Pérez Molina denuncia que la Justicia se manipuló para los intereses de los EUA

Perez-Molina-RT

En una edición anterior, este boletín describió las maniobras que resultaron en la deposición del entonces presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina (artículo titulado “Ensayos del orden supranacional en Guatemala y México”), descritas por él como un “golpe suave” (soft coup) orquestado por los EUA. A los pocos días de que apareciera nuestro análisis, el ex-presidente concedió una entrevista a la corresponsal de la red rusa RT, Paola Guzmán, en la cual reforzó las acusaciones y demostró la intrusión estadounidense directa en las acusaciones de corrupción que justificaron su derrocamiento, una virulenta campaña de “combate a la corrupción”.

Pérez Molina, electo en 2012, fue forzado a renunciar a inicios de septiembre de este año, después de que el Congreso guatemalteco le retiró la inmunidad judicial para que respondiera a las acusaciones de corrupción hechas por la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CIGIG) y una constelación de ONG guatemaltecas, estadounidenses y holandesas. Él se encuentra detenido desde el día 3 de septiembre y deberá aguardar el juicio desde la prisión.

El origen de los problemas de Pérez Molina fue su anunciada intención de no renovar el mandato de la CIGIG, la cual había sido creada en 2007, a petición del entonces presidente Oscar Berger (2004-2008), para ayudar en la lucha contra la corrupción e impunidad que infestaba la administración pública del país. El motivo esgrimido por él fue, precisamente, que la comisión no había cumplido unos de sus propósitos principales, la capacitación de los órganos nacionales correspondientes para ejecutar tales tareas. De inmediato, el gobierno de los EUA pasó a ejercer fuerte presión sobre él, condicionando la ayuda financiera para una serie de proyectos de desarrollo a la prórroga de los trabajos de la comisión, llevándolo a dar marcha atrás en la decisión.

En abril, la CIGIG divulgó un informe sobre casos de soborno a las autoridades, involucrando la exención de impuestos de importación para una serie de productos, lo que llevó a la justicia a emitir una orden de aprehensión contra el ex-secretario de la vice-presidente Roxana Baldetti, Juan Carlos Monzón, apuntado como jefe del esquema. La propia Baldetti renunció a inicios de mayo y apresada en agosto, el mismo día que los promotores presentaron evidencias sobre la participación de Pérez Molina, también forzado a renunciar.

En la entrevista a RT, Pérez Molina comentó la larga tradición de intromisión estadounidense en el país, que se remonta a 1940, cuando ciudadanos guatemaltecos fueron deliberadamente infectados con sífilis y otras enfermedades infecciosas por investigadores de Institutos nacionales de Salud (NIH) estadounidenses, resultando en más de 80 muertes. “Hace unos tres años, pidieron disculpas, pero no indemnizaron a ninguna de las familias”, dijo.

“En los años 50, hubo el derrocamiento de un presidente (Jacobo Árbenz, 1951-1954), precisamente, argumentado que tenía tendencias comunistas y, obviamente, el armamento, los aviones y todo lo demás para el golpe vino de los EUA”, afirmó.

Pérez Molina, confirmó las presiones del vicepresidente estadounidense Joe Biden, en el sentido de que “la CIGIG debería quedarse en Guatemala y debería extenderse a Honduras y El Salvador”. Esta fue la condición impuesta por los EUA, “para que continuara el plan de la Alianza para la Prosperidad del Triángulo Norte de América Central. Es decir, el tema del que hablábamos era la emigración de menores no acompañados hacia los EUA, pero ellos metieron este tema para tener una injerencia y un mayor control en nuestros países”.

Se volvió a referir a la campaña de Washington como un “golpe suave”. “Lo que hubo aquí fue una manipulación de la justicia por medio de la CIGIG, de acuerdo con los intereses de los EUA. (…) Ahora, se usa a la CIGIG como un medio de intervención. Según él, el Ministerio Público de Guatemala “solo hace lo que la CIGIG le ordena”.

Según el ex-presidente, el embajador estadounidense en la Ciudad de Guatemala (Todd A. Robinson), no solamente participó en las manifestaciones contra él, sino que llegó a usar su cuenta en Twitter para incitar la participación popular en ellas.

Además Pérez Molina hizo una fuerte crítica la guerra contra las drogas encabezada por los EUA. “Los EUA consumen y en lugar de luchar para disminuir el consumo, pelean aquí en nuestros países y nos obligan, con pocos recursos, a trabar una lucha que es de ellos. Los dólares y las armas viene de los EUA y nosotros ponemos los muertos, la violencia y la inseguridad”.

Sobre el actual intervencionismo estadounidense en la región, además del narcotráfico, Pérez Molina destaca la “presencia de otras potencias”, como China y Rusia. “Aquí, históricamente, para los EUA, Nicaragua siempre fue un tema que estuvo en la agenda y, ahora, la presencia de China en Nicaragua, donde se está construyendo un nuevo canal, hace que los EUA actúen para tener control”.

El ex-mandatario comentó el resultado de la campaña contra él, destacando que se encuentra “en prisión preventiva, sin base, sin argumentos, sin sustento y sin pruebas”, sospechoso del robo de 3 millones de dólares, mientras que “aquí hay evasión fiscal por 2 o tres mil millones de dólares por año”, por parte de grandes empresas privadas, que siguen en libertad,

La entrevista integra puede ser consultada en Youtube.

 

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