Conferencia Valdai 2018: Cultura e identidad nacional

La décimo quinta conferencia de Valdai, realizada en Sochi, Rusia, del 16 al 18 de octubre, tuvo como tema “Rusia –Agenda para el siglo XXI.” La presentación del informe anual del Club de Debates de Valdai, “Vivir en un mundo en desmantelamiento,” suscitó un amplio debate entre los 130 participantes, especialistas en estrategia, en defensa, en economía y en la cultura, de Rusia, de China y de países occidentales.

A la usanza, la deliberación terminó con un panel de casi tres horas de duración en el que el presidente ruso, Vladimir Putin, analizó las actuales dificultades estratégicas, a saber: el papel de Rusia en el Medio Oriente, la cooperación con China y una largo comentario sobre la doctrina nuclear rusa, que no deja dudas de que el país, ante las sanciones y las amenazas de Donald Trump para abolir el tratado de misiles de alcance intermedio (INF, por sus siglas en inglés), está preparado para defender su territorio y su soberanía con todos los medios.

El papel de la cultura

Un aspecto notable de la reunión fue la amplia atención prestada a la cuestión cultural y a su papel en la formación de la identidad nacional de diferentes sociedades. Del lado ruso hubo una contribución muy positiva sobre el papel de la cultura universal, en contraste con una cultura de la “políticamente correcto,” vista por muchos intelectuales rusos como un factor determinante de la cultura occidental. En el panel “Tradición y futuro: Identidad nacional en un mundo que cambia,” se delinearon algunos conceptos que permiten la comprensión más profunda de la dinámica de la cultura rusa y de su papel en la formación del discernimiento de la realidad actual.

El panel analizó la importancia de una base moral y cultural como elemento crucial para el desarrollo exitoso del país, en medio de los cambios en una escena internacional que se caracteriza por las crecientes fragmentaciones ideológicas y culturales, por la polarización dentro de las sociedades y entre las naciones y por la necesidad de proveer una brújula a la sociedad de cara a las dificultades externas e internas. Mijaíj Pietrovsky, director del Museo Hermitage de San Petersburgo, habló del significado de la dignidad y de la Historia en el arte, e ilustró su charla con cuadros del museo que retratan a los generales rusos que lucharon contra Napoleón en la guerra de 1812.

El ministro de Cultura, Vladimir Medinsky, observó que Rusia tiene 600 teatros estatales, miles de museos y muchos teatros particulares, además de escritores libres, y que las personas buscan orientación mental y espiritual. Resaltó que Rusia, reviviendo la idea de Fiodor Dostoiévski (autor muy vivo en el subconsciente colectivo ruso) es “única.” Dostoievski dice “sólo un ruso tiene la universalidad, una misión de comprender y de unir en el futuro todas las diversidades de las nacionalidades y de remover todas sus contradicciones.”

Algunos de los participantes del panel afirmaron que Europa intenta apartar la cultura rusa, cuando aquella misma está presa de los programas de control y de vigilancia de Google, empresa que tiene la capacidad de controlar las emociones populares a gran escala.

Natalia Solzhenitsyna, viuda del famoso escritor Alexander Solzhenitsyn, destacó la necesidad de buscar formas de “unir nuestra sociedad,” en tanto que el director del Teatro Estatal Ruso, Konstantin Bogomolov, habló de la necesidad de combinar los principios conservadores con las innovaciones. Señaló el significado de Dostoievski, el estudio del escritor de la naturaleza humana, así como de su análisis sobre “Crimen y castigo”, el significado de los personajes Iván y Aliosha, de “Los hermanos Karamazov,” de cómo Dostoievski fue capaz de analizar amor, odio y crimen y poner barreras contra él.

En un panel sobra “La cultura como piedra angular y herramienta de la política,” moderado por el cineasta polaco Krysztof Zanussi (presidente de Tor Film Production), se produjo una viva discusión sobre el significado de la “caridad” en la cultura rusa. Uno de los integrantes, el Metropolitano Tijon, metropolitano de Pskov y presidente del Consejo de Cultura del Patriarca -ex productor cinematográfico- intervino en el panel preguntándole al presidente Putin sí “la caridad es un criterio de la cultura general de la sociedad.” y si el Estado podría apoyar eso. Putin respondió que el Estado debe garantizar la oportunidad de que cada persona exprese su posición y debe ser respetuoso.

Hubo también una sesión especial titulada “Mi visión de Rusia,” con el célebre maestro ruso Valery Gergiev, director artístico del Teatro Mariinsky. Gergiev es conocido por haber llevado a sus orquestas a las regiones más remotas de Siberia, con el fin de que las personas aprecien la música clásica. En esta ocasión le recordó al público que hace dos años llevó su orquesta a la ciudad Siria de Palmira, Patrimonio de la humanidad y recientemente liberada de las garras criminales del Estado Islámico (EI), sólo para ver, meses después, el lugar nuevamente devastado por los terroristas. Gergiev mostró su profundo deseo de paz en Siria y subrayó que hay algo universal y precioso en la cultura rusa que garantiza la superación la guerra y de la destrucción.

Advertencia de Putin: contraataque recíproco

La conferencia y el debate con Putin abarcaron una vasta gama de tópicos, hasta el ataque del asesino que días antes mató a varias personas en una escuela de Kerch, Crimea. Comentó sobre los “efectos de la globalización,” al afirmar que “vimos comunidades enteras que surgieron de internet luego de los acontecimientos trágicos bien conocidos de las escuelas estadounidenses –jóvenes inestables psicológicamente que comienzan a creer en falsos héroes.” Para Putin, “eso significa que nosotros, en Rusia y mundialmente, no estamos respondiendo a los cambios del mundo. Eso significa que no estamos creando contenido útil, interesante y esencial para los jóvenes, y ellos recurren a ese heroísmo sustituto que lleva a tragedias como esa.”

En cuanto al terrorismo, que todavía representa una grave amenaza para Rusia, Putin dijo que esta fue la razón por la que su país intervino en Siria. Según él, esto evitó el peor de los acontecimientos, la “completa degradación del Estado (sirio) y la infiltración de una parte significativa de los militantes en el territorio de la Federación Rusa y de nuestros países vecinos.”

Además, al preservar al Estado sirio, Rusia “ayudó a estabilizar la región.” “Creemos que cumplimos en general las metas que establecimos al iniciar la operación en la República Árabe de Siria,” mientras que la mayoría de las llamadas operaciones antiterroristas dirigidas por Estados Unidos no cumplieron sus metas ni sus objetivos. En la margen izquierda del Éufrates, “que está bajo el patrocinio de los socios estadounidenses, que dependen de las fuerzas armadas curdas,” el Estado Islámico (EI) permanece en varios lugares y ha comenzado a ampliar recientemente su zona de influencia.

Los siguientes pasos en Siria deben abrigar un “acuerdo político,” en el marco de las negociaciones de Naciones Unidas en Ginebra, y la formación de un Comité constitucional. Putin se mostró particularmente agradecido a Turquía, por haber aceptado una zona desmilitarizada de 15 a 20 kilómetros en la provincia de Idlib, donde se ha llegado, inclusive, a instalar un hospital militar.

Luego de reafirmar la disposición rusa para el diálogo con el presidente Trump, a pesar de sus ataques al país, en particular las sanciones y las declaraciones duras contra el tratado INF, Putin describió la esencia de la doctrina militar y nuclear rusa, repitiendo algunos argumentos presentados en su discurso del 1 de marzo del corriente ante la Asamblea Federal.

“Estamos mejorando nuestros sistemas de ataque, como respuesta al Sistema de defensa contra proyectiles balísticos de Estados Unidos. Algunos de esos sistemas ya fueron instalados y algunos más empezarán a funcionar en los meses que vienen. Estoy hablando sobre el sistema Avangard. Claramente, en esta esfera, superamos a todos nuestros socios y competidores, por así decirlo, y este hecho es reconocido por los especialistas. Nadie tiene un arma moderna hipersónica de alta precisión en servicio. Por ello, nos sentimos confiados en ese sentido,” afirmó.

“Nuestra doctrina de armas nucleares no está prevista para un ataque preventivo. Nuestro concepto está fundado en un contra ataque recíproco. Esto significa, en esencia, que: estamos preparados y usaremos las armas nucleares en cuanto tengamos la certeza de que algún agresor potencial está atacando a Rusia, nuestro territorio.

No estoy revelando ningún secreto si digo que creamos un mecanismo que se está actualizando todo el tiempo, conforme sea necesario- un mecanismo de radar de alerta anticipada de proyectiles. Este mecanismo inspecciona el globo, y nos alerta sobre el lanzamiento de cualquier misil estratégico en el mar e identifica la zona de donde fue lanzado. En segundo lugar, el sistema rastrea la trayectoria de un misil en vuelo. En tercer lugar, se localiza la zona de caída de ojivas nucleares. Solamente cuando tengamos la certeza, y toma algunos segundos para entender que Rusia está siendo atacada, haremos un contra ataque recíproco. ¿Por qué digo contra ataque? Porque interpondremos a los proyectiles que vuelan en nuestra dirección un proyectil en la dirección del agresor. Es claro que esto equivale a una catástrofe global, pero me gustaría repetir que no podemos ser los iniciadores de tal catástrofe, porque no tenemos previsto ningún ataque preventivo,” señaló Putin.

Jean-Pierre Raffarin: se necesita una cultura de paz

Durante el debate, el ex primer ministro francés Jean-Pierre Raffarin hizo un comentario muy positivo sobre la necesidad de “crear una cultura de paz.” “Estoy en la política desde hace 40 años y nunca vi que el mundo fuera tan peligroso,” dijo. “Tenemos muchos conflictos y tenemos muchas amenazas, y tenemos mucha guerra en todos los lugares; escuelas para las guerras. Nunca aprendimos la paz. Pero sabemos que la paz no es algo venido del cielo; la paz es trabajo, trabajo duro.

Entonces, me gustaría saber ¿cómo podemos promover la paz promover el antiterrorismo, hacer reformas, por ejemplo, para el multilateralismo, para la OMC (Organización Mundial del Comercio), para el Consejo de Seguridad (de las Naciones Unidas)? ¿Cómo podemos desarrollar un diálogo con personas con las que no estamos de acuerdo? Creo que es muy importante que las personas sepan que nadie quiere una guerra en su país. Ellos saben que la guerra es terrible, como usted dijo, un desastre. Entonces, en este asunto, ¿cómo podemos tener algún desarrollo de la cultura de la paz? Y así, podemos estar juntos, podemos tornar la paz una misión grande de nuevo.”

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