Unicef y OMS resaltan una vergüenza mundial los 2 400 millones sin salubridad

esgoto

Una de cada tres personas, 2 400 millones de seres humanos de todo el planeta, no tienen acceso a la salubridad, y de ellos 946 millones no tienen baño o instalaciones sanitarias semejantes.  Estas son las conclusiones del nuevo informe del Programa de Inspección Conjunto de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), producido por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y por la Organización Mundial de la Salud (OMS), dado a conocer el 30 de junio.  De acuerdo a estas entidades, la falta de progreso en materia de salubridad amenaza la supervivencia infantil y compromete los beneficios para la salud conquistados por el mejor acceso al agua potable.

A pesar de esto, el informe demuestra que hubo progresos en el acceso al agua potable en diversos países en las últimas décadas. Desde 1990 cerca de  2 600 millones de personas más disponen de este recurso y 91 por ciento de la población mundial tienen mejorías en la calidad del agua de que disponen.  El acceso al agua potable en Brasil llega a 94 por ciento de los ciudadanos.  El avance en las zonas urbanas fue de 92 por ciento en 1990, para llegar a 98 por ciento en la actualidad; en las zonas rurales, el progreso fue de 38 por ciento a 70 por ciento en el mismo periodo.  En el África subsahariana, 427 millones de personas más tienen acceso al agua potable desde 1990 –un promedio de casi 47 mil personas al día en dicho periodo.  El combate a la mortalidad infantil tuvo también avances notables: mientras que 2000 más de 2 mil niños de hasta cinco años morían al día por diarrea causada por el consumo de agua insalubre y por falta de saneamiento y condiciones de higiene, en la actualidad el número de muertes infantiles por estos factores quedó por debajo de los mil (OMS, 30/06/2015).

Es claro que queda mucho por hacer, como destacó la directora del Departamento de Salud Pública de la OMS, María Neira:

“Hasta que todos tengan acceso a la salubridad mínima adecuada, la calidad del abastecimiento de agua no será la adecuada y muchas personas seguirán muriendo de enfermedades trasmitidas por el agua y relacionadas con el agua (…).  El acceso al agua adecuada, salubridad e higiene son fundamentales para la prevención y los cuidados de 16 de las 17 enfermedades tropicales que se producen por negligencia (ONU, Brasil, 1/07/2015)”.

Respecto a las redes de drenaje, 2 100 millones de personas tienen acceso a dicho servicio en la actualidad, lo que significa que casi se alcanzó la meta trazada para este año, la cual contemplaba al menos 2 800 millones de personas.  Tan sólo 68 por ciento de la población utiliza instalaciones sanitarias adecuadas, también debajo de la meta de 77 por ciento para 2015.  En las zonas rurales la situación es todavía más grave; siete de cada diez personas no tienen acceso a la salubridad mínima.

El jefe de la División de Agua y Saneamiento de Unicef, Sanjay Wijesekera, concluyó: Lo que muestran los datos es la necesidad de concentrarse en las desigualdades, pues este es el único camino para alcanzar un progreso sostenido (…).  El modelo global hasta ahora es que los países más ricos avancen primero, y sólo cuando estos tengan acceso pleno a los servicios sanitarios los más pobres podrán avanzar.  Si logramos el acceso universal al agua potable en 2030, tenemos que asegurarnos de que los pobres comiencen a progresar inmediatamente (Época, 3/07/2015).

La OMS y Unicef ven como solución que se le brinde la debida importancia a aprender de la experiencia acumulada en los últimos 25 años para garantizar la universalización del acceso al agua potable y al saneamiento mínimo.  Las entidades sugieren que el mundo necesita: 1) información sobre las poblaciones más marginalizadas de cada país; 2) un esfuerzo internacional intenso para ayudar a las poblaciones más difíciles de alcanzar con las actividades públicas; 3) el desarrollo de nuevas técnicas que abaraten el acceso al agua y al saneamiento mínimo; 4) y campañas de concientización para mejorar la higiene doméstica, de escuelas y de establecimientos de cuidados médicos (como puestos de salud y hospitales).

Una innovación técnica que puede ayudar considerablemente a disminuir la dimensión de esos problemas, con soluciones descentralizadas a costos accesibles para abastecer de agua potable a poblaciones de menor poder adquisitivo, es el Sistema de Saneamiento de Agua por Plasma (PWSS), creado por el ingeniero chileno Alfredo Zolezzi, presidente de la empresa Advanced Inovation Center Chile (AIC Chile).  El aparato, que está sometido a pruebas desde 2011 y que ya tuvo resultados constatados por la Fundación Nacional de Saneamiento de Estados Unidos, elimina 100 por ciento de las bacterias y virus que contiene una corriente de agua que pasa por un tubo de vidrio para ionizarla, lo que la convierte momentáneamente en plasma y destruye los microorganismos.

Zolezzi ha probado un equipo patrón que incluye el PWSS, una bomba y un tanque de agua, todo dentro de un contenedor, con capacidad para limpiar 2 500 litros de agua al día, suficiente para abastecer a 125 personas.  Estima que con la producción en serie cada unidad costará el equivalente a poco más de 7 000 pesos.

El invento de Zolezzi ya se está probando en varios países y se esperan iniciativas institucionales que posibiliten su fabricación a gran escala. ¿Valdrá la pena preguntar qué está esperando el gobierno brasileño para traerlo al país?

x

Check Also

China planeja ferrovia intercontinental Ásia-América do Norte

A China está considerando a construção de uma linha ferroviária de alta velocidade ligando o ...