{"id":9391,"date":"2020-06-19T22:36:02","date_gmt":"2020-06-19T22:36:02","guid":{"rendered":"https:\/\/msiainforma.org\/?p=9391"},"modified":"2020-06-19T22:36:02","modified_gmt":"2020-06-19T22:36:02","slug":"espanol-reconstruccion-y-esperanza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/msiainforma.org\/es\/espanol-reconstruccion-y-esperanza\/","title":{"rendered":"Reconstrucci\u00f3n y esperanza"},"content":{"rendered":"<em>Por Felipe Maruf Quintas*<\/em><\/p>\n<p><em>MSIa Informa, 19 de junio de 2020.-<\/em> A continuaci\u00f3n presentamos un comentario del libro, <em>A Economia F\u00edsica do desenvolvimento nacional (La Econom\u00eda F\u00edsica del desarrollo nacional)<\/em> escrito por el doctor Jonathan Tennenbaum, publicado en Brasil por la editorial <strong>Capax Dei <\/strong>en 2016.<\/p>\n<p>La actualidad de la obra es m\u00e1s vigente porque es una contribuci\u00f3n a la pregunta: c\u00f3mo restablecer las econom\u00edas nacionales, desbaratadas a partir del estallido de la pandemia del coronavirus.<\/p>\n<p>La pandemia derrib\u00f3 la utop\u00eda de la globalizaci\u00f3n y de la idea subyacente de la irrupci\u00f3n de un gobierno mundial. El mundo post coronavirus ser\u00e1 muy diferente. Pasada la tormenta, tras los meses de inactividad econ\u00f3mica, las naciones tendr\u00e1n que organizar los vasos sangu\u00edneos de la producci\u00f3n y de la distribuci\u00f3n de los bienes f\u00edsicos,y las relaciones de solidaridad dentro de las sociedades, en el contexto de una gran movilizaci\u00f3n nacional que armonice los recursos humanos de empleados y desempleados, con las capacidades industriales y tecnol\u00f3gicas y las riquezas nacionales.<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-<\/p>\n<p>El predominio del liberalismo y del globalismo en la conducci\u00f3n pol\u00edtica de las naciones y de los asuntos internacionales en los \u00faltimos 40 a\u00f1os, al menos en el hemisferio occidental, condujo a una serie de distorsiones acerca de cu\u00e1les deber\u00edan ser las tareas primordiales de los pa\u00edses. Conceptos como soberan\u00eda y econom\u00eda nacionales, Estado nacional, progreso productivo y bien estar social fueron abandonados y hasta ridiculizados.<\/p>\n<p>La regla ha sido ganar dinero lo m\u00e1s r\u00e1pido posible y a cualquier costo. No importa la dilapidaci\u00f3n y la alienaci\u00f3n de los medios f\u00edsicos de subsistencia y de producci\u00f3n de las naciones, construidos con el trabajo de generaciones, estos fueron transformados, s\u00fabitamente, en activos financieros embolsados por los especuladores. El precio arbitrario de los papeles de la bolsa de valores termin\u00f3 por incluirse en la contabilidad de las riquezas de un pa\u00eds, en igual condici\u00f3n que el valor producido por el trabajo nacional, aunque tengan naturaleza y grado de importancia opuestos.<\/p>\n<p>La pr\u00e1ctica y la apolog\u00eda del privatismo, del libre mercado y de un mundo (supuestamente) sin fronteras corroyeron el tejido productivo de la red de infraestructura de muchos pa\u00edses, lo que los hizo vulnerables a choques y a crisis de todo tipo. Tambi\u00e9n dinamitaron la idea de ciudadan\u00eda y crearon hordas de individualistas incapaces de pensar en el otro, dispuestas a sacrificar el alimento de sus hijos y la renta de su futura vejez por el \u00faltimo art\u00edculo de moda importado.<\/p>\n<p>La crisis pand\u00e9mico-financiera que asola el mundo demostr\u00f3, s\u00fabita y cabalmente, la fragilidad y la perversidad de todo ese rosario de equ\u00edvocos. Los efectos arrasadores del covid-19 hasta en pa\u00edses considerados ricos y las incertidumbres y aflicciones causadas por las medidas de aislamiento social generalizado, de duraci\u00f3n imprevisible, echaron por tierra las ilusiones de que el liberal-globalismo ser\u00eda el camino al Shangri-la.<\/p>\n<p>De repente, todo aquello que se hab\u00eda combatido en las \u00faltimas cuatro d\u00e9cadas empieza a ser rehabilitado, pues las sociedades son instadas, por el miedo a la muerte producido por la pandemia, a entender que el ser humano no es el homo economicus, atomizado y consumista, sino un animal pol\u00edtico, que pertenece a una Naci\u00f3n y que est\u00e1 vinculado a la ciudadan\u00eda garantizada por un Estado. Y, adem\u00e1s, que es un ser concreto, cuya existencia est\u00e1 inscrita en una realidad material que \u00e9l puede transformar intencionalmente con el trabajo, es decir, con la aplicaci\u00f3n de energ\u00eda, la que constituye toda la materia, y no en una dimensi\u00f3n virtual de valores incorp\u00f3reos y n\u00fameros puros expuestos en las bolsas de valores.<\/p>\n<p>A pesar de que la prensa hegem\u00f3nica y algunos plut\u00f3cratas insistieron en que a partir de ahora el mundo entero tendr\u00e1 que adaptarse a la fr\u00eda y cruel austeridad de una \u201cnueva normalidad\u201d de menos empleos, de menos calidad de vida y de menos contactos personales, el imperativo de reconstrucci\u00f3n econ\u00f3mica y social de los pa\u00edses est\u00e1 a la orden del d\u00eda. Ser\u00e1 inaceptable que se le lleve a grados inferiores de vida y de sociabilidad para mantener el domino de media docena de financistas, cuya forma improductiva y parasitaria de obtenci\u00f3n de riquezas demostr\u00f3 ser inviable. La \u201cnueva normalidad\u201d, para que sea nueva, es decir, al servicio de las naciones y no del eje Wall Street-City, deber\u00e1 ser de mayor abundancia y de posibilidades de engrandecimiento para todos.<\/p>\n<p>Esto ser\u00e1 posible tan s\u00f3lo si viene acompa\u00f1ado de una reevaluaci\u00f3n de los principios econ\u00f3micos y sociales que subyacen en la pol\u00edtica que se ha practicado. La ciencia econ\u00f3mica, tal como fue ense\u00f1ada en las principales universidades occidentales en las \u00faltimas d\u00e9cadas, al automatizar la dimensi\u00f3n financiera y subordinar a ella la dimensi\u00f3n f\u00edsica y propiamente humana de la econom\u00eda, se prest\u00f3 a justificar la pol\u00edtica de las grandes corporaciones financieras, en detrimentos de las naciones y de sus respectivos estados, as\u00ed como formar cuadros pol\u00edticos y burocr\u00e1ticos para atender los criterios financistas de acumulaci\u00f3n de riquezas. Es urgente otra forma de abordar los problemas.<\/p>\n<p>De ah\u00ed proviene la importancia del libro, <em>La econom\u00eda f\u00edsica del desarrollo nacional <\/em>(Capax Dei, 2016) del matem\u00e1tico Jonathan Tennenbaum. Ese libro, publicado en portugu\u00e9s, es, con toda seguridad, uno de los m\u00e1s completos sobre la tem\u00e1tica del desarrollo, pues aborda no s\u00f3lo el lado de la oferta y de la acumulaci\u00f3n de capitales, propio del sistema brit\u00e1nico, del vien\u00e9s liberal, financista y cosmopolita, sino desde el punto de vista innovador de la Econom\u00eda f\u00edsica, fundamento del Sistema americano de econom\u00eda pol\u00edtica, de car\u00e1cter proteccionista, industrialista y nacional. La importancia te\u00f3rica e hist\u00f3rica de este \u00faltimo est\u00e1 muy bien explicado en el libro, <em>Cartas de la econom\u00eda nacional contra el libre comercio <\/em>(Capax Dei, 2009), que re\u00fane escritos seminales de cl\u00e1sicos como Alexander Hamilton, Friedrich List y Henry Carey.<\/p>\n<p>La obra de Tennenbaum busca profundizar y actualizar los principios y las directrices preconizadas por esos autores a las condiciones del siglo XXI, tomado tambi\u00e9n como referencia las experiencias nacionales de progreso exitosas en el siglo XX, alineadas, en esencia, con las ideas propuestas por aquellos.<\/p>\n<p>A diferencia de los puntos de vista convencionales de la ciencia econ\u00f3mica, el centro de la Econom\u00eda f\u00edsica no es el dinero, sino el ser humano, entendido como poseedor, al mismo tiempo, de calidad material y cognitiva, corp\u00f3rea y simb\u00f3lica. La Econom\u00eda f\u00edsica no le concede ning\u00fan respeto al plan abstracto de los valores financieros ficticios, sino al plan concreto del medio material, social y civilizador que circunda a las personas y en el que ellas viven de hecho. El dinero debe servir a las sociedades nacionales y a la capacidad creadora del ser humano, y no lo contrario.<\/p>\n<p>Al subordinar la dimensi\u00f3n financiera a la humana, la Econom\u00eda f\u00edsica est\u00e1 imbuida de una antropolog\u00eda y de una \u00e9tica estrechamente asociadas. La Econom\u00eda f\u00edsica se funda en un concepto renacentista y prometeico del hombre, entendido como ser creador capaz de hacer descubrimientos cient\u00edficos. Y precisamente porque no puede alcanzar la perfecci\u00f3n, es impulsado al perfeccionamiento por la ampliaci\u00f3n, virtualmente infinita, de su conocimiento de la naturaleza y de la posibilidad de transformarla seg\u00fan sus designios. La realizaci\u00f3n a escala creciente del potencial creador y transformador de la mente humana propicia, as\u00ed, el mejoramiento deliberado de los ambientes donde discurre la vida de las personas, haciendo posible, a todos, la felicidad, la bienaventuranza y la ampliaci\u00f3n del horizonte de expectativa.<\/p>\n<p>La b\u00fasqueda del conocimiento y de la capacidad creadora, que son lo que diferencian la naturaleza del ser humano de los animales, son los factores elementales del progreso econ\u00f3mico y social. La inagotable mente humana, principal recurso generador de riqueza, proporciona los medios para el descubrimiento de nuevas posibilidades de transformaci\u00f3n de la materia y de movilizaci\u00f3n de energ\u00eda, con el fin de propiciar mejores condiciones de vida y mayores oportunidades de mejoramiento econ\u00f3mico y espiritual para un n\u00famero cada vez mayor de personas.<\/p>\n<p>No hay, entonces, contradicci\u00f3n entre el hombre y la naturaleza, como suponen muchos ambientalistas, pues, siendo el primero parte de la segunda, la voluntad de conocer y explorar el medio forma parte de la tendencia natural. \u201c\u00a1Nada m\u00e1s natural que el progreso humano!\u201d proclama el autor.<\/p>\n<p>El ser humano, para \u00e9l, participa de la totalidad natural del Cosmos, permeado \u201cpor la armon\u00eda entre pasi\u00f3n y raz\u00f3n humana, entre conocimiento, alegr\u00eda y belleza\u201d, tal como lo entend\u00eda el naturalista alem\u00e1n Alexander von Humboldt (1769-1858), gran influencia en Tennenbaum. La participaci\u00f3n del hombre en el Cosmos, aplicada a la b\u00fasqueda por medio del conocimiento de esa armon\u00eda, se da al mismo tiempo en el individuo y en la especia, es decir, se completa cuando ese conocimiento se construye colectivamente.<\/p>\n<p>La Econom\u00eda f\u00edsica se funda, por consiguiente, en la visi\u00f3n cooperadora de los procesos econ\u00f3micos, teniendo a la naci\u00f3n soberana de eje de solidaridad y al Estado nacional como coordinador supremo de los esfuerzos comunes. La econom\u00eda nacional, vista como un organismo vivo y que tiende a reproducirse y a aumentar, s\u00f3lo puede funcionar al existir la solidaridad entre diversos \u00f3rganos y funciones encadenados temporalmente, de ah\u00ed que sea incompatible con el individualismo liberal. El potencial creador humano no ocurre ex nihilo, sino que surge del compartir inter e intrageneracional experiencias y pr\u00e1cticas en un proceso acumulativo de aprendizaje mantenido por la memoria colectiva, trasmitido por medio de la educaci\u00f3n y de la cultura.<\/p>\n<p>De aqu\u00ed se desprende la importancia, se\u00f1alada por Wilhelm von Humboldt (1767-1835) y rescatada por Tennenbaum , del compromiso del mayor n\u00famero posible de personas con la investigaci\u00f3n cient\u00edfica y de brote del potencial creador de toda esa comunidad, Eso puede ocurrir, seg\u00fan von Humboldt, por la construcci\u00f3n de un sistema de educaci\u00f3n p\u00fablico consagrado al m\u00e1ximo desarrollo de la personalidad, para lo cual es indispensable \u201cno la ciencia en s\u00ed, sino el estudio de las lenguas y de la cultura cl\u00e1sica \u2013en especial de la antigua Grecia\u201d. La reforma educativa de von Humboldt de Alemania en 1808 fue el factor crucial para el amplio desarrollo experimentado por ese pa\u00eds desde entonces, y tambi\u00e9n influenci\u00f3, con mucho \u00e9xito, a otros sistemas educativos europeos, as\u00ed como a los sistemas japon\u00e9s y norteamericano.<\/p>\n<p>La Econom\u00eda f\u00edsica, al concebir al ser humano en su totalidad, se distancia de la perspectiva utilitaria hedonista que predomina en la ciencia econ\u00f3mica, cuyo primado de la maximizaci\u00f3n de los intereses privados en r\u00e9gimen de libre competencia, al reducir a los seres humanos a agentes econ\u00f3micos ego\u00edstas y circunscritos al corto plazo, ignora la capacidad inventiva y transformadora de la que ellos disponen como miembros de una colectividad nacional construida a lo largo de la historia y heredera de los grandes progresos en los m\u00e1s variados campos del conocimiento. Esta perspectiva, que encuentra en el maltusianismo una de sus expresiones m\u00e1s acentuadas, delimita el radio de acci\u00f3n humana a un equilibrio est\u00e1tico y lineal de los factores f\u00edsicos, que hacen natural la escasez, consecuencia l\u00f3gica e inevitable del ansia posesiva en un medio inerte.<\/p>\n<p>Por el contrario, la Econom\u00eda f\u00edsica, amparada en las evidencias hist\u00f3ricas de las sucesivas revoluciones industriales y t\u00e9cnicas, propugna que la escasez no es un hecho natural, sino un accidente superable con la aplicaci\u00f3n de las facultades creadoras para traspasar los l\u00edmites naturales de la existencia humana, a modo de crear la abundancia para todos por medio de la ciencia y de la t\u00e9cnica. La escasez es evitable, pues el principal recurso productivo a la disposici\u00f3n de la humanidad no es el dinero, finito por definici\u00f3n, sino la mente humana, inagotable en su capacidad creadora de formas superiores y m\u00e1s complejas de producci\u00f3n y de organizaci\u00f3n material.<\/p>\n<p>En el plano de las naciones, la facultad creadora se manifiesta en la forma del progreso, entendido no como acumulaci\u00f3n de capital, sino como \u201cproceso de transformaci\u00f3n cualitativa de la estructura de la econom\u00eda, asociado con avances del conocimiento humano y de la asimilaci\u00f3n de esos avances en la forma de mejoras de la organizaci\u00f3n de la actividad econ\u00f3mica\u201d, para elevar \u201cla capacidad de que una poblaci\u00f3n creciente se mantenga por medio de su actividad econ\u00f3mica a un ritmo creciente de existencia en t\u00e9rminos materiales y cognoscitiva \u201c.<\/p>\n<p>El progreso es, por lo tanto, no lineal, pues est\u00e1 encaminado por avances cient\u00edficos tecnol\u00f3gicos que elevan la altura de la capacidad productiva y creadora humanas, con lo que se abren las puertas a mejoras futuras que, antes, ni siquiera se pod\u00edan vislumbrar. As\u00ed que no existe el \u201cequilibrio\u201d, como pretenden, por ejemplo, los maltusianos y los economistas neocl\u00e1sicos, sino el constante desequilibrio, donde el progreso modifica de manera irreversible las bases y los t\u00e9rminos de actuaci\u00f3n y de subsistencia de los grupos sociales sin alcanzar jam\u00e1s un punto final dada la infinitud del universo por conocer y modificar.<\/p>\n<p>El progreso se diferencia, de ese modo, del simple crecimiento, pues significa una transformaci\u00f3n cualitativa del arsenal material y cognoscitivo de las naciones. Sin embargo, tambi\u00e9n arrastra el crecimiento f\u00edsico en el sentido de \u201cel aumento en la escala f\u00edsica y en la intensidad de la actividad humana, que se refleja en los flujos de material y de energ\u00eda per c\u00e1pita y por kil\u00f3metro de tierra habitada, y en el aumento gradual de la poblaci\u00f3n total\u201d.<\/p>\n<p>El crecimiento de la infraestructura f\u00edsica elemental \u2013transporte, energ\u00eda, comunicaciones, agua, habitaci\u00f3n y salubridad-, que \u201cdesempe\u00f1a en el organismo econ\u00f3mico un papel an\u00e1logo al de los vasos sangu\u00edneos y capilares, a los sistemas linf\u00e1tico y nervioso del cuerpo humano \u201cy de la producci\u00f3n aut\u00f3ctona de m\u00e1quinas herramienta, \u201ccoraz\u00f3n del sector de bienes de inversi\u00f3n\u201d , es la palanca del desarrollo f\u00edsico de cualquier pa\u00eds. El \u00e9xito en esos dos ramos engendra efectos multiplicadores que proliferan oportunidades de inversi\u00f3n para empresarios y de ascenso socioecon\u00f3mico de trabajadores y de la clase media, mientras que el fracaso en ellos condena a los pa\u00edses a la frustraci\u00f3n de sus ambiciones de progreso.<\/p>\n<p>El progreso y el crecimiento f\u00edsico est\u00e1n, por lo tanto, fuertemente vinculados, de forma que multiplican los medios de subsistencia y de engrandecimiento de un n\u00famero mayor de personas, que es posible por el engrandecimiento de la capacidad productiva de la naci\u00f3n. Cantidad y calidad se potencializan rec\u00edprocamente en una espiral infinitamente ascendente. No hay l\u00edmites absolutos ni para el progreso ni para el crecimiento, tan s\u00f3lo l\u00edmites relativos, inscritos en la finitud de cada estadio de conocimiento y de t\u00e9cnica, que pueden ser superados conforme a las posibilidades generadas en el proceso interminable de evoluci\u00f3n de la capacidad creadora y de inventiva humana.<\/p>\n<p>Para que ocurran el progreso y el crecimiento f\u00edsico de las naciones es necesario que cada comunidad nacional tenga plena soberan\u00eda sobre sus recursos f\u00edsicos y humanos, a fin de que puedan utilizarse e incrementarse de forma end\u00f3gena. La historia moderna demuestra que s\u00f3lo las naciones soberanas pudieron y pueden sostener procesos continuos de progreso y constituir estructuras productivas capaces de mantener, de forma creciente, un n\u00famero mayor de personas en su territorio. La falta de soberan\u00eda lleva a la explotaci\u00f3n colonial o neocolonial de un pa\u00eds por otro condenado al primero a un estado cr\u00f3nico de subyugaci\u00f3n y escasez, ya que sus recursos atienden a intereses y demandas externas, no a los suyos propios.<\/p>\n<p>La instituci\u00f3n central de toda naci\u00f3n soberana es el Estado nacional fuerte y vigoroso, capaz de ejercer su funci\u00f3n de regulador y coordinador supremo de la nacionalidad. Tan s\u00f3lo el Estado es capaz de dotar a un pa\u00eds de un cuadro pol\u00edtico-administrativo eficaz para atender sus prop\u00f3sitos aut\u00e9nticos \u2013como el del progreso, expresi\u00f3n colectiva de la facultad creadora humana \u2013y para equilibrar las distintas fuerzas sociales internas en el n\u00facleo de un proyecto y de una estrategia nacional.<\/p>\n<p>S\u00f3lo el Estado, como representaci\u00f3n institucional de la naci\u00f3n, posee cualidades directivas de largo plazo capaces de crear los cimientos f\u00edsicos de la econom\u00eda y de preservar el orden p\u00fablico. Ninguna naci\u00f3n moderna, contrario a lo que propugna el liberalismo, se industrializ\u00f3 y se hizo socialmente armoniosa sin la presencia y la intervenci\u00f3n estrat\u00e9gica del Estado en sus respectivos procesos econ\u00f3micos. El sector privado, por su necesidad inmediata de obtener ganancias a corto plazo, es incapaz de alcanzar por cuenta propia el grado de coordinaci\u00f3n macrosc\u00f3pica necesaria para el progreso. Por el contrario, lo que se da en llamar \u201cfuerzas del mercado\u201d, dejadas a su capricho, impiden que las sociedades se organicen, en particular en momentos cr\u00edticos, y producen el caos, como la crisis pand\u00e9mico-financiera de 2020 demuestra con toda claridad.<\/p>\n<p>Compete entonces al poder p\u00fablico organizar la econom\u00eda nacional en su parte macro para que, por ejemplo, las oportunidades de ganancias pecuniarias con actividades empresariales en la parte micro est\u00e9n en el \u00e1mbito de la industria y del progreso cient\u00edfico y t\u00e9cnico, y no en el de la especulaci\u00f3n y del agio. El Estado es el \u00fanico que puede establecer directrices y funcionalidades estimulantes al aumento de la complejidad productiva y al florecimiento de un empresariado din\u00e1mico y moderno. Todo progreso, m\u00e1s que econ\u00f3mico, es eminentemente pol\u00edtico, pues se delimita en el espectro de una naci\u00f3n y se planea por su respectivo Estado.<\/p>\n<p>El autor demuestra en varios pasajes del libro, usando de ejemplos a algunos de los principales pa\u00edses del mundo como Estados Unidos, Alemania, Francia, Jap\u00f3n, Rusia y China, analizados en los cap\u00edtulos 15 y 16, que el progreso necesita el protagonismo del Estado en la creaci\u00f3n y en la administraci\u00f3n de la infraestructura, en la planeaci\u00f3n del comercio exterior para proteger las industrias nacionales y evitar la p\u00e9rdida de divisas, en la creaci\u00f3n de demanda para las empresas locales por medio de compras gubernamentales, en la emisi\u00f3n de monopolista de dinero para financiar la econom\u00eda real, en la regulaci\u00f3n del cr\u00e9dito y de las dem\u00e1s actividades financieras que sirvan lo m\u00e1ximo posible a la producci\u00f3n y al bienestar social, en la direcci\u00f3n y en el incentivo de las investigaciones m\u00e1s modernas para la creaci\u00f3n de nuevas t\u00e9cnicas, en la formaci\u00f3n de cuadros profesionales y cient\u00edficos de excelencia, aptos para ingresar o permanecer en una estructura ocupacional cada vez m\u00e1s compleja y din\u00e1mica, y en el establecimiento de redes p\u00fablicas de seguridad social, necesarias para el aumento de la calidad de vida y para la preservaci\u00f3n del orden y de la cohesi\u00f3n nacionales.<\/p>\n<p>La Econom\u00eda f\u00edsica, en este sentido, se centra en aspectos estructurales y estrat\u00e9gicos como ciencia, t\u00e9cnica, infraestructura, educaci\u00f3n y cultura, coordinados y movilizado por los estados de pa\u00edses soberanos y no en aspectos circunstanciales y t\u00e1cticos como la oferta, la demanda y los precios. La consagraci\u00f3n a los factores concretos de las naciones, instituidos por el trabajo humano en el aumento de los medios materiales y cognoscitivos de intervenci\u00f3n en la naturaleza, y, por lo tanto, por la aplicaci\u00f3n m\u00e1s elaborada de la energ\u00eda para mejorar las formas de existencia social, hace necesaria la modificaci\u00f3n de los criterios de medici\u00f3n econ\u00f3mica, para hacerlos compatibles con la realidad f\u00edsica de cada pa\u00eds.<\/p>\n<p>Sobre el PIB, la forma convencional de medir la riqueza de las naciones, el autor nos se\u00f1ala que, no se ajusta a lo que se propone, pues establece como patr\u00f3n de riqueza el dinero y no el trabajo material e intelectual cuyo desarrollo aumenta el flujo de energ\u00eda utilizada por la poblaci\u00f3n y propicia mejores condiciones de vida a todos. Es posible que haya un aumento del PIB sin progreso real, como, por ejemplo, cuando se trata de burbujas especulativas, que crean valores monetarios sin realidad f\u00edsica. Cuando se encuadra la econom\u00eda real en el patr\u00f3n financiero del PIB se induce al equ\u00edvoco de considerar la acumulaci\u00f3n de dinero como un fin en s\u00ed mismo, con lo que se justifica, as\u00ed, el sacrificio del patrimonio f\u00edsico y humano de los pa\u00edses en el altar profano de la \u2018financierizaci\u00f3n\u2019 y del neoliberalismo, como se ve en la mayor parte del hemisferio occidental en las \u00faltimas cuatro d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>En contrario, la Econom\u00eda f\u00edsica propone calcular el desempe\u00f1o econ\u00f3mico de las naciones por medio de dos medidas principales fuertemente vinculadas: primero, el potencial relativo de densidad demogr\u00e1fica , es decir, \u201cla m\u00e1xima poblaci\u00f3n de seres humanos que se podr\u00eda mantener potencialmente en un territorio, con un grado determinado de conocimiento, tecnolog\u00eda y t\u00e9cnicas incorporadas en la pr\u00e1ctica de esa econom\u00eda dada \u2013o su grado de desarrollo- con el uso de tan s\u00f3lo los recursos utilizados en dicho territorio\u201d, cuantificada en habitantes\/km2, y la otra, la densidad de potencia creciente de la t\u00e9cnica, es decir, la cantidad de energ\u00eda que fluye, por el trabajo, en un \u00e1rea determinada (W\/cm2 \u00f3 J\/[s x cm2], consonante con el estado tecnol\u00f3gico disponible. Cuanto mayor sea ese estado, es decir, cuanto mayor sea la eficiencia energ\u00e9tica, se puede hacer m\u00e1s trabajo en un \u00e1rea menor, se puede generar m\u00e1s riqueza con econom\u00eda de espacio y, por lo tanto, mayor capacidad de sustentar una poblaci\u00f3n creciente en determinado territorio.<\/p>\n<p>Tal propuesta de medici\u00f3n del progreso, profundiza y elabora la observaci\u00f3n original hecha por el gran fil\u00f3sofo brasile\u00f1o \u00c1lvaro Vieira Pinto (1909-1978) que, en su libro p\u00f3stumo <em>La sociolog\u00eda de los pa\u00edses subdesarrollados<\/em> (2005), escribi\u00f3:<\/p>\n<p>\u201cDir\u00edamos, adem\u00e1s, que tan arbitrario como este \u00edndice impresionista (PIB) inventado por los economistas al servicio del capital, ser\u00eda (mejor) medir el volumen total del esfuerzo productivo nacional en unidades que, en f\u00edsica, expresan trabajo en erds, joules o kilogr\u00e1metros. Porque en la producci\u00f3n de cualquier objeto, tanto en la actividad humana, muscular o mental, como en la realizaci\u00f3n de maquinismos de cualquier especie, la energ\u00eda aplicada, sin la cual no habr\u00eda producci\u00f3n, admite medirse por la conversi\u00f3n en una cantidad de energ\u00eda mec\u00e1nica. Si as\u00ed es, se deber\u00eda llamar a los f\u00edsicos, y excluir a los economistas, para definir el PIB. Tal medida tendr\u00eda por lo menos fundamentos objetivos, escapar\u00eda a las conversiones del mercado y dar\u00eda, en la imaginaria suposici\u00f3n de ser viable, un indicio total aplicado por el pa\u00eds en el trabajo humano y maquinal\u201d. \u00bfHabr\u00e1 tenido acceso Tennenbaum a esta reflexi\u00f3n, que, a pesar de haber sido hecha por un brasile\u00f1o, es ampliamente desconocida por el p\u00fablico y hasta de muchos especialistas de nuestro pa\u00eds?<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n. Se puede decir que el punto de vista de la Econom\u00eda f\u00edsica re-coloca en el centro del an\u00e1lisis econ\u00f3mico la dimensi\u00f3n material y cognoscitiva y, por lo tanto, humana, obnubilada por el \u00e9nfasis monetarista adoptado por la ciencia econ\u00f3mica. La primac\u00eda de los factores f\u00edsicos, en primer lugar la vida, sobre los financieros restablece, en forma te\u00f3rica y program\u00e1tica, la materialidad econ\u00f3mica verificada emp\u00edricamente, as\u00ed como la realidad pol\u00edtica de todo progreso.<\/p>\n<p>El libro de Tennenbaum expresa, as\u00ed, el verdadero ant\u00eddoto para la falsedad de la doctrina liberal y globalista. Esta, al hacer la apolog\u00eda del Estado m\u00ednimo o del Estado inexistente y defender la \u201cinternacionalizaci\u00f3n\u201d de los territorios y de los gobiernos, priva a los pa\u00edses de los instrumentos necesarios para su progreso y los convierte en rehenes de poderosas oligarqu\u00edas financieras cuya forma de adquisici\u00f3n de riqueza confronta y restringe la atenci\u00f3n de las demandas y de las aspiraciones de las personas comunes, lo que impide su felicidad.<\/p>\n<p>El libro constituye una lectura obligatoria para pol\u00edticos, empresarios, acad\u00e9micos y dem\u00e1s interesados en que la edificaci\u00f3n de una naci\u00f3n soberana, pr\u00f3spera y generosa pueda sobrevivir de las ruinas del liberalismo y del globalismo. Los preceptos y caminos se\u00f1alados por el autor son los que realmente pueden llevar a los pa\u00edses y a la humanidad a una \u201cnueva normalidad\u201d real, donde la econom\u00eda f\u00edsica del progreso nacional har\u00e1 al ser humano prevalecer sobre el dinero, a las naciones sobre las finanzas y a la abundancia sobre la escasez.<\/p>\n<p>*Actualmente realiza el doctorado en Ciencia Pol\u00edtica en la Universidad Federal Fluminense (UFF) de Rio de Janeiro.","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Felipe Maruf Quintas* MSIa Informa, 19 de junio de 2020.- A continuaci\u00f3n presentamos un comentario del libro, A Economia F\u00edsica do desenvolvimento nacional (La Econom\u00eda F\u00edsica del desarrollo nacional) escrito por el doctor Jonathan Tennenbaum, publicado en Brasil por la editorial Capax Dei en 2016. 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