MSIa Informa, 21 de junio de 2019.- Realizado del seis al ocho de junio, la reunión del Foro de San Petersburgo tuvo como tema general “Creando un programa de desarrollo sustentable” y rompió su récord de participantes al reunir a más de 19 mil representantes de 145 países de todos los continentes, entre ellos 74 jefes de Estado y de gobierno. En una señal de los tiempos de cambio, la mayor delegación extranjera fue la china, con 1 073 delegados, seguida, sorprendentemente, por la de Estados Unidos, con 502. Al final se firmaron 650 acuerdos comerciales con un monto de 47 mil millones de dólares.
La parte más destacada fue la sesión plenaria, que reunió al Presidente de Rusia, Vladimir Putin, al Presidente de China, Xi Jinping, al secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, al Primer ministro armenio, Nikol Paschinyan, al actual presidente de la Unión Económica Euroasiática, al Primer ministro eslovaco, Peter Pellegrinim y al búlgaro, Rumen Radov, los dos últimos, jefes de gobierno del países de la Unión Europea (UE).
El evento contó con la participación de una numerosa delegación alemana, de la que formaron parte varios líderes políticos y empresariales, los que expresaron la esperanza de que se hagan más esfuerzos para construir una relación constructiva con Moscú.
El Ministro presidente de Sajonia, Michael Kretschmer, recordó las relaciones seculares entre los dos países y afirmó que “debemos hacer todo para que Rusia mantenga su orientación europea. Tenemos que acabar con las sanciones y espero que los dos lados se aproximen nuevamente.” Sin embargo, su comentario atrajo las críticas de otros compatriotas, en especial, del Presidente de la Conferencia de seguridad Múnich, Wolfgang Ischinger, ex embajador en Washington, que se irritó al extremo de aconsejar a Kretschmer, vía Twitter, “contratar un consejero de relaciones internacionales adecuado.”
Macron: necesitamos un diálogo estratégico con Rusia
La crítica de Ischinger contrasta con las afirmaciones del presidente francés, Emmanuel Macron, en reciente entrevista a la red suiza RTS (11706/2019). Según él, “en este orden multilateral que defiendo, Europa debe escribir una nueva gramática de confianza y de seguridad con Rusia,” que integra Europa por su historia y por su cultura. Insistió vehementemente en que, a pesar de Crimea, es necesario “un diálogo estratégico con Rusia,” y anunció que, como actual presidente del G7, analizará la situación en su siguiente reunión con Putin. Todo parece indicar que Macron tiene una mejor comprensión estratégica que algunos líderes alemanes sobre los que está en juego en términos de seguridad y política europeas, además de percibir correctamente los peligros en caso que Europa siga cediendo por entero a la manía de sanciones de Donald Trump, así como sus insidiosos juegos en Medio Oriente.
Xi Jinping
La estrella del Foro, Xi Jinping, manifestó su optimismo con el entendimiento entre los dos países, en una entrevista concedida a la agencia Tass, en la que recordó el acuerdo firmado en 2015 que contempla la integración de la Iniciativa Cinturón y Ruta encabezada por China y la Unión Económica Euroasiática, liderada por Rusia. En lo tocante a su relación personal con Putin, Xi respondió que desde 2013 tuvo “relaciones más cercanas con el presidente Putin que con otros colegas extranjeros,” valorándolo como su “mejor amigo,” en una relación de alto grado de confianza mutua.
Al afirmar que comparte con Putin la misma responsabilidad histórica por el desarrollo de sus dos países, Xi recalcó el significado estratégico de la relación bilateral. Además de los esfuerzos en marcha para elevar los intercambios comerciales a un grado todavía mayor en términos cuantitativos (107 mil millones de dólares en 2018) y cualitativos, afirmó que “nuestros dos países están llevando a cabo proyectos de cooperación en energía, transporte, agricultura, aviación, espacio y otros campos.” Sobre la cooperación regional específica, destacó que “los dos lados firmaron un Plan de Cooperación y Desarrollo para la Agricultura en el Nordeste de China y en las regiones del Extremo Oriente ruso y del lago Baikal.”
A propósito del papel estratégico de China y de Rusia en el escenario internacional, resaltó que ambos países contemplan el acuerdo nuclear con Irán como una “personificación del multilateralismo y crucial para el régimen internacional de no proliferación nuclear y para la paz y la estabilidad del Medio Oriente.” Según él, los dos países permanecerán en estrecha coordinación para presionar por un “desarrollo positivo y al mismo tiempo mantener la autoridad de Naciones Unidas.”
Putin y los desafíos de la economía mundial
En un salón atestado, Putin habló en la sesión plenaria sobre las múltiples dificultades que enfrenta la economía a escala mundial. Para él, no obstante que “la arquitectura de la economía internacional haya cambiado espectacularmente desde la Guerra fría, en la medida en que nuevos mercados se convertían en parte de la globalización, el modelo liberal euroatlántico occidental tenía un papel universal: El comercio internacional fue el principal impulsor del actual modelo de globalización. De 1991 2007, creció más allá del doble del PIB mundial. Esto se puede explicar por los mercados recién abierto de la antigua Unión Soviética y de Europa Oriental, y por productos que llegaban a esos mercados.”
Por otro lado, dijo, “la eclosión de la crisis financiera mundial de 2008-2009 no sólo exacerbó y reveló desequilibrios y desproporciones, sino que mostró también que los mecanismos de crecimiento mundial estaban comenzando a fallar,” observándose que la economía mundial entró en un periodo de guerras comerciales y el aumento del proteccionismo directo o encubierto. Así, los estados “que anteriormente pregonaban el principio del libre comercio y de la competencia honesta y abierta, comenzaron a fracasar en términos de guerra y de sanciones comerciales y tuvieron que recurrir a incursiones económicas acompañadas de presiones, intimidaciones y la remoción de los rivales con los llamados métodos de mercado.”
Como ejemplo mencionó el conflicto en torno a la construcción del gasoducto Nord Stream 2 (Rusia-Alemania vía el mar Báltico) y la histeria absoluta provocada por el proyecto. En una clara alusión a Estados Unidos, Afirmó que “es alarmante que esa práctica destructiva no sólo haya afectado a los mercados tradicionales de energía y materias primas, sino también a industrias que se están desarrollando ahora.”
Para Putin, una de las grandes dificultades de la economía mundial es el creciente desnivel, en el que, “hoy, más de 800 millones de personas de todo el mundo no tienen acceso a agua potable y cerca de 11 por ciento de la población mundial está desnutrida.” Habló también de la necesidad de abordar los cambios ambientales y climáticos exacerbados, que representan una amenaza directa al bienestar socioeconómico de toda la humanidad. El clima y el medio ambiente se convertirán en un factor objetivo del desarrollo mundial, un problema repleto de choques a gran escala, en especial por una ola descontrolada de migraciones, más inestabilidad y más riesgos de seguridad en regiones importantes del planeta. Recordó que las instituciones financieras internacionales fueron creadas como parte del sistema de Bretton Woods, hace ya 75 años, pero que “surgieron nuevos centros económicos desde entonces y el papel de las monedas regionales aumentó.”
Putin delineo dos escenarios posibles para el desarrollo. El primero es la degradación del modelo de globalización universalista y su transformación en una parodia de sí misma, donde las reglas internacionales comunes sean sustituidas por leyes, mecanismos administrativos y judiciales de un país o de un grupo de países influyentes: “Digo con pesar que eso es lo que Estados Unidos está haciendo hoy, cuando extienden su jurisdicción al mundo entero. Tal modelo no sólo contradice la lógica de comunicación interestatal normal y las realidades modeladoras de un mundo multipolar complicado, pero lo más importante es que no atiende los objetivos del futuro.”
El segundo escenario es la “fragmentación del espacio económico global por una política de egoísmo económico totalmente sin límites y el derrumbe forzado: “Este es el camino que conduce a conflicto y guerras comerciales sin fin, y tal vez no sólo a las guerras comerciales. Figurativamente, este es el camino para la lucha final de todos contra todos.”
Una de las tareas más importantes para Rusia es, según él, convertir se en una de las cinco economías más grandes del mundo, teniendo como metas nacionales “el crecimiento de la economía y de la renta de las personas, la disminución de la pobreza, el aumento de la expectativa de vida, el mejoramiento de la educación personal y la conservación del ambiente.”
Otra tarea de primer orden es acelerar el desarrollo tecnológico, en particular en el campo de la Inteligencia Artificial (IA), en función de que el mercado mundial de productos con IA deberá aumentar casi 17 veces de ahora a 2024, para alcanzar cerca de medio billón de dólares. Subrayó varios proyectos amplios en Siberia Central y Oriental, en el Extremos Oriente y en el Ártico que no deben orientarse a las materias primas, sino a ser un centro científico e industrial.
Igualmente digna de nota fue el esbozo hecho por Antonio Guterres de Naciones Unidas sobre la necesidad del desarrollo sustentable, donde destacó que 40 por ciento de la población mundial tiene hoy menos de 30 años y que será necesario un gran esfuerzo educativo para calificarla. En referencia a la Agenda 2030 de Naciones Unidas, subrayó que la necesidad de infraestructura y de energía aumentará debido al “crecimiento de la población y de la urbanización del Sur internacional, donde cerca de 60 por ciento del área que se espera que se torne urbana en 2030 todavía tiene que construirse.”
El “diálogo estratégico” con Rusia
Una reunión específica sobre las relaciones entre Rusia y Alemania tuvo como moderador al profesor Dr. Klaus Mangold, presidente ya por mucho tiempo del Comité Oriental de la Economía Alemana (Ost-Ausschuss der Deuteschen Wirtschaft). Según él, las sanciones no producirán los resultados pretendidos por occidente y hay muchos otros asuntos sobre los cuales Rusia y Alemania deben cooperar, debido a las relaciones históricas de ambos países.
El ministro de Economía, Peter Alstmaier, que aprovecho su viaje a Rusia para inaugurar una fábrica de Mercedes-Benz en Moscú, afirmó que es necesario “hacer más intensas las relaciones económicas” bilaterales. Para él, será necesario elevar los niveles de cooperación en campos como la digitalización, la reglamentación técnica, la industria mediana, la educación y el abastecimiento de energía: “Esas relaciones tienen una importancia geoestratégica para todos nosotros, para Rusia, así como para Europa y Alemania.”
Altmaier habló sobre un “espacio euroasiático de prosperidad,” que se debe fundar en la “estabilidad política.” Expresó su esperanza en la continuación del proceso de Minsk para terminar el conflicto de Ucrania y calificó las sanciones de Estados Unidos contra empresas que participan en el proyecto Nord Stream 2 de “preocupantes desde el punto de vista del derecho internacional (…) Alemania continuará con la construcción del Nord Stream 2 en el ámbito de lo legalmente permitido. Rusia sigue siendo para nosotros un socio estratégico en todos los renglones.”
Asimismo, el ex canciller Gerhard Schröder, presidente del consejo del Nord Stream 2, afirmo que el nuevo gasoducto pondrá entrar en operación a finales de año, en condiciones de garantizar la entrega segura de gas natural a Europa.

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