Sociedades entre la Guerra y la Paz: Superar la lógica del conflicto en el mundo de mañana


En el Club de Debates Valdai, que en su reunión de este año congregó a 169 de sus miembros de diferentes países, el Presidente de la Federación Rusa, Vladimir Putin, dio un discurso que fue interpretado por muchos comentaristas como un mensaje duro, pero claro, de que Rusia está de vuelta en la “escena mundial” y de que no habrá ningún arreglo razonable en el Medio Oriente, en particular respecto a la guerra de Siria para resolver la crisis de refugiados de azota a Europa, si no se incluye a Rusia en las negociaciones de paz en calidad de “socio en igualdad.”

En su discurso de dos horas y media y en los debates que siguieron (además del presidente Putin, el panel incluyó al ex ministro de Relaciones Exteriores de Irán, al ex presidente checo Vaclav Klaus y al ex negociador para la reducción de armas durante el gobierno del presidente Ronald Reagan, el embajador John Matlock), Putin señaló que la política de Estados Unidos para el Medio Oriente, en particular hacia Siria, ha sido un “bluff,” tal y como fue con Ucrania.

Es un juego geopolítico cuyo fin es humillar a Rusia y ponerla a la defensiva. En el marco de la ofensiva militar que despliega Rusia desde finales de septiembre luego de la solicitud oficial de las autoridades gubernamentales sirias, el presidente Putin señaló al mundo que Rusia no tiene la intención de permanecer por siempre en Siria. Pidió, como lo hiciera también en su discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas (ONU), la formación de una alianza internacional para combatir al Estado Islámico (EI), en la que participarían tanto Estados Unidos como Rusia, y fue el único jefe de Estado, que presentó un “mapa del camino” para la solución pacífica de la crisis siria. Según Putin, “Siria podría convertirse en un modelo de colaboración en nombre de intereses comunes, para resolver problemas que afectan a todos y para crear un mecanismo de solución de riesgos efectivo.”

Guerra o paz

El mundo está al borde tanto de la guerra como de la paz. Por ello es tan apropiado el título escogido para la Décima segunda Conferencia anual del Club Valdai: “Sociedades entre la Guerra y la Paz: Superar la lógica del conflicto en el mundo del mañana.”

El principal asunto que ocupaba la atención de los participantes era: ¿Cuál será el futuro de Siria y del Medio Oriente en su conjunto? ¿Cuáles son las oportunidades de formar una alianza internacional para combatir el EI? ¿Cuál será el futuro de Ucrania a dos años de los sangrientos acontecimientos de Maidán y luego de los Acuerdos de Minsk? ¿Qué papel le corresponderá a Estados Unidos en el potencial arreglo futuro de las diferentes crisis que amenazan al mundo? Fue evidente durante los debates que la solución de la crisis siria, junto con la crisis ucraniana, es la piedra angular, el núcleo, en la que descansa el equilibrio estratégico mundial.

Europa, es decir, la Unión Europea, tiene que luchar ahora con la peor crisis de refugiados que se vive desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. Dados sus desacuerdos y sus luchas internas sobre cómo hacer frente a la crisis, la UE podría estallar y hundirse en el caos político y social. Y este sería precisamente el caso, en tanto que el conflicto de Siria no se resuelva, lo cual Putin señaló correctamente como una de las causas principales que provoca la huida de millones de refugiados.

El presidente Putin hizo, al principio de su discurso, una referencia a la novela “La guerra y la paz”, del gran escritor ruso León Tolstoi a finales del siglo XIX. Subrayó el significado del título La guerra y la paz para la conferencia de Valdai de este año. Tolstoi, como señaló Putin, subrayó que la guerra contradice la razón y la naturaleza humana, en tanto que la paz era buena para el pueblo. La paz siempre ha sido un ideal para la Humanidad. Estadistas, filósofos y juristas han buscado ideas para crear la paz perpetua, dijo Putin.

Para mostrar la situación se refirió a los últimos treinta años de historia –que fue también uno de los temas abordados en la conferencia-: “La paz, como un estado político mundial, nunca ha sido estable ni nunca ha llegado por sí misma. Los periodos de paz en Europa y en el mundo siempre se han fundado en la seguridad y en el equilibrio de fuerzas. Esto sucedió en el siglo XVII en el tiempo de la Paz de Westfalia, que puso fin a la Guerra de los treinta años. Luego, en el siglo XIX, en los tiempos del Congreso de Viena; una vez más, hace treinta años, en Yalta, cuando los vencedores del nazismo tomaron la decisión de establecer la Organización de las Naciones Unidas y sentar el principio de las relaciones entre los estados.”

El fin de la Guerra Fría puso punto final a la “oposición ideológica”, pero las bases de los argumentos y de los conflictos geopolíticos continuaron, dijo Putin. Habló de los intentos de Estados Unidos de “promover un modelo de dominación exclusiva” que ha conducido al desequilibrio del orden del derecho internacional y de la regulación internacional, lo cual significa que hay una amenaza y que la competencia política, económica y militar se pueden salir de las manos. Advirtió que muchos “conflictos regionales en zonas fronterizas” donde confluyen los intereses de los grandes estados podrían conducir a la caída del orden de la no proliferación de armas de destrucción masiva, lo cual podría conducir a una nueva espiral de la carrera armamentista.

El ejemplo que puso Putin fue la “retirada unilateral de Estados Unidos del tratado AMB” y sus esfuerzos por construir un mecanismo de defensa contra proyectiles, incluso cuando Irán han demostrado al mundo que nunca ha habido armas de destrucción masivas en su territorio. A pesar de que no existen razones objetivas para que Estados Unidos construya un sistema de defensa contra proyectiles, está sucediendo lo contrario, dijo. Este es un intento de los socios estadounidenses de “dirigirnos a nosotros y a todo el mundo. Para decirlo claramente, mintieron. No existe la amenaza hipotética, ni nunca existió. Se trató destruir el equilibrio estratégico, de cambiar el equilibrio de las fuerzas a favor de no sólo de dominar, sino de tener la oportunidad de dictar su voluntad a todo: a su competencia geopolítica y también, creo, a sus aliados.”

La dificultad mayor de nuestros días, afirmó Putin, es cómo vamos a combatir en el futuro inmediato las amenazas comunes como el terrorismo: la cuestión es si la lucha se librará siguiendo las reglas establecidas por el derecho internacional, “o si usaremos la fuerza tan sólo como un pretexto, tan sólo para recordarle al mundo quién manda aquí, sin pensar en la legitimidad del empleo de la fuerza ni en sus consecuencias, sin resolver problemas, para, por el contrario, sólo multiplicarlos.”

El combate del terrorismo del EI

Putin dijo que la organización terrorista Estado Islámico (EI) ha capturado grandes territorios: “Ha llegado el tiempo de que la comunidad internacional comprenda con qué estamos luchando; se trata, la verdad, de un enemigo de la civilización y de la cultura mundial que con su ideología de odio y barbarie ha desbordado y puesto en peligro todos los principios morales y religiosos, en especial los del Islam.”

Las afirmaciones de Putin fueron luego retomadas en otro debate posterior por el ex ministro iraní de Relaciones Exteriores Larijani, quien dijo que no se debe hacer una separación artificial entre “terroristas moderados e inmoderados.” Puede haber algunas diferencias, pero las facciones no están peleando entre sí por motivos ideológicos, sino por dinero, por sus cuotas de territorio; “sus métodos, en esencia, son los mismos: terror, asesinato, convertir a los pueblos en masas tímidas, aterradas y obedientes.” La realidad en el terreno es que la “infraestructura terrorista” ha crecido y las “armas proporcionadas a lo que llaman la oposición moderada termina en manos de los grupos terroristas.”

Putin se preguntó por qué Estados Unidos y sus aliados en la lucha contra el EI no han alcanzado ningún resultado tangible. Señaló Respondió que es debido a que están empeñados en una “traición”: “Le declaran la guerra a los terroristas y simultáneamente tratan de usarlos para disponer las piezas en el tablero del Medio Oriente para favorecer sus intereses”. Agregó, “Es imposible combatir el terrorismo en general si se emplea a algunos terroristas como frente para derrocar los regímenes que no le gustan a uno.”

El discurso de Putin fue una señal para la comunidad internacional, sobre todo para Estados Unidos. El aspecto fundamental fue la presentación de un mapa para resolver la crisis siria y su invitación a Estados Unidos y a sus aliados a convertirse en parte de esa solución. Los principales elementos del plan son:

1.- Liberar los territorios de Siria y de Irak de los terroristas y no permitirles que trasladen sus operaciones a otras regiones. Para hacerlo, todas las fuerzas, en particular los ejércitos sirio e iraquí, las milicias curdas y los diferentes grupos opositores que hayan hecho alguna contribución en el combate de los terroristas, deben unirse, por una parte, y, por otra, las intervenciones de los países de la región o de fuera de ella contra el terrorismo tienen que coordinarse. La intervención contra el terrorismo, al mismo tiempo, debe partir del derecho internacional.

  1. La victoria militar no resolverá todos los problemas, pero creará las condiciones para comenzar el comienzo de “un proceso político con la participación de todas las fuerzas patrióticas sanas de la sociedad siria. “Son los sirios lo que tienen que decidir su destino con la ayuda respetuosa y exclusivamente civil de la comunidad internacional, y sin presiones externas por medio de ultimatos, chantajes o amenazas.”
  2. Pidió la participación en el arreglo de la situación política, y esto es algo crucial, de los clérigos musulmanes, de las cabezas del Islam y de los gobernantes de las naciones musulmanas. “Contamos con su posición y con su ayuda, así como con su autoridad moral. Es de suma importancia proteger al pueblo, en especial a los jóvenes de los efectos destructivos de la ideología terrorista, que está tratando de usarlos como carne de cañón, nada más. Tenemos que distinguir claramente entre el Islam genuino, cuyos principios son la paz, la familia, las buenas acciones, ayudar a los demás, el respeto de las tradiciones, y las mentiras y el odio que los militantes terroristas tienden a manera de Islam.”

4.”Necesitamos crear un mapa del camino para el progreso económico y social de la región, para restaurar la infraestructura mínima, la construcción de viviendas, de hospitales y de escuelas. Sólo este tipo de trabajo creador en el lugar mismo, luego de la eliminación del terrorismo y de alcanzar un arreglo político, podrá detener el flujo enorme de refugiados a las naciones europeas y devolver a aquellos que dejaron sus lugares.”

Es evidente que Siria necesitará ayuda financiera, económica y humanitaria de proporciones enormes para sanar las heridas de la guerra. Esto involucrará a naciones donantes y a instituciones financieras internacionales. En este punto comento positivamente el hecho de que se hayan aprobado los documentos ruso-estadounidenses para las directrices de seguridad de los vuelos militares sobre Siria, un paso en la dirección correcta. “Estamos cerca de comenzar el intercambio de información con nuestros colegas sobre las posiciones y los movimientos de los militantes… Y lo que es más importante, “tratarnos uno al otro como aliados en una lucha común, ser honestos y abiertos. Sólo así podremos garantizar la victoria sobre los terroristas.”

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