La autora de este artículo tuvo la oportunidad de participar recientemente en un seminario que tuvo lugar en Bonn (Alemania) y que contó con la participación de David McAllister (ex ministro presidente del estado alemán de Baja Sajonia) como conferencista sobre el tema “UE y EEUU- una evaluación actual de las relaciones trasatlánticas.” McAllister, en la actualidad, es vicepresidente del Partido Popular Europeo (PPE) en el Parlamento de la Unión Europea, así como presidente del comité legislativo del Parlamento Europeo en el Congreso de Estados Unidos. En su conferencia presentó un soberbio panorama sobre el futuro del bloque europeo, a la luz de la crisis de los refugiados. Este tema fue abordado también por el presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Junker, quien analizó, a su vez, en una conferencia realizada en Passau, el estado actual de las relaciones entre los estados miembros.
A pesar de la fuerte campaña de la prensa alemana y de Europa para firmar lo antes posible el Acuerdo de Asociación Transatlántica de Comercio e Inversión (TTIP, sus siglas en inglés), hay una gran resistencia entre muchos ciudadanos alemanes ante este proyecto. La falta de transparencia del TTIP, la preocupación con el secreto de la información, así como las protestas, como las sucedidas el 10 de agosto en Berlín, revelan la polarización que existe en la sociedad alemana en torno de este proyecto. Para McAllister, para quien estas manifestaciones son movimientos contra la globalización y contra Estados Unidos, la “ventana del tiempo” para finalizar las negociaciones del TTIP es relativamente pequeña, y se tiene que cerrar en la primavera del año entrante. Esto es porque 2016 es un año electoral en Estados Unidos y en Francia, y luego en 2017, las elecciones parlamentarias federales de Alemania.
Tenemos la culpa de la reacción de Moscú en Medio Oriente
Las contribuciones que hicieron los participantes más destacados, entre ellos un ex funcionario ministerial, que recordó la reciente visita del Presidente alemán, Joachim Gauck, a Estados Unidos para pedir a Washington mayor solidaridad para ayudar al bloque europeo con el problema de los refugiados, es que los Estados Unidos inició diversas guerras en Medio Oriente desde 2001, dejando a su paso el caos en la región.
Otro, un ex secretario de Estado con gran experiencia en las relaciones entre Occidente y Oriente, se dijo preocupado con la política adoptada por la Canciller alemana, Angela Merkel, ante la crisis de los refugiados. El gobierno alemán, según él, está pagando esencialmente el precio de lo que calificó de “política fracasada” ante Rusia, y las más trágicas consecuencias de esto ya se ven en la situación actual de Medio Oriente, en Siria, en especial.
“Nuestra actitud en relación a Ucrania y a la crisis de Crimea, así como las duras sanciones, provocaron fuertes reacciones en Moscú. Nunca debimos pensar que los rusos eran unos ingenuos. Lo que están mostrando ahora es una ‘reacción coordinada, un espíritu de venganza que se puede ver tanto en círculos de la élite militar como en los de la política,” afirmo.
Sobre la crisis europea debido a las multitudes de refugiados, criticó a Berlín y a Bruselas por interpelándolos, en qué medida “están conscientes de las consecuencias de su política actual, que para finales de este año provocará un flujo de más de un millón de refugiados a Alemania. Él destacó que esas migraciones serán seguidas por un número todavía mayor en los años siguientes, quizá hasta los cinco millones. Esto, según él, podrá desestabilizar por completo a Alemania y provocar el caos. Otro participante y especialista militar se refirió al reciente informe de la investigación del accidente en julio de 2014 del vuelo MH17 de Malaysian Airlines, que cayó en territorio ucraniano. Un accidente que, tal como resaltó, inclusive sin presentar ninguna prueba, llevó a la Unión Europea a aprobar sanciones económicas contra Rusia, con consecuencias extremadamente graves. Cuestionó los motivos por los que EEUU no ha presentado todavía imágenes de satélite que ayuden a esclarecer el accidente.
Piden un diálogo más abierto con Rusia
En el marco de ese debate informal, es cabe mencionar una entrevista concedida por Jean Claude Junker el 8 de octubre al periodista de la emisora alemana ZDF, Udo van Kampen. El diálogo tuvo lugar en el ámbito de la conferencia anual “People in Europe 2015.”
Passau es una ciudad que se localiza en el encuentro de tres ríos: el Danubio, el Inn y el Ilz. Es una ciudad destinada por su ubicación geográfica a ser un puente entre Oriente y Occidente. Los ciudadanos locales ayudaron a los refugiados recién llegados, que inundaron la ciudad por miles. En su exposición, Junker hizo referencia a un debate que tuvo lugar en Passau, con las personas que cuidan de los refugiados en centro de recepción distribuidos por toda la ciudad.
El presidente de la Comisión Europea destacó que en África Occidental, 5.8 millones están abandonando sus países, mientras que Europa está rodeada de zonas de conflicto, de las cuales están huyendo 25 millones. Son personas que no quieren venir a nosotros, pero que no tienen otra opción, dijo Junker.
La frase más repetida por él en la entrevista fue la de que los políticos de los varios estados miembros de la UE, y en especial de Alemania, tienen que decir la verdad: “tendremos que convivir con la crisis de los refugiados por mucho tiempo más.” Junker expresó su malestar con la conducta de muchos países del Este de Europa, que en septiembre se negaron a adoptar una actitud solidaria al oponerse al sistema de cuotas para distribuir a los refugiados entre todos los países del bloque europeo.
Destacó el ejemplo de Líbano, un país con una población relativamente pequeña, pero de la cual el 25 por ciento son refugiados; estos representan apenas el 0.1 por ciento de la población europea. Junker pidió que se haga una lista de “países de origen seguro,” que incluya, por ejemplo, a Turquía.
Además retó a la Unión Europea a comprometerse en un diálogo positivo con el Presidente ruso, Vladimir Putin: “Tenemos que corregir las relaciones con Rusia.” Nosotros, viejos europeos que vivimos en un territorio de 5.1 millones de kilómetros cuadrados, debemos comparar eso con Rusia, cuyo territorio es de 17.5 millones de kilómetros cuadrados. Para él, Europa debe asumir una mayor responsabilidad política y estratégica en el mundo, a pesar de que su participación en el PIB mundial se haya encogido de 20 por ciento, a principios de siglo, al 7 por ciento de la actualidad.
Otras de las necesidades destacadas por Junker es la mayor unidad en el bloque europeo y la creación de fronteras externas protegidas, lo que demandará mejorar el procedimiento de registro en esas fronteras y una mayor cooperación con Turquía para interrumpir el flujo de refugiados – así, destacó la reciente visita de Angela Merkel a ese país en busca de una solución. Según Junker, el bloque europeo cometió el grave error de no involucrarse en la búsqueda constructiva de soluciones para resolver los diversos conflictos del Medio Oriente. Al mismo tiempo, criticó a los estados árabes, a Estados Unidos y a China por no mostrar ninguna disposición a cooperar con Europa en solución de la crisis de refugiados.
Nueva política europea para la diplomacia y la seguridad
Junker defendió en la misma entrevista la adopción de una nueva política de Relaciones Exteriores y de seguridad europea, destacando que “ese asunto debe considerarse a partir de una perspectiva económica preocupada con el futuro,” y que emplee el “Fondo Europeo de Fomento,” con sus 315 mil millones de euros. Destacó también la devastadora falta inversiones públicas en Europa, que actualmente es 17 por ciento menor que la inversión realizada en 2008. En Alemania, entre 1991 y 2015, las inversiones públicas se redujeron 57 por ciento. En otras palabras, son necesarias más inversiones europeas para modernizar la infraestructura, para que la crisis se maneje de forma más eficiente.
El comisario de la Unión Europea fue muy enfático sobre la necesidad de mejorar el diálogo con Moscú: “Necesitamos tener mejores relaciones con Rusia, que es un importante factor de la arquitectura de la seguridad occidental.” Resaltó que el ministro alemán de Relaciones Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, tiene razón al afirmar que no puede haber una estructura de seguridad en Europa sin Rusia. Comentarios como los del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, de que Rusia sería una “potencia regional,” son contraproducentes, de acuerdo al punto de vista de Junker. “Rusia quiere conversar y negociar con nosotros en condiciones de igualdad. No podemos dejarlos a un lado, pues, si lo hiciéramos, ellos se encargarían de recordarnos quienes son.”
Junker destacó también que no podemos juzgar “nuestras relaciones con Rusia desde la perspectiva de Estados Unidos.” Destacó que los europeos estamos geográficamente más cerca de Rusia, y que las relaciones entre este país y el bloque europeo no pueden ser dictadas por Washington. Al recordar las dos sangrientas guerras mundiales, y el enorme esfuerzo que realizó Europa para transformar el continente del conflicto en un continente de paz, Junker destacó que ese resultado es motivo para estar orgullosos. Pero para resolver la crisis de los refugiados será necesaria una Unión Europea que funciones mejor, que no sea una especie de “Estados Unidos de Europa.” “No necesitamos que Bruselas nos dicte las reglas. Europa sólo podrá funcionar si respetamos las especificidades culturales, políticas y económicas, en el ámbito regional y nacional, existentes entre sus estados miembros,” concluyó.

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