Emmanuel Macron y las altas finanzas internacionales

Por Valentin Katasonov*

El presente artículo, fue divulgado originalmente en el sitio Katehon.com (03/05/2017). Lo publicamos a continuación para un mejor entendimiento de los orígenes “globalistas” de Emmanuel Macron, quien lidera las encuestas de intención de voto para la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Francia, a realizarse este domingo.

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Francia estará esta semana en el centro de la atención mundial: la segunda vuelta de las elecciones presidenciales francesas tendrán lugar el domingo 7 de mayo y de ellas saldrá el nuevo presidente francés. No me referiré nuevamente a los puntos de no retorno de la campaña electoral que comenzó en 2014. Observo tan sólo que esta me recordó a una pieza teatral, con los personajes cambiando rápidamente en el escenario. Primeramente, (el ex presidente) Nicolás Sarkozy retiró su candidatura y, luego, el actual presidente François Hollande hizo lo mismo.

Es importante observar que anunciaron sus decisiones inmediatamente después de la victoria de Donald Trump en las elecciones previas. Este político estadounidense, anti globalista y con una orientación a favor de Rusia (en el momento de la elección en noviembre de 2016), obligó a la creación de un sistema de contrapeso, en el que se usaría a un político francés que apoyase fuertemente el globalismo y que fuese un rusófobo consistente. Sin embargo, ni Hollande ni Sarkozy podrían desempeñar ese papel.

Los autores de la pieza no tuvieron más remedio que hacer algunas correcciones en el texto y, exactamente en aquel momento, Emmanuel Macron apareció en el centro de la atención de la prensa francesa y mundial. Algunos especialistas afirman que los tramoyistas de la campaña pre electoral francesa estaban reescribiendo sobre la marcha, como si fuese una especie de “improvisación.” De un lado, estamos de acuerdo con este punto de vista, pero no podemos estar de acuerdo con el otro. Hasta finales del año pasado, Macron era una “reserva,” aunque era el número uno en la lista de las reservas. Es bien conocido el hecho de que, comúnmente, la Europa “democrática” prepara candidatos de reserva. E, igualmente, es sabido que la preparación de Macron comenzó hace diez años. No me extenderé en el recuento de datos conocidos, pero sí destacaré dos momentos.

En primer lugar, Macron consiguió ser incluido en la lista de candidatos de reserva gracias al famoso activista Jacques Attali. Aquí es necesario describir algunos detalles. Yo he seguido a este personaje por cerca de 25 años. En 1993 recibí una carta de él, cuya esencia era lo siguiente. En 1991, cuando acabó la Guerra fría y la Unión Soviética y el bloque socialista se desmoronaron, Occidente necesitaba de una institución financiera internacional que pudiese ayudar a “desarrollar” una nueva zona económica.

El Banco Europeo para la Reconstrucción y el Fomento (BERD) se convirtió en esa institución, y Jacques Attali fue nombrado su presidente. Él decidió formar un consejo presidencial para el banco, que consistiese de especialista de Europa y de Rusia. El gobierno ruso tenía varios funcionarios del periodo soviético que me conocían como un especialista en asuntos financieros internacionales y mundiales, y presentaron mi candidatura al consejo. Attali, en su carta, me pedía que me uniese al consejo. Más tarde, el BERD “cambió de guardia.” Hubo un gran escándalo entre bastidores y Attali fue acusado de abuso de autoridad. La acusación fue que había instalado una oficina del banco muy lujosa en el centro de Londres y que la visitaba muchas veces. Nada extraordinario, pues en Moscú tenemos bancos mucho más lujosos. Finalmente, como consejero, tuve que hablar con otro presidente Jacques de Larosière (ex presidente del Banco de Francia, ex director general del Fondo Monetario Internacional –FMI, etc).

En cuanto a Attali, hice algunas investigaciones: masón de alto grado; asesor de varios presidente franceses, empezando por François Mitterrand (1981-95); ideólogo globalista; político orientado por el sionismo; elemento de ligazón entre el Palacio del Eliseo y la rama parisina de la familia Rothschild; escritor futurista; y así sucesivamente. Y, además del escándalo de “abuso de autoridad” en el BERD, tenía otros escándalos en el currículo. No obstante, consiguió librarse de todos y continuar con sus negocios políticos, literarios y comerciales. Tenía muchos enemigos, pero también tenía protectores –en primer lugar los Rothschild franceses.

La información que reuní, en su mayoría verbal, sobre Jacques Attali permite una conclusión: él es la “eminencia gris de Francia.” Es como Henry Kissinger en Estados Unidos, donde hubo antes un Bernard Baruch (1879-1965), que también fue consejero de varios presidentes estadounidenses, el primero de ellos Woodrow Wilson. En resumen, Kissinger cumplirá los 94 años, mientras que Attali (que nació en 1942) es mucho más joven y podrá ser la “eminencia gris de Francia” todavía por un buen rato.

No analizaré a Attali en detalle. Pero quiero destacar el hecho de que él no sólo encontró a Macron, sino que también lo “siguió” sin perderlo de vista por diez años. Si dudan, por favor, observen que cuando los resultados de la primera vuelta se anunciaron, Macron y Attali celebraron juntos bebiendo champaña. No hay duda: si Macron llega a ocupar el Palacio del Eliseo los siguientes cinco años, Attalí no soltará a su protegido ni un día. La posición de “eminencia gris” así lo exige.

En segundo lugar, se considera que los Rothschild franceses nombraron a Macron como “reserva” para el cargo presidencial, gracias a la recomendación de Attalí. Sin embargo, los Rothschild no tienen una autoridad superior para aprobar candidatos a la Presidencia. Ellos pueden tan sólo ser considerado el “comité regional” de las finanzas internacionales. El comité central es el grupo Bilderberg. Yo espero que no sea necesario explicar lo que representan las reuniones anuales de esas personas poderosas (financistas, empresario, jefes de Estado, políticos, intelectuales y las cabezas de la prensa mundial). Tan sólo recordar que varios Rothschild (en particular David Rothschild, cabeza del Grupo Rothschild, que domina los bancos de la familia en Londres, París y Suiza) y la “eminencia gris” Attali son participantes activos de ese cónclave internacional.

En 2014, nuestro “héroe” Macron fue invitado a la reunión del club Bilderberg. Había apenas seis participantes de Francia en ese encuentro (en realidad siete n. de e.) Emmanuel fue presentado en su condición de vicesecretario general de la Presidencia de Francia. Comparado con los “ases” y los “reyes” franceses, Macron parecía una “sota.” Las personas conocedoras de la situación sabían que no se trataba de una mera coincidencia. Y, a principios de 2017, nuestra “sota” consiguió transformarse en un “rey” gracias a la prensa. Y, luego de la segunda vuelta, podrá convertirse en un “as.” Vale la pena observar que Macron no es sólo la elección de personas poderosas de Francia.  En aquella reunión había tan sólo seis franceses. Y, además de los otros europeos, había 35 estadounidenses. Entonces no es sorpresa que Macron no esconda su simpatía por Estados Unidos. Alguien hizo por ahí la broma de llamarlo “Emmanuel Clinton.”

Recomiendo a las personas involucradas en pronósticos a mediano plazo que consulten las listas de los participantes de las reuniones Bilderberg (estas no se conocen con anticipación, pero en los últimos años ha habido filtraciones). Sin embargo, si damos crédito a las últimas filtraciones, la reunión será en Estados Unidos, en California, en un lugar llamado Sierra Pines Resort.

*Economista y miembro asociado de la Academia Rusa de Ciencias Económicas y Administrativas.

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