Jackson Hole: el papel futuro de los bancos centrales

MSIa Informa, 18 de septiembre de 2020- A finales de agosto, se realizó el tradicional simposio financiero de Jackson Hole, en Kansas, EUA, esta vez virtual, donde los banqueros centrales se reúnen regularmente para trazar los lineamientos de sus futuras orientaciones monetarias, económicas y financieras globales.

Normalmente, se espera que la Reserva Federal de los Estados Unidos sea la líder del evento. Pero ahora, el papel quedó en el menos escrupuloso Banco de Inglaterra. De hecho, su nuevo gobernador, Andrew Bailey, puso en segundo plano la “salvífica” meta de inflación del 2%, para “aplicar las lecciones de los últimos meses y, también las de la última década o de la crisis financiera de 2007-09 en adelante”.

La novedad principal, según Bailey, ha sido la gran y prolongada expansión de los balances de los principales bancos centrales”, “en apoyo tanto a los objetivos de política monetaria como a la estabilidad monetaria”, pero, sobre todo, para enfrentar la crisis causada por la pandemia. En consecuencia, en el futuro, los balances de los bancos centrales tendrán que considerarse cada vez más como herramientas de la creación de estímulos monetarios, mediante la compra de activos, es decir, de varios tipos de títulos financieros.

A este respecto, recordemos cuando el balance del Banco Central Europeo (BCE) aumentó en 1.7 billones de euros, pasando de 4.6 a 6.3 billones, entre enero y julio. De estos, nada menos que 715 mil millones se insertaron en el sistema apenas en el mes de julio.

El actual colapso económico indicaría que la crisis no habría sido generada de forma particular en el sector bancario, sino “entre los fondos, tradersy empresas”. Así, el Banco de Inglaterra propone la estrategia de “gobig, gofast”, o sea, “agresivas operaciones de compra de activos”. Si hasta ahora estos activos eran, principalmente, títulos gubernamentales, ahora, la propuesta es expandir las áreas de adquisiciones, en particular, para la “deuda corporativa”. Esto se justifica con el intento de apoyar a los bancos y a los mercados financieros, en el soporte a las actividades económicas, aunque se admita que el “riesgo de gestión para los bancos centrales aumenta, inevitablemente”.

Se propone, por tanto, que la compra de activos privados sea central y generalizada, ya que hasta ahora ha sido hecha casi excepcionalmente por los bancos centrales. El riesgo del cual se habla, en realidad, es que, al incrementarse los títulos potencialmente tóxicos o dudosos en sus balances, los bancos centrales  podrían transformarse en verdaderos “bancos malos” (badbanks, en la jerga financiera.

Para Bailey, a meta permanente sigue siendo “el cumplimiento de la sustentabilidad de la meta de inflación de 2%”, pero con la flexibilidad necesaria para no elevar prematuramente la tasa de interés, en caso de que comience la recuperación. Más importante es la elección de los instrumentos a ser utilizados, los cuales puede incluir, de manera más sistemática, tasas negativas de interés, incentivos para que los bancos otorguen liquidez e incluso compras del banco central de títulos comerciales recién emitidos.

En su discurso de apertura del simposio, el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, fue mucho más blando. Tal vez para evitar, como en el pasado, los “gritos” de Donald Trump contra él, en las últimas semanas de la campaña electoral para la Presidencia. Powell se concentró más en explicar los cambios en la política monetaria posteriores a la Gran Crisis Financiera de 2007-08 que en dar orientaciones más precisas sobre las actuales y futuras políticas de “Fed”.

De hecho, se limitó a anunciar una postura más blanda de lo que es una política monetaria tradicional, hasta entonces firmemente anclada en la meta inflacionaria del 2%. En caso de tal aumento en los precios, “Fed” desencadenaría casi en automático una política monetaria más restrictiva, con u aumentos de las tasas de interés. Powell habló de una meta de inflación media, lo que implica una actitud más “flexible” y permisiva, incluso en el caso de un aumento de precios superior al 2%.

En realidad, esto es algo que ya se veía en los hechos y en el comportamiento de “Fed”. Ciertamente, no es una “revolución copernicana” en la política monetaria, pintada por parte de la prensa. Más bien es un mensaje para los mercados y par Wall Street sobre tasas cero de interés o incluso negativas, que podría durar más tiempo. De cualquier forma, es claro que la meta para la inflación sigue siendo, a la par de la comunicación y la transparencia, el pilar central de la política monetaria de “Fed”.

En nuestra opinión, la parte más relevante del discurso de Powell fue la referencia al posible apoyo directo a la recuperación económica y al empleo. Según dijo, “cuando el empleo estuviera por debajo de su nivel máximo, como hoy claramente lo está, trabajaremos para corregir esta laguna, usando nuestras herramientas de apoyo al crecimiento económico y la creación de empleos”. También será importante para Europa ver como esta política podría manifestarse en la práctica, después de las elecciones presidenciales de noviembre.

Por su parte, Philip R. Lane el miembro irlandés de la Comisión Ejecutiva del BCE, se concentró en presentar un informe detallado y objetivo sobre las varias intervenciones de flexibilización cuantitativas adoptadas para hacer frente a la emergencia económica, laboral y financiera provocada por la pandemia.

En particular, informó que el Programa de Compras de Emergencia de Pandemia (PEPP, siglas en inglés), por el cual el BCE ha comprado títulos públicos y privados e posesión del sistema bancario, fue ampliado, de los 750 mil millones originales hasta los 1.35 billones. Esto debe apoyar al Fondo de Recuperación de los 750 mil millones de la Unión Europea, para garantizar una fuerte recuperación de las actividades productivas y de empleo. Esperamos que esto ocurra y, por lo menos para Italia, esta gran oportunidad no sea desperdiciada.

Evidentemente, esta vez en Jackson Hole, la cuestión central, la de una reforma del sistema financiero, ni siquiera fue mencionada.

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