Los intereses son los grandes responsables por el desequilibrio de las cuentas públicas

Fattorelli

Luego de retirarse de la subsecretaria Federal de Recaudación de Impuestos de Brasil, donde se desempeño como auditora fiscal durante 29 años, María Lucia Fattorelli, se ha dedicado a demostrar los maleficios de lo que bien denomina el «Sistema de la Deuda», la manipulación del endeudamiento público en beneficio del sistema financiero privado. Así creo la entidad Auditoria Ciudadana de la deuda, para promover le necesidad de una auditoría de la deuda publica brasileña. En 2008, fue invitada por el gobierno de Ecuador para asesorar la comisión que efectuo la auditoria de la deuda nacional, que arrojo como resultado la anulación de 70% de la deuda ecuatoriana en titulos. En 2014, participó de una iniciativa semejante del Parlamento de Grecia, pero las presiones externas impidieron que el trabajo produjera algun resultado relevante.

En esta entrevista exclusiva con Lorenzo Carrasco, director del MSIa Informa, ella aborda la importancia de que se entienda el funcionamiento del «Sistema de la Deuda», detallando el caso de Brasil.

Pregunta: En los últimos años, usted ha emprendido una verdadera cruzada en torno a la necesidad de la realización de una auditoría de la deuda pública brasileña. ¿Por qué esto es tan importante? ¿Qué porcentaje del presupuesto federal se destina actualmente al servicio de esta deuda?

Respuesta: La dedicación, por tantos años, a las investigaciones relacionadas a la deuda pública de Brasil y en otros países, nos permitió identificar la existencia de un «Sistema de Deuda», esto es, la utilización del endeudamiento público al revés, es decir, en vez de servir para aportar recursos al estado, el proceso de endeudamiento ha funcionado como un instrumento que promueve una continua y creciente sustracción de recursos públicos, que son canalizados principalmente hacia el sector financiero privado. Es por eso que es tan importante realizar una auditoría a estas deudas, a fin de separar lo que es la deuda legítima e ilegítima.

Tenemos actualmente la mayor deuda de nuestra historia. Son 3.94 billones de reales de deuda interna y 545 mil millones de dólares de deuda externa, hasta diciembre de 2015, según datos divulgados por el Banco Central.

Con todo, los datos más importantes, no son esos, sino la cantidad del presupuesto federal que se destina solamente para pagar las amortizaciones de la deuda: 45% en 2014. Es decir, mientras que educación y salud reciben menos de 4% cada uno, gastamos casi la mitad de todo lo que recaudamos pagando a instituciones financieras privadas. A pesar de este inmenso destino de recursos, la deuda no para de crecer.

1

Presupuesto General de la Unión (Ejecutado en 2014) Total= 2.168 billones de reales. Intereses y Amortizaciones de la Deuda, 45.11%. Previsión Social, 21.76%. Transferencia a Estados y Municipios, 9.19%.Fuente: Senado Federal -Sistema SIGA BRASIL -Elaboración: Auditoría Ciudadana de la Deuda. Nota: Se considera el «refinanciamiento» o «desplazamiento» de la deuda, pues el Tesoro contabiliza parte de los intereses como «refinanciamiento».

Todavía no divulgamos los datos del presupuesto de 2015, porque tenemos una relevante divergencia de casi medio billón de reales entre los ingresos divulgados por la CGU y los gastos indicados en el SIAFI. Presentamos una petición de información y estamos esperando la respuesta, pues el gobierno pidió una prórroga del plazo para responder.

P: ¿Usted podría explicar de forma sucinta cómo funciona el mercado de títulos de la deuda pública, y porqué se volvió tan hegemónico en la formulación de políticas económicas y financieras, al punto que los gobiernos no demuestran disposición alguna para contrariar los intereses de este mercado, incluso a costa de enormes sacrificios impuestos al resto de la sociedad?

R: En Brasil, el Tesoro Nacional emite los títulos de la deuda interna y el Banco Central efectúa la licitación. Solamente un restringido grupo de instituciones privilegiadas participa de estas., los denominados dealers. Tal como en un juego de póker, los dealers, dan las cartas y solamente compran los títulos cuando los intereses alcanzan el nivel deseado.

Es por eso que, a pesar de que la tasa básica de intereses -la SELIC- ya se encuentra en el nivel abusivamente elevado desde mediados del año pasado, en 14.25% al año, los títulos ha sido negociados a tasas muy superiores. El 21 de enero de 2016, por ejemplo, se vendieron títulos a 16.81%, lo cual es insostenible.

El Tesoro Nacional también emite títulos de deuda externa. Recientemente, en este mes, emitió 1 500 millones de títulos en dólares, con las tasas de interés más elevadas de los últimos siete años. Los recursos incluso vendrán al país o serán sumados a las reservas internacionales, que no rinden casi nada al país. Cabe preguntar: ¿Cuál es la razón para la emisión de estos títulos justamente cuando tenemos 370 mil millones de dólares en reservas depositadas en el exterior?

Este hecho comprueba que la deuda es un gran instrumento de transferencia de renta hacia el sector financiero.

Es por esto que en 2015, al mismo tiempo que tuvimos desindustrialización, caída en el comercio, desempleo récord, apretón salarial para los servidores públicos y una fuete caída del PB, las ganancias de los bancos crecieron y fueron todavía más elevadas que en 2014, cuando superó los 81 mil millones de reales.

El sector financiero ha ampliado su poder en todo el mudo, influenciando a los principales organismos internacionales y asumiendo el control de grandes corporaciones y la gran prensa. Adicionalmente, financian campañas electorales y obtiene favores y privilegios garantizados por la clase política.

Pero el mayor poder del sector financiero está conectado con el Sistema de Deuda que lo alimenta y le abre espacio para la imposición de medidas macroeconómicas que continuamente transfieren renta y privatizan patrimonio público.

El servilismo al sector financiero es brutal, Sin embargo crece la concientización sobre este dominio nocivo, fundado en fraudes y a costa del inaceptable sacrificio social. Vivimos tiempos de muchos cambios. Es hora de transformar el sistema financiero mundial y construir otra arquitectura financiera, en la cual el sector financiero esté al servicio de la economía real.

P: No solamente en Brasil, sino, por ejemplo también en Europa, el compromiso virtualmente absoluto de los gobiernos con el servicios de las deuda públicas parece ser cada vez más visto como un obstáculo a la recuperación del desarrollo socioeconómico. Usted participó recientemente en iniciativas de auditoría de la deuda en Europa. ¿Cuál es su impresión sobre la actitud europea respecto al problema?

R: Europa permitió la entrada del FMI cuando los bancos fueron amenazados con la quiebra en 2008 y el resultado ha sido un desastre. Se tomaron diversas medidas para salvar a los bancos a costa de planes de austeridad que no solamente impiden el desarrollo socioeconómico sino que destruyen conquistas sociales históricas.

La experiencia de la auditoría de la deuda convocada por el parlamento griego fue muy importante, pus a pesar del muy corto plazo disponible para el cumplimiento de una auditoría, conseguimos realizar un trabajo preliminar y demostrar las flagrantes ilegalidades e ilegitimidades en el proceso del endeudamiento griego y presentamos un Informe Preliminar (disponible en http://www.auditoriacidada.org.br/wp-content/uploads/2014/06/Report-Greek-Truth-Committee.pdf).

Revelamos que Grecia no ha obtenido absolutamente ningún beneficio con los peculiares acuerdos de deuda implementados desde el anunciado «rescate» al país por medio de la intervención de la Troika (FMI, Banco Central Europeo y Comisión Europea) desde 2010. Semejantes acuerdos han servido a los intereses de los bancos privados, en perfecta consonancia con un conjunto de medidas ilegales, adoptadas para hacer posible un fabuloso rescate bancario, también aprobadas en mayo de 2010.

A pesar de las impresionantes revelaciones, el tercer acuerdo firmado por Tsipras, a pesar del fabuloso ¡NO! dado por el pueblo griego en aquel histórico referendo del 5 de julio, se está profundizando todavía más la grave situación de aquel pueblo ya tan sufrido. El PIB se redujo 25% en los últimos 5 años. Centenas de familias tienen a todos sus integrantes desempleados: padres e hijos. La precariedad de los empleos obtenidos por gran parte de la población es impresionante. Y estamos hablando de personas graduadas hasta con maestría y doctorado. Más de 110 mil personas dejaron el país debido a la falta de empleo. Diversos servicios de salud y educación fueron eliminados y está ocurriendo la privatización en masa de todo el patrimonio público. Degradación social, con familias viviendo de la basura; miseria y más de 5 000 suicidios que van a la cuenta de la crisis desde 2010; un drama social muy triste. Y todo para salvar a los bancos.

P: ¿Usted ve alguna forma de que la actual política de «austeridad presupuestal» del gobierno de la presidente Dilma Rousseff logre revertir la recesión en la que el país está sumergido? ¿El problema del servicio de la deuda afecta también a los Estados? ¿Cuál sería la alternativa políticamente factible a tal orientación política.

R: No. La política de austeridad amarra al país, pues sacrifica gastos sociales e inversiones públicas generadoras de empleo, renta y desarrollo socioeconómico, dejando a la voluntad de las tasas de interés, que son las mayores responsables del rumbo de las cuentas públicas.

En el caso de las entidades federadas -estados y municipios- el Sistema de Deuda se reproduce y funciona al revés, retirando continuamente recursos, y mientras más se paga, más se debe. Los números de las deudas de los estados son impresionantes. La deuda refinanciada por la Unión al final de la década de 1990 englobó el pasivo de los bancos estatales privatizados, duplicando el valor de la deuda, que fue jugada a costa de la sociedad. La cantidad refinanciada en 1998 fue de 113 mil millones de reales, sumándose la deuda de todos los estados.

Hasta 2011, ellos ya habían pagado más de 175 mil millones de reales, es decir, una vez y media la cantidad de la deuda. A pesar de esto, el saldo de la deuda subió hasta 370 mil millones de reales. ¡Es impresionante!

También en el caso de los estados y municipios es necesario realizar una auditoría, para, por lo menos, separar los pasivos de los bancos estatales y demás partes nulas, volver a calcular los cargos desde el inicio, separando los intereses abusivos cobrados por la Unión. Los estados serían acreedores.

P: Usted asesoró al gobierno de Ecuador en una auditoría de la deuda nacional. ¿Podría sintetizar los resultados para nuestros lectores?

R: Fue una gran honra haber recibido la invitación oficial para participar de las iniciativas de la auditoría tanto en Ecuador como en Grecia. En ambos países comprobamos la actuación del mismo «Sistema de Deuda», es decir, la utilización del endeudamiento público sin contrapartida efectiva, actuando para transferir recursos públicos hacia el sector financiero privado.

Ecuador probó la eficiencia de la herramienta de la auditoría. En 2007 el presidente Rafael Correa emitió el Decreto 472, mediante el cual creó una comisión para realizar una auditoría de la deuda interna y externa ecuatoriana, nominando a diversos miembros nacionales ecuatorianos y seis internacionales. Todos los miembros internacionales estaban vinculados a alguna institución relacionada al cuestionamiento del endeudamiento público, por eso tuve el honor de ser una de esas seis personas, representando la Auditoría Ciudadana de la Deuda. El resultado del trabajo fue impresionante, pues respaldó el acto soberano del presidente, que permitió la anulación del 70% de la deuda externa en títulos (bonus global 2012 y 2030).

Esta auditoría permitió una inversión en los gastos gubernamentales lo que posibilitó la erradicación del analfabetismo, la multiplicación de los salarios de los profesores, la recuperación del sistema de salubridad pública que ya no existía en el país, además de la realización de diversas inversiones generadoras de empleo.

La gráfica siguiente muestra el comportamiento de los gastos sociales en comparación con los gastos con la deuda pública en Ecuador en el período 2000-2011. Observen que a partir de 2007, cuando el presidente Rafael Correa asume el poder y crea una comisión de auditoría, ya se percibe una caída en el volumen de recursos destinados a la deuda. En 2008, después de la entrega del informe de la auditoría, vencería una gran parte de intereses. Ante la evidencia de las ilegalidades, ilegitimidad y hasta fraudes comprobados, el presidente suspendió el pago de intereses y destinó los recursos integralmente a las áreas de salud y educación. Por primera vez en la historia se invirtió la ecuación y los gastos sociales superaron los gastos con la deuda. Al año siguiente -2009- cuando el presidente consiguió anular 70% de la deuda externa en títulos, que era exactamente la parte más onerosa de la deuda ecuatoriana, hay una caída brutal en los gastos con la deuda y los gastos sociales sobresalen, manteniendo el ritmo creciente.

Es importante observar que a partir de 2011 los gastos con la deuda vuelven a acrecer, lo que muestra que el país no quedó aislado y siguió teniendo acceso a créditos financieros.

2

P: En el actual cuadro de incertidumbre política, ¿Usted ve condiciones para la realización de algo semejante en Brasil?

R: Siempre es hora de una auditoría de la deuda. No importa la turbulencia política, pues el problema de la deuda está por encima de estas cuestiones. Es un esquema mundial, suprapartidario y supranacional. Sería muy importante para todos- gobierno y sociedad- realizar una auditoría de la deuda e iniciar un nuevo capítulo de nuestra historia, con transparencia y correcta aplicación de los recursos, respetando los derechos sociales en primer lugar y poniendo un punto final a la oscura servidumbre financiera que ha dominado a nuestro Brasil por siglos.

x

Check Also

De la “revolución molecular disipada” al caleidoscopio político multicultural en Chile

MSIa Informa, 25 de marzo de 2022.- Desde que se inició la campaña que le ...