{"id":8125,"date":"2018-10-01T14:42:57","date_gmt":"2018-10-01T14:42:57","guid":{"rendered":"https:\/\/msiainforma.org\/?p=8125"},"modified":"2018-10-19T16:29:36","modified_gmt":"2018-10-19T16:29:36","slug":"espanol-un-fantasma-aterroriza-a-the-economist","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/msiainforma.org\/es\/espanol-un-fantasma-aterroriza-a-the-economist\/","title":{"rendered":"Un fantasma aterroriza a \u00abThe Economist\u00bb"},"content":{"rendered":"En el aniversario 175 a\u00f1os de su existencia, la influyente revista brit\u00e1nica <em>The Economist<\/em>, vocero consentido del poder liberal mundial, demuestra un gran inquietud por el visible desmoronamiento del escenario de hegemon\u00eda global, el cual ayud\u00f3 a construir, desde mediados del siglo XIX, en torno a la supremac\u00eda financiera, militar y pol\u00edtica y de influencia ideol\u00f3gica del eje anglo-americano. En varios reportajes publicados este a\u00f1o, sus editores piden auxilio para salvar el denominado sistema de \u201cdemocracia liberal\u201d, sustentado este en el libre comercio y en una visi\u00f3n utilitarista del mundo.<\/p>\n<p>A inicios del a\u00f1o, la edici\u00f3n del 25 de enero fue dedicada al tema central \u201cLa pr\u00f3xima guerra: el creciente peligro de un conflicto entre grandes potencias\u201d. En este, mostraba inquietud por la creciente asertividad de Rusia y China, frente a los esfuerzos de los EUA para asegurar la hegemon\u00eda unipolar disfrutada en el per\u00edodo pos Guerra Fr\u00eda, y daba un ultim\u00e1tum a todo el mundo: someterse indefinidamente a semejante estructura de poder o correr el riesgo de una Tercera Guerra Mundial.<\/p>\n<p>\u201cSi los EUA permiten a China y Rusia instituir hegemon\u00edas regionales, sea conscientemente o porque sus pol\u00edticas son muy inutiles para dar una respuesta id\u00f3nea, les dar\u00e1n luz verde para alcanzar sus intereses por la fuerza bruta. Cuando esto se intent\u00f3 por \u00faltima vez, el resultado fue la Primera Guerra Mundial\u201d, afirma uno de los textos de la edici\u00f3n.<\/p>\n<p>En mayo, la edici\u00f3n del d\u00eda 5 celebr\u00f3 el bicentenario del nacimiento de Carlos Marx con una editorial titulada \u201cGobernantes de todo el mundo lean a Marx\u201d, destacando la semejanza de la descripci\u00f3n marxista del capitalismo salvaje del siglo XIX con los excesos actuales de la globalizaci\u00f3n financiera, convertida en un casino global.<\/p>\n<p>El texto dirig\u00eda un llamado a los centros de poder econ\u00f3mico y financiero, para encontrar un analg\u00e9sico a los dolores causados por las injusticias de del c\u00e1ncer de la usura global. Caso contrario, advert\u00eda, se abrir\u00e1 el camino al ascenso de reg\u00edmenes \u201cpopulistas\u201d, etiqueta usada para calificar a cualquier intento contrario al orden establecido por el eje de poder anglo-americano. Por consiguiente, el mensaje era el de mantener al mundo confinado en una falsa dicotom\u00eda como la vigente durante la Guerra Fr\u00eda, entre el libre comercio o el colectivismo marxista, siendo este substituido por el \u201cpopulismo\u201d.<\/p>\n<p>En la edici\u00f3n del 13 de septiembre, la conmemorativa del 175 aniversario, se publica uno titulado \u201cReinventando el liberalismo para el siglo 21\u201d. En el largo texto continua la escalada del p\u00e1nico del e<em>stablishment <\/em>ante el evidente desgaste de su visi\u00f3n del mundo maniqueista. \u201cEl liberalismo est\u00e1 bajo ataque\u201d, grita la revista:<\/p>\n<p>\u201cEl ataque es una respuesta a la ascenso de personas identificadas por sus detractores\u2026como la elite liberal. La globalizaci\u00f3n del comercio mundial; \u00edndices de migraci\u00f3n hist\u00f3ricamente altos; y un orden liberal mundial con base en la premisa de los Estados Unidos proyectando un poder duro: todas estas cosas son las que la elite viene procurando crear y sustentar. Son cosas que la elite ha hecho bien, congratul\u00e1ndose por su adaptabilidad y apertura a los cambios. En ocasiones, benefician apenas a una franja menor de poblaci\u00f3n; en ocasiones, se consolidan a expensas de esa franja\u201d.<\/p>\n<p>Como \u201cenemigos\u201d de este orden liberal, la revista incluye a los \u201cpol\u00edticos y movimientos populistas\u201d y a las \u201cpotencias ascendentes\u201d, destacando a Rusia y a China. Entre los primeros cita nominalmente al presidente estadounidense Donald Trump, al eurodiputado nacionalista brit\u00e1nico Nigel Farage, al Movimiento 5 Estrellas italiano y al premier h\u00fangaro Viktor Orb\u00e1n. Curiosamente, a la siguiente semana, la revista dedic\u00f3 su portada al candidato presidencial brasile\u00f1o Jair Bolsonaro, etiquet\u00e1ndolo como la amenaza m\u00e1s reciente hacia Am\u00e9rica Latina\u201d y encuadr\u00e1ndolo entre los \u201cpopulistas\u201d, a cuya lista, adem\u00e1s de los citados anteriormente (excepto Farage), agreg\u00f3 al brasile\u00f1o, hasta el momento l\u00edder en las encuestas en la elecci\u00f3n presidencial, el filipino Rodrigo Duarte, al italiano Matteo Salvini y al mexicano Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador. \u201cBolsonaro puede ser un agregado particularmente nefasto al club\u201d, lamenta el texto.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Sistema liberal versus Estado soberano<\/strong><\/p>\n<p>Evidentemente, las pol\u00edticas puestas en pr\u00e1ctica por Trump, Orb\u00e1n, Duterte y Salvini, aunque representen una revuelta contra el sistema globalista, con diversos matices, por lo menos hasta ahora, no representan de por s\u00ed, alternativas a la m\u00e1quina de producci\u00f3n de desigualdades representada por el orden liberal defendida por la revista. Lo que les falta es emprender un viraje hist\u00f3rico, para liberarse del sistema liberal y optar por una concepci\u00f3n superior de lo que significa un sistema econ\u00f3mico capaz de sustentar la apremiante refundaci\u00f3n de los Estados nacionales, seriamente perjudicados por la corriente de pensamiento defendida por la revista desde su fundaci\u00f3n.<\/p>\n<p><em>The Economist <\/em>fue fundada en 1843, con la finalidad expl\u00edcita de hacer campa\u00f1a contra las llamadas \u201cLeyes del Cereal\u201d (Corn Laws), conjunto de tarifas proteccionistas de producci\u00f3n local de alimentos, las cuales se encontraron en vigor entre 1815 y 1846, cuya revocaci\u00f3n se\u00f1aliz\u00f3 el \u201clibre comercio total\u201d como la directriz fundamental de las pol\u00edticas econ\u00f3micas brit\u00e1nicas. Con la publicaci\u00f3n del \u201cManifiesto Comunista\u201d, de Marx y Engels, en 1848, los estrategas liberales, que ten\u00edan en su revista una de sus fortalezas, pasaron a disponer de la contrapartida necesaria al cultivo de la falsa dicotom\u00eda de la econom\u00eda pol\u00edtica promovida hasta hoy, como si fueran las \u00fanicas alternativas disponibles. Por si las dudas, semejantes c\u00edrculos promovieron la obra de Marx (quien vivi\u00f3 en Inglaterra de 1849 hasta su muerte en 1883 y est\u00e1 enterrado en Londres), que sab\u00edan era inocua en tanto una seria cr\u00edtica al sistema colonial brit\u00e1nico.<\/p>\n<p>Por otro lado, esta era perfecta para proporcionar una descomposici\u00f3n de los Estados nacionales, siendo astutamente inflada para servir como contrapeso al sistema econ\u00f3mico opuesto, el cual amenazaba al poder\u00edo brit\u00e1nico en la segunda mitad del siglo XIX: el Sistema Americano de Econom\u00eda Pol\u00edtica o Sistema Americano de Econom\u00eda Nacional, instrumento con el cual las antiguas colonias de Am\u00e9rica del Norte se liberar\u00edan del yugo brit\u00e1nico y construyeron una pr\u00f3spera naci\u00f3n industrial soberana.<\/p>\n<p>Uno de los m\u00e1s notables representantes de este sistema, todav\u00eda hoy vigente fue el gran economista Henry Carey (1793-1879), quien conceb\u00eda a la econom\u00eda como un proyecto civilizatorio y fue devastador en su pol\u00e9mica contra el sistema brit\u00e1nico de libre comercio, llamado por \u00e9l gen\u00e9ricamente \u201csistema ricardiano-malthusiano\u201d. En su libro <em>Armon\u00eda de Intereses, <\/em>publicado en 1851, apenas ocho a\u00f1os despu\u00e9s de la fundaci\u00f3n de <em>The Economist, <\/em>estableci\u00f3 las diferencias b\u00e1sicas entre los dos sistemas.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Carey y la econom\u00eda que crea civilizaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>La escuela de Carey <em>et al, <\/em>ve a la econom\u00eda pol\u00edtica no solamente como algo m\u00e1s que una organizaci\u00f3n material de la sociedad, sino como un substrato que crea o destruye naciones y civilizaciones. A prop\u00f3sito, vale mencionar al fraile dominicano Raymond L. Bruckberger, quien vivi\u00f3 ocho a\u00f1os en los EUA despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial y escribi\u00f3 uno de los m\u00e1s l\u00facidos an\u00e1lisis de las bases fundamentales de la naci\u00f3n estadounidense. As\u00ed identifica la cuesti\u00f3n:<\/p>\n<p>\u201cTodav\u00eda hoy, no se puede refutar a Marx eficazmente si no se rechazan al mismo tiempo a Adam Smith, Ricardo, Malthus y todos los grandes economistas de la tradici\u00f3n capitalista, tal y como Henry Charles Carey parece haberlo comprendido bien. Marx solamente lleva m\u00e1s adelante esta tradici\u00f3n, la desarroll\u00f3 y lanza ciertas consecuencias nuevas, pero no solamente no sale de ella sino quela reconoce como suya, la prestigia intelectualmente, ella le parece irrefutable. Aun cuando combate al sistema burgu\u00e9s y pretende derrumbarlo, permanece prudentemente dentro de este sistema (\u2026)<\/p>\n<p>\u201cCarey\u2026atribuye a esta asociaci\u00f3n de fuerzas y de producci\u00f3n un objetivo a largo plazo, \u00a0muy elevado, una finalidad m\u00e1s imperiosa del simple dominio sobre la naturaleza. Carey da estas inesperadas palabras: \u2018El objetivo final de todo esfuerzo humano es la producci\u00f3n de ese ser que sabemos es el hombre, capaz de las m\u00e1s altas aspiraciones\u2019\u2026M\u00e1s all\u00e1 de lo econom\u00eda pol\u00edtica, lo que Carey pretende construir es una teor\u00eda de civilizaci\u00f3n\u2026Carey observ\u00f3 que todos los poderes conquistados sobre la naturaleza, todas las riquezas adquiridas por el trabajo de nada sirven, si estos poderes y estas riquezas no son finalmente puestas al servicios del hombre quien las utiliza para sus propios fines humanos\u2026Lo que Carey no perdona a la escuela inglesa de econom\u00eda pol\u00edtica es dar por objetivo para la entera civilizaci\u00f3n la persecuci\u00f3n, no de la felicidad, sino de la riqueza y del poder, degradar al hombre al nivel de una conquista que queda por debajo de \u00e9l, porque la fuerza y el bienestar son tambi\u00e9n el ideal del bruto: olvidar a los hombres y la naturaleza humana para aplicar pretendidas leyes que reducen al hombre al nivel de los animales\u201d.<\/p>\n<p>Regresando al \u201cauto de fe\u201d de <em>The Economist, <\/em>despu\u00e9s de afirmar que los liberales \u201chan sido t\u00edpicamente reformadores\u201d, los editorialistas apuntan que la salida al impasse est\u00e1 en la reinvenci\u00f3n del liberalismo. \u201cEl liberalismo necesita hoy huir de la identificaci\u00f3n con las elites y el <em>statu quo<\/em> y retomar ese esp\u00edritu reformador\u201d.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n clave es que la \u00fanica reforma posible para un sistema epitome de las \u201cestructuras de pecado social\u201d, sembrando injusticias, favoreciendo conflictos por el control de recursos, aumentando las desigualdades, y en el campo cultural la destrucci\u00f3n de la dignidad del hombre, es su substituci\u00f3n por un sistema compatible con la grandeza de las naciones. El liberalismo y su componente filos\u00f3fico, el utilitarismo, ha demostrado hist\u00f3ricamente que no responde a esas grandes metas.","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el aniversario 175 a\u00f1os de su existencia, la influyente revista brit\u00e1nica The Economist, vocero consentido del poder liberal mundial, demuestra un gran inquietud por el visible desmoronamiento del escenario de hegemon\u00eda global, el cual ayud\u00f3 a construir, desde mediados del siglo XIX, en torno a la supremac\u00eda financiera, militar y pol\u00edtica y de influencia &#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":8126,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[41],"tags":[],"class_list":["post-8125","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-economia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/msiainforma.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8125","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/msiainforma.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/msiainforma.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/msiainforma.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/msiainforma.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8125"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/msiainforma.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8125\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/msiainforma.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8126"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/msiainforma.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8125"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/msiainforma.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8125"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/msiainforma.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8125"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}