Dura condena de la Iglesia de Venezuela a la escalada de violencia

Frente a la peligrosa escalada de la crisis política entre el gobierno del presidente Nicolás Maduro y la oposición, la Conferencia Episcopal de Venezuela (CEV) divulgó un comunicado exigiendo una solución pacifica que permita la resolución de los graves problemas nacionales.

El comunicado denuncia el panorama actual, al que califica de “gran confrontación política”, en el que se están conculcando derechos y libertades de los ciudadanos y se ha desconocido al Estado democrático. Lo que se está produciendo en Venezuela, señalan los obispos, es “la concentración de los poderes públicos en manos de un solo poder”.

Para la CEV, alzar la voz cuando se trata de defender las prerrogativas fundamentales de los ciudadanos es un derecho de todo cristiano y de todo ser humano, “pues los derechos humanos y civiles no pertenecen exclusivamente al ámbito de lo socio-político sino también al religioso”.

En vista de las últimas masivas manifestaciones en las calles de Caracas y de otras varias decenas de ciudades en todo el territorio venezolano, el comunicado también señala que “la protesta cívica y pacífica no es un delito. ¡Es un derecho!” y añade que “su control no puede ser una represión desmedida”, en referencia a las medidas brutales que algunos cuerpos del orden del Estado han puesto en ejercicio contra los ciudadanos.

Pero por sobre todo, el comunicado llama a la población a “actuar según la recta conciencia, los principios democráticos y las leyes del país” y a “ejercer el derecho a la manifestación y protesta pública de manera respetuosa con las personas y propiedades y de modo responsable y pacífico”.

Además, la CEV, “exige al Gobierno, particularmente al Ministerio Popular para las Relaciones Interiores, Justicia y Paz, a la Guardia Nacional y a los Organismos Policiales respetar en sus actuaciones la dignidad de las personas y el derecho a la libre expresión de la protesta y manifestaciones pacíficas y democráticas”.

Tal comunicado, distribuido ampliamente por la Pontificia Comisión para América Latina, el pasado 24 de abril, significa que la paciencia de la diplomacia del Vaticano con el gobierno de Maduro se agotó y que los pasos positivos alcanzados gracias al empeño de su intermediación, fueron echados por la borda debido a la intransigencia gubernamental.

Ahora, falta que las Fuerzas Armadas asuman su papel efectivo de poder moderador para conseguir, a corto plazo una transición política, antes que el país se incendie por completo y se hunda en una guerra civil. 

Preocupaciones brasileñas

En un artículo publicado en el periódico O Estado de São Paulo el 25 de abril, el periodista Roberto Godoy informa que las agencias de inteligencia de Brasil consideran alto el riesgo de un agravamiento de la crisis institucional venezolana, con potencial para desembocar en un conflicto interno involucrando una parte de las Fuerzas Armadas, la Guardia Nacional, la milicia bolivariana y el ala radical de la Mesa de Unidad Democrática (MUD), que reúne la oposición al régimen de Maduro.

La preocupación más apremiante de las autoridades es la fuga masiva de venezolanos hacia Brasil, desplazamiento que se realiza a través de la frontera del estado amazónico de Roraima. Hasta el momento el gobierno del estado estima en 30 mil el número de refugiados, cuya presencia ha llevado al limite la demanda para atendimiento médico, asistencia social y alojamiento (tal numero representa cerca del 6% de la población del estado que tiene poco más de 500 mil habitantes).

Un factor agravante de la localización, es que la carretera que une la ciudad venezolana de Santa Elena a la ciudad de Pacaraima, del lado brasileño, ha sido regularmente monitoreada por militares venezolanos. En octubre último, aviones cazas de la Fuerza Aérea Venezolana sobrevolaron la región, aparentemente, para intimidar a los albergados. La Fuerza Aérea Brasileña respondió realizando un ejercicio en la zona, con aviones de combate, alerta anticipada y transporte, para hacerse presente. De acuerdo a Godoy, la intención brasileña es impedir el uso, de los ríos compartidos, del territorio y de los espacios aéreos por las fuerzas militares del país vecino.

El comunicado de la CEV y otras informaciones, se pueden consultar en:

http://www.americalatina.va/content/americalatina/es/articulos/la-situacion-en-venezuela–comunicado-de-la-conferencia-episcopa.html

x

Check Also

De la “revolución molecular disipada” al caleidoscopio político multicultural en Chile

MSIa Informa, 25 de marzo de 2022.- Desde que se inició la campaña que le ...