar.
Según él, espías del Mossad, el legendario servicio se espionaje exterior de Israel, habrían localizado el edificio de Teherán sede del dichoso programa. Pudieron entrar apoderándose de media tonelada de documentos y discos compactos con la información secreta; inmediatamente después lograron huir del país en avión con su preciosa carga. Un argumento tan delirante que hasta el mismo periodista pro “establishment” Julian Borger, director de asuntos mundiales de The Guardian, se mofó y lo calificó de una “obra de teatro.” (The Guardian, 01/05/2018).
Sin embargo, la pantomima de “Bibi” tenía un único espectador en mente, Donald Trump, quien, de inmediato, en una entrevista colectiva en Washington, afirmó que las revelaciones indicaban que “he estado cien por ciento correcto” sobre el programa nuclear iraní (Fox News, 30/04/2018).
En cuanto al origen de los documentos exhibidos, varios especialistas aseguran que en realidad el escenario no fue Teherán sino que el Mossad “hackeó” las computadoras del Organismo Internacional de Energía Atómica (AIEA, por sus siglas en inglés). En entrevista concedida al Guardian (30/04/2018), el ex inspector en jefe de la agencia, Olli Heinonen, afirmó que parte de la documentación ya era conocida desde 2005 y que los trabajos de importancia del proyecto citado por “Bibi” fueron cancelados en 2003. “Vi un montón de fotos que ya había visto antes,” dijo.
Un boletín del propio organismo (01/05/2018) informó que el programa nuclear militar iraní nunca había ido más allá de “estudios de viabilidad y científicos, y la adquisición de ciertas competencias y capacidades técnicas para el caso”.
La pantomima no fue la única provocación de “Bibi” contra Irán. La noche del 29 de abril, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDE) dispararon una salva de misiles contra blancos militares en Hama y Aleppo, donde destruyeron instalaciones y causaron bajas mortales entre los militares iraníes que operan en Siria (Southfront, 30/04/2018). El 9 de abril se efectuó un ataque semejante contra la base aérea de Tyias, en Homs, que provocó daños menores (Southfront, 09/04/2018).
Y para cargar todavía más la atmósfera, el mismo día que “Bibi” protagonizaba su espectáculo, el Parlamento israelí (Knesset) le concedió el derecho de declaración de guerra en “circunstancias extremas” con una única aprobación, la del ministro de Defensa, el no menos belicoso Avigdor Lieberman atribución comparable a la de llamar a dos pirómanos para apagar un incendio (Southfront, 30/04/2018).
Irán, por su parte, a pesar de disponer de medios militares directos e indirectos para responder a las amenazas, está llevando al campo de batalla un arma potencialmente todavía más peligrosa, especialmente para Estados Unidos. Teherán acaba de anunciar la sustitución del dólar por el euro en sus ventas de petróleo y gas natural. La decisión fue una respuesta directa a las sanciones estadounidenses contra el país, en marzo pasado. No obstante al parecer, no se deberá aplicar de forma total e inmediata, pero la medida indica la intención iraní de unirse al club de las potencias que están descartando gradualmente el dólar en sus intercambios comerciales, a ejemplo de China y de Rusia (Sputniknews, 26/04/2018).

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