{"id":6555,"date":"2017-07-28T13:56:46","date_gmt":"2017-07-28T13:56:46","guid":{"rendered":"http:\/\/msiainforma.org\/?p=6555"},"modified":"2018-06-01T20:08:11","modified_gmt":"2018-06-01T20:08:11","slug":"estrategias-para-la-defensa-continental-ante-las-amenazas-del-siglo-xxi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/msiainforma.org\/es\/estrategias-para-la-defensa-continental-ante-las-amenazas-del-siglo-xxi\/","title":{"rendered":"Estrategias para la defensa continental ante las amenazas del siglo XXI"},"content":{"rendered":"<em>El autor, presidente del Movimiento de Solidaridad Ibero-americana (MSIA) present\u00f3 esta ponencia en el Instituto Militar de Estudios Superiores (IMES) de la Rep\u00fablica Oriental del Uruguay, en la ciudad de Montevideo, el pasado 20 de junio de 2017.\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">* * * * * * * * *<\/p>\n<p>Quiero agradecer la honrosa invitaci\u00f3n del General E. Guido Manini R\u00edos, Comandante en Jefe del Ej\u00e9rcito de la Rep\u00fablica Oriental del Uruguay, para participar de este importante evento sobre el futuro de la defensa de nuestro continente en el contexto de un cambio de \u00e9poca global, la cual cuestiona profundamente los cimientos de la civilizaci\u00f3n, y por ende introduce una amenaza directa al Estado nacional soberano. De manera que el tema amerita un an\u00e1lisis amplio de la coyuntura hist\u00f3rica que enfrentamos.<\/p>\n<p>El Papa Francisco, en su visita a R\u00edo de Janeiro, en junio de 2013, reiter\u00f3 que vivimos no en una \u00e9poca de cambios, sino en un cambio de \u00e9poca. Una declaraci\u00f3n que estimula la reflexi\u00f3n sobre el significado de una transici\u00f3n de una \u00e9poca a otra qu\u00e9 estamos dejando a atr\u00e1s y, en consecuencia, nos preguntamos cu\u00e1les opciones posibles tiene la civilizaci\u00f3n para el futuro; cu\u00e1les son las alternativas para salir de la aguda crisis que enfrenta, no solo en el orden econ\u00f3mico, sino tambi\u00e9n, de forma m\u00e1s aguda, ante la profunda crisis moral.<\/p>\n<p>Hago hincapi\u00e9 en esta \u00faltima. En el transcurso de los \u00faltimos 50 a\u00f1os, bajo la influencia de la llamada \u201ctriple revoluci\u00f3n\u201d (sexo, drogas y m\u00fasica rock and roll), las concepciones sobre el hombre y la naturaleza fueron separadas violentamente de su dimensi\u00f3n sobrenatural y trascendente, transformando al individuo en un objeto biol\u00f3gico de consumo y a la naturaleza en una reserva de recursos materiales finitos. Si de la realidad retiramos la naturaleza divina del hombre y su filiaci\u00f3n a Dios, apagamos, de hecho, la fuente de donde emanan sus derechos inalienables y el bien com\u00fan que organiza la sociedad con base en la justicia. De ah\u00ed naci\u00f3 l\u00f3gicamente la denominada ideolog\u00eda de g\u00e9nero, en la tentativa de cambiar arbitrariamente las leyes de la naturaleza.<\/p>\n<p>En el \u00e1mbito de la econom\u00eda -a partir de la ruptura de los acuerdos de Bretton Woods en 1971- signific\u00f3 cambiar los objetivos finales. Del principio de la \u201cb\u00fasqueda de la felicidad\u201d, que enaltece que todo esfuerzo humano, como el econ\u00f3mico, estar\u00e1 dedicado a elevar la dignidad humana para alcanzar fronteras superiores y sublimes, se cay\u00f3 en el abismo oscuro de una desenfrenada b\u00fasqueda de la riqueza y del poder. Mero af\u00e1n de lucro y de dominaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin sus derechos inalienables y sin su dignidad, el hombre pierde su poder creativo y se transforma en un ser inv\u00e1lido incapaz de alterar positivamente su relaci\u00f3n con la naturaleza. El ambientalismo y el indigenismo radicales, disfraces del viejo maltusianismo, no s\u00f3lo son instrumentos de un nuevo colonialismo impuesto a los pa\u00edses subdesarrollados, sino tambi\u00e9n expresiones de una concepci\u00f3n degenerada del hombre. Y cuando se pone a los animales o a los bosques en el mismo nivel de dignidad del hombre, estamos en realidad equiparando al hombre y a su trabajo con los animales.<\/p>\n<p>Como consecuencia de esta subversi\u00f3n, las mismas elites dominantes perdieron su capacidad de formular ideas nuevas. El famoso historiador brit\u00e1nico Arnorld Toynbee afirmaba que eso es uno de los rasgos caracter\u00edsticos de las grandes crisis de la civilizaci\u00f3n. Aquellas pierden su facultad de cautivar al mundo dominado y, por lo tanto, mantener el predominio depende de su habilidad para imponer a la fuerza su autoridad declinante, sobre todo para aplastar a las fuerzas que con ideas frescas rivalizan con los poderes hegem\u00f3nicos.<\/p>\n<p>Lo cierto es que este es el trasfondo cultural de una traves\u00eda del mundo contempor\u00e1neo por diversos procesos hist\u00f3ricos convergentes; una sincron\u00eda que preanuncia grandes cambios en el escenario mundial.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>La situaci\u00f3n estrat\u00e9gica actual<\/strong><\/p>\n<p>Es evidente que los acontecimientos del Medio Oriente, en Siria, en particular, son la se\u00f1al del fracaso del Nuevo Orden Mundial, que emergi\u00f3 de los acontecimientos ocurridos luego de la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn en 1989, y el subsecuente derrumbe del Imperio Sovi\u00e9tico. Muchos analistas voceros del poder hegem\u00f3nico consideraban que las consecuencias se restring\u00edan a las naciones de la antigua cortina de hierro, y se proclamaban euf\u00f3ricamente vencedores inefables de la Guerra Fr\u00eda. Cegados por un capricho proclamaban el \u201cfin de la Historia,\u201d no percib\u00edan que, simult\u00e1neamente, tambi\u00e9n se asomaba la crisis del orden occidental; el desorden fue puesto en evidencia en el momento en que las principales naciones de occidente fueron obligadas inmediatamente a sostener, por medio de una amplia desregulaci\u00f3n del sistema financiero, una aut\u00e9ntica f\u00e1brica de burbujas financieras; todo para sostener un sistema financiero mundial cada vez m\u00e1s separado de la econom\u00eda f\u00edsica real.<\/p>\n<p>En el a\u00f1o de 1989 se le present\u00f3 al mundo la oportunidad de entrar en una nueva \u00e9poca de optimismo y reconstrucci\u00f3n econ\u00f3mica, que no tuviese sus cimientos en un orden injusto de hegemon\u00eda, sino en un sistema cooperativo, con la superaci\u00f3n de los inmensos vac\u00edos de justicia social que caracterizaban, y siguen caracterizando, el escenario mundial; era el momento en el que los denominados \u201cdividendos de la paz\u201d se pod\u00edan haber destinado al beneficio de toda la Humanidad, es decir, hubi\u00e9ramos entrado en una \u00e9poca de florecimiento civilizador propio de un nuevo Renacimiento.<\/p>\n<p>Esto no era ni es una utop\u00eda. Aunque pocos tengan una noci\u00f3n exacta, por primera vez en la historia, la Humanidad tiene condiciones plenas para solucionar la casi totalidad de los problemas reales de su existencia en un grado elevado: alimentaci\u00f3n disponible, atenci\u00f3n para la mayor\u00eda de las enfermedades, condiciones de habitaci\u00f3n, capacidad de ofrecer trabajo digno a virtualmente toda la poblaci\u00f3n adulta y la soluci\u00f3n de otras necesidades que le dan sentido a la vida humana engrandecida. Y esto se puede extender a una poblaci\u00f3n mundial mucho mayor que la actual, a pesar de todos los pron\u00f3sticos alarmistas e infundados sobre los \u201cl\u00edmites del crecimiento\u201d y de otras expresiones de maltusianismo.<\/p>\n<p>No obstante, si esa perspectiva no est\u00e1 en la mesa de discusi\u00f3n no es por falta de recursos naturales, de l\u00edmites f\u00edsicos de la Biosfera o de la supuesta \u201cfragilidad\u201d del ambiente, sino por la falta de voluntad pol\u00edtica y por el triunfo de la capacidad de convencimiento que ejercen los centros del poder mundial.<\/p>\n<p>Esos centros de poder olig\u00e1rquico emprendieron una estrategia diferente para asegurar su hegemon\u00eda unipolar, y el mundo, por desgracia, no fue capaz de ofrecer resistencia a ella. De manera que del extenuado \u201ccondominio de poder\u201d establecido con la antigua Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica se salt\u00f3 al ejercicio de un poder unilateral, el Nuevo Orden Mundial. Su primera manifestaci\u00f3n fue la mal\u00e9vola campa\u00f1a contra la reunificaci\u00f3n de Alemania en 1990; para asentar su disgusto, la premier brit\u00e1nica, Margaret Thatcher, en un arrebato compar\u00f3 al canciller alem\u00e1n Helmut K\u00f6hl con el nuevo F\u00fchrer al frente del Cuarto Reich.<\/p>\n<p>Luego, en enero de 1991, los protagonistas del Nuevo Orden, desencadenaron la operaci\u00f3n militar contra Irak, que consigui\u00f3 juntar la mayor concentraci\u00f3n de fuerzas militares desde la Segunda Guerra Mundial. Con un costo de 61 mil millones de d\u00f3lares y la movilizaci\u00f3n de 950 mil soldados, la operaci\u00f3n Tormenta en el Desierto devast\u00f3 Irak. En pocos d\u00edas, sometido a una campa\u00f1a despiadada de ataques a\u00e9reos, -una devastaci\u00f3n trasmitida en vivo a todo el mundo por primera vez-, Saddam Hussein capitul\u00f3; hab\u00eda perdido 20 mil soldados y su pa\u00eds estaba arrasado.<\/p>\n<p>Fue la tarjeta de visita del Nuevo Orden Mundial, mismo que sus propagandistas se ufanaban en presentar como el \u201cNuevo siglo americano.\u201d Estados Unidos y sus aliados de la Organizaci\u00f3n del Tratado del Atl\u00e1ntico Norte (OTAN) construyeron lo que hoy podemos bien designar el \u201cClub de las bombas\u201d, eufemismo para definir mejor el complejo industrial-militar al que se refiriera el presidente Dwight Eisenhower en 1961. Los presidentes, desde George Bush padre, Bill Clinton, George Bush hijo, hasta Barack Obama (ir\u00f3nicamente galardonado con el Premio Nobel de la Paz), fueron, sin distinci\u00f3n, disciplinados mensajeros del \u201cClub de las bombas\u201d y de Wall Street, dos entidades estrechamente ligadas. A pesar de la truculencia y de la vulgaridad chovinista del presidente, Donald Trump, este no deja de tener raz\u00f3n cuando responsabiliza a las guerras del Medio Oriente, sobre todo la destrucci\u00f3n de Irak, de ser la causa principal del nacimiento del Estado Isl\u00e1mico (EI). Y este es quiz\u00e1s el motivo principal por el que literalmente todo el \u201cestablishment\u201d est\u00e1 movilizado para deponerlo, a pesar del halago que les ofreci\u00f3 mandando bombardear Siria acusada falsamente del uso de armas qu\u00edmicas.<\/p>\n<p>Esa combinaci\u00f3n de poder desat\u00f3 en los \u00faltimos 25 a\u00f1os una secuencia ininterrumpida de agresiones y de guerras abiertas en Irak, los Balcanes, Afganist\u00e1n, Libia, Somalia, Yemen y varios pa\u00edses m\u00e1s. Irak, hasta ese momento el pa\u00eds de la regi\u00f3n con el mayor desarrollo econ\u00f3mico fue arrasado econ\u00f3mica y pol\u00edticamente, le sigui\u00f3 Libia arruinado en condiciones semejantes. Desde entonces el caos crece galopante en esa regi\u00f3n del mundo; el modus vivendi m\u00e1s esencial ha sido perturbado por la intervenci\u00f3n arbitraria de una pinza, que en una car\u00e1tula tiene a la fuerza militar de los EU y la OTAN, y por la otra a la criatura monstruosa nacida de las filas armadas de los propios invasores, el sanguinario Estado Isl\u00e1mico (EI), que remata el desangramiento.<\/p>\n<p>Ir\u00e1n y Siria tambi\u00e9n estaban en la fila del \u201cClub de las bombas\u201d, pero las intervenciones cabales de Rusia lograron, primero, el acuerdo nuclear que desactiv\u00f3 la campa\u00f1a contra Ir\u00e1n y, luego, el cambio de la situaci\u00f3n del conflicto en Siria, en el que Estados Unidos y sus aliados apoyaban abiertamente a los yijadistas movilizados contra el gobierno de Damasco.<\/p>\n<p>El ascenso de China y el regreso de Rusia al primer plano de las cuestiones estrat\u00e9gicas mundiales encogi\u00f3 el \u201cNuevo siglo americano\u201d a 25 a\u00f1os. S\u00edntoma de ese encogimiento es el deseo persistente del establishment norteamericano de poner a Rusia y al presidente Putin en el centro de los enemigos de los Estados Unidos, inclusive por encima del mismo Estado Isl\u00e1mico (EI), de Al Qaeda y de sus sucursales.<\/p>\n<p>Es evidente que las potencias hegem\u00f3nicas resisten a esa tendencia a la retracci\u00f3n, aunque esto implique poner al mundo en el peligro de un conflicto mundial. El apret\u00f3n de un cord\u00f3n sanitario alrededor de Rusia, que Estados Unidos y la OTAN conducen, levantando un muro virtual de miedo e inseguridades, al instalar sofisticados sistemas contra proyectiles en las fronteras de la Federaci\u00f3n Rusa, no es otra cosa, sino caminar al borde de un abismo.<\/p>\n<p>La gran interrogante es s\u00ed Europa estar\u00e1 dispuesta a embarcarse nuevamente en los juegos geopol\u00edticos angloamericanos que hicieron \u00e9poca en el siglo XX. Es bien sabido que sectores importantes de las \u00e9lites europeas ven el panorama con mucha preocupaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Una prueba clara de ello fue la repercusi\u00f3n del reciente viaje del presidente Trump a Europa. Es de tomar en cuenta la renuencia de la canciller alemana \u00c1ngela Merkel, que expres\u00f3 su desagrado con las exigencias del presidente estadounidense. El presidente ruso Vladimir Putin lo capt\u00f3 correctamente indicando que el descontento es el resultado del sistema de soberan\u00eda limitada al que ha estado sometida la naci\u00f3n germ\u00e1nica en el orden de la posguerra. En general la posici\u00f3n alemana fue expresada por el ministro de Relaciones Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, en un comentario al peri\u00f3dico <em>Bild<\/em> del 8 de octubre de 2016: \u201cPor desgracia, es una ilusi\u00f3n creer que eso es la vieja Guerra Fr\u00eda. Los nuevos tiempos son diferentes, son m\u00e1s peligrosos. Antes el mundo estaba dividido, pero Mosc\u00fa y Washington conoc\u00edan las l\u00edneas rojas del otro y las respetaban. En un mundo con muchos conflictos regionales y una influencia decreciente de las grandes potencias, el mundo se vuelve m\u00e1s impredecible.\u201d<\/p>\n<p>Otros s\u00edntomas n\u00edtidos que marcan definitivamente el final de ese orden mundial, fue la victoria del Brexit en el referendo Brit\u00e1nico y el triunfo de Donald Trump. En ambos casos, son la reacci\u00f3n al aumento de las desigualdades sociales en todas partes y los crecientes cuestionamientos a la \u2018financiarizaci\u00f3n\u2019 exacerbada de la econom\u00eda mundial. Pero ni Trump ni el Brexit se presentan como soluciones reales, apenas indican la descomposici\u00f3n del proceso de globalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Entonces, s\u00ed partimos de la realidad de la erosi\u00f3n de la hegemon\u00eda estrat\u00e9gica global de Estados Unidos, podemos anticipar tambi\u00e9n el declive relativo del papel del d\u00f3lar como principal moneda mundial de reserva.<\/p>\n<p>Y pregunt\u00e9monos, qu\u00e9 significa el agotamiento de la hegemon\u00eda unipolar de Estados Unidos y del sistema del d\u00f3lar como moneda de referencia. Si seguimos una l\u00f3gica hist\u00f3rica lineal, cabr\u00eda la pregunta de cu\u00e1l ser\u00eda la potencia o el grupo de potencias que se constituir\u00edan en el nuevo hegem\u00f3n mundial, de la misma forma en la que Estados Unidos y el d\u00f3lar sustituyeron al Imperio Brit\u00e1nico y a la libra esterlina.<\/p>\n<p>Todo indica que una de las caracter\u00edsticas generales que definen el cambio de \u00e9poca a la que se refiri\u00f3 el Papa Francisco es la inviabilidad de la continuaci\u00f3n de la civilizaci\u00f3n bajo un nuevo centro hegem\u00f3nico o, inclusive, varios de ellos. Deteni\u00e9ndonos a pensar que, luego de la Segunda Guerra Mundial hubo una posibilidad de que se erradicasen todas las formas del colonialismo, tal cual era la intenci\u00f3n manifiesta del presidente Franklin Roosevelt, la percepci\u00f3n real que queda es que el mundo desperdici\u00f3 siete d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>En ese periodo vimos que el viejo colonialismo era sustituido por una variante \u201cpost moderna\u201d del mismo juego del yugo de las metr\u00f3polis sobre las naciones, se les dec\u00eda soberanas pero s\u00f3lo de nombre; la realidad fue que los pa\u00edses supuestamente descolonizados hab\u00edan sido deliberadamente llevados a la impotencia, incapaces de establecer programas nacionales que beneficiasen a la mayor parte de su poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hoy, las iniciativas de China, de Rusia y del grupo BRICS, con nuevos bancos de fomento, un \u201cpool\u201d de reservas cambiarias, grandes proyectos de infraestructura, etc., le presentan al mundo la perspectiva de una estructura opcional para las finanzas mundiales que compite con las instituciones dominadas por occidente -FMI, Banco Mundial, etc.- pero que se diferencia al integrar una alianza cooperativa y productiva con capacidad de reorientar los flujos financiero hacia la econom\u00eda f\u00edsica real, en lugar de mantenerlos concentrados en la especulaci\u00f3n financiera, el c\u00e1ncer que arruina tanto al mismo sistema financiero como a la econom\u00eda mundial.<\/p>\n<p>Por ello, a la reacci\u00f3n a ese deterioro se le llama \u201cdesglobalizaci\u00f3n,\u201d y con la profundizaci\u00f3n de la crisis sist\u00e9mica que ha caracterizado a las finanzas mundiales, la \u201copci\u00f3n Euroasi\u00e1tica\u201d podr\u00eda llegar a ser el proverbial buen ejemplo a imitar. En este tema la participaci\u00f3n de Am\u00e9rica del Sur a trav\u00e9s de Brasil en el grupo BRICS, asume un car\u00e1cter estrat\u00e9gico, as\u00ed como en su car\u00e1cter de socio fundador del Banco Asi\u00e1tico de Inversiones en Infraestructura (AIIB), creado por China.<\/p>\n<p>Del denominado Nuevo Orden, lo que m\u00e1s ha afectado directamente a Iberoam\u00e9rica es la imposici\u00f3n de un sistema de soberan\u00edas limitadas, que permite la dominaci\u00f3n extranjera de vastas regiones, sobre todo, claro est\u00e1, de las m\u00e1s ricas en recursos naturales, particularmente energ\u00eda y minerales. Esto explica la tremenda presi\u00f3n internacional para mantener la cuenca del Amazonas o la Patagonia, como patrimonios de la humanidad. Para arribar al ambicionado control se han utilizado los mecanismos m\u00e1s diversos y sofisticados -la bomba demogr\u00e1fica a punto de estallar, el tr\u00e1fico de drogas, la destrucci\u00f3n del medio ambiente, la preservaci\u00f3n de las culturas aut\u00f3ctonas, etc.<\/p>\n<p>A pesar de que las intervenciones \u201cextrajuridiccionales\u201d de la OTAN comenzaron de hecho en 1982, en la Guerra de las Malvinas, cuyas lecciones, no fueron evaluadas correctamente en su \u00e9poca, el Nuevo Orden no se realiz\u00f3 manu militar. Lejos de ello, en pa\u00edses, como Brasil, cobr\u00f3 la forma de una guerra irregular conducida por otros medios, tambi\u00e9n denominada por algunos estrategas como \u201cguerra de cuarta generaci\u00f3n,\u201d en la que un Estado nacional no se enfrenta directamente con otro Estado, sino con agentes no estatales, que pueden o no estar al servicio de otros estados. De manera m\u00e1s amplia algunos analistas las denominan \u201cguerras hibridas\u201d.<\/p>\n<p>En Brasil, por ejemplo, las fuertes presiones pol\u00edticas y de propaganda ejercidas directamente por gobiernos (en especial los de Washington y de Londres) o sus agentes de influencia, son protagonizadas por una variada constelaci\u00f3n de organizaciones no gubernamentales (ONG) militantes de una pl\u00e9tora de disfrazadas causas nobles, que despiertan gran simpat\u00eda social y difusi\u00f3n r\u00e1pida entre las redes sociales. Entre ellas destacan:<\/p>\n<p>-la protecci\u00f3n del ambiente y de los pueblos ind\u00edgenas (en ambos casos forzando la delimitaci\u00f3n de reservas de dimensiones desproporcionadas, y el veto a proyectos de infraestructura fundamentales);<\/p>\n<p>-la defensa de derechos humanos ad hoc (destac\u00e1ndose una virulenta campa\u00f1a de revanchismo contra las Fuerzas Armadas);<\/p>\n<p>-la campa\u00f1a de desarme civil;<\/p>\n<p>-la imposici\u00f3n de un verdadero apartheid tecnol\u00f3gico (el desmantelamiento de varios programas t\u00e9cnicos modernos de las Fuerzas Armadas, restricciones a la energ\u00eda nuclear, etc.);<\/p>\n<p>-la privatizaci\u00f3n de las grandes y estrat\u00e9gicas empresas p\u00fablicas.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Antecedentes hist\u00f3ricos necesarios<\/strong><\/p>\n<p>En este punto, debemos analizar hist\u00f3ricamente el surgimiento de estas nuevas formas de colonialismo en este tiempo de post modernidad y de lo pol\u00edticamente correcto. El Imperio Brit\u00e1nico, luego de la Guerra de los Boers, a finales del siglo XIX y principios del XX, comprendi\u00f3 que era imposible el sostenimiento de su predominio colonial con los m\u00e9todos tradicionales de ocupaci\u00f3n militar. Por ello su \u00e9lite intelectual concentr\u00f3 esfuerzos en la reorganizaci\u00f3n del Imperio. La idea central fue la de crear estructuras de un \u201cgobierno mundial,\u201d para lo cual era fundamental la reconquista de Estados Unidos a las ideas coloniales de la madre patria.<\/p>\n<p>Integrada a esos esfuerzos se concibi\u00f3 la estructura pol\u00edtica de la Commonwealth y, dentro de ella, en un proyecto de ingenier\u00eda social, la creaci\u00f3n de las hoy famosas organizaciones no gubernamentales (ONG), por medio de las cuales se podr\u00eda actuar pol\u00edticamente dentro de los diversos pa\u00edses, sin que esto se considerase una intervenci\u00f3n extranjera, una forma de actuar que m\u00e1s tarde se conocer\u00eda como el ejercicio del \u201csoft power\u201d (poder suave) para mantener las normas intervencionistas en las antiguas colonias.<\/p>\n<p>Esa reorganizaci\u00f3n del Imperio caracteriz\u00f3 las primeras dos d\u00e9cadas del siglo XX, pero fue en las Conferencias de Paz de Par\u00eds, al final de la Primera Guerra Mundial, cuando se hicieron expl\u00edcitos los planes para el establecimiento de un \u201cgobierno mundial,\u201d con la consolidaci\u00f3n del \u201cestablishment\u201d angloamericano en tres frentes; la creaci\u00f3n de dos organizaciones gemelas de coordinaci\u00f3n pol\u00edtica, el Consejo de Relaciones Exteriores de Nueva York (CFR) y el Real Instituto de Asuntos Internacionales de Londres (RIIA o Chatham House); la creaci\u00f3n del Sistema de la Reserva Federal como banco central privado de Estados Unidos para actuar en estrecha colaboraci\u00f3n con el Banco de Inglaterra; y la creaci\u00f3n de las primeras fundaciones familiares oligarcas -Carnegie, Rockefeller, etc.- para utilizar la filantrop\u00eda a la manera de un eficiente instrumento de intervenci\u00f3n pol\u00edtica en los pa\u00edses seleccionados.<\/p>\n<p>Por falta de tiempo para entrar en pormenores, me limitar\u00e9 a mencionar una organizaci\u00f3n que fue y ha sido fundamental para ese esfuerzo: el Consejo Mundial de Iglesias (CMI), que fue creado en los a\u00f1os 1930s con el prop\u00f3sito de hacer del ecumenismo un instrumento pol\u00edtico de la deseada estructura de \u201cgobierno mundial.\u201d<\/p>\n<p>En el Brasil de hoy, que es el caso que conozco en detalle, en cada obra de infraestructura de cierto porte, sobre todo en la cuenca del r\u00edo Amazonas, existe una problema ind\u00edgena, real o inventado, y, detr\u00e1s de \u00e9l, la mano del CMI que lo incentiva. Pese a la incredulidad, es cierto, que el CMI ha financiado y promovido diversas iniciativas que resultan contrarias al progreso y a la soberan\u00eda del pa\u00eds, en los campos de: cuestiones agrarias, ambientales e indigenistas, adem\u00e1s de ser uno de los principales promotores de la campa\u00f1a de desarme civil. Entre las organizaciones que reciben su apoyo destacan el Movimiento de los Trabajadores sin Tierra (MST), V\u00eda Campesina, Movimiento de los afectados por las Presas (MAB), Consejo Indigenista Misionero (CIMI), Instituto Socio Ambiental (ISA), Centro de Trabajo Ind\u00edgena (CTI) y otras m\u00e1s.<\/p>\n<p>Vale la pena recordar aqu\u00ed que estamos hablando de la continuaci\u00f3n de la era de colonialismo que irrumpi\u00f3 a finales del siglo XVII, cuando a la declinaci\u00f3n de las potencias ib\u00e9ricas, se abri\u00f3 el camino para la consolidaci\u00f3n de la oligarqu\u00eda angloholandesa en torno de la creaci\u00f3n del Banco de Inglaterra, matriz de todos los bancos centrales privados del mundo y de uno de los n\u00facleos del futuro Imperio Brit\u00e1nico. A principios del siglo XX, el bast\u00f3n de mando se le pas\u00f3 al \u201cestablishment\u201d angloamericano y a las instituciones que mencion\u00e9 anteriormente.<\/p>\n<p>Durante esos m\u00e1s de tres siglos, el sistema colonial libr\u00f3 una guerra permanente contra los estados nacionales soberanos, aunque hubo algunos episodios en que fue enfrentado con firmeza.<\/p>\n<p>Este fue el caso de la Revoluci\u00f3n Americana y su sistema de econom\u00eda pol\u00edtica nacional, proteccionista (palabra que hoy tiene hasta connotaciones peyorativas), asociado a las figuras de Alexander Hamilton, Friedrich List y Henry Carey, para mencionar tan s\u00f3lo algunas de las m\u00e1s importantes. Ese Sistema Americano de Econom\u00eda Nacional no represent\u00f3 una l\u00ednea m\u00e1s de pensamiento econ\u00f3mico, sino una manera diferente de organizaci\u00f3n de la econom\u00eda como un vector de civilizaci\u00f3n. Esto result\u00f3 patente en la Guerra civil (1861-65), cuando el presidente Abraham Lincoln libr\u00f3 dos guerras: una contra los confederados del Sur, defensores de la esclavitud; y otra contra los m\u00e9todos y la alianza informal de los banqueros de Nueva York y de Londres, que ya anticipaban la alianza despu\u00e9s formalizada con la creaci\u00f3n de la Reserva Federal.<\/p>\n<p>Henry Carey, el asesor econ\u00f3mico del presidente Abraham Lincoln, responsable del surgimiento del poder\u00edo industrial estadounidense hace m\u00e1s de 150 a\u00f1os, indicaba un camino.<\/p>\n<p>\u201cPara sustituir el deleznable sistema conocido como maltusianismo por el verdadero cristianismo, se requiere que demostremos al mundo que es la poblaci\u00f3n que hace que el alimento surja de los suelos ricos y que el alimento tiende a aumentar m\u00e1s r\u00e1pidamente que la poblaci\u00f3n, comprobando, de esta manera, el mandato de Dios para el hombre. Establecer dicho imperativo; probar que entre las personas de todo el mundo, sean agricultores, manufactureros o mercaderes, existe una perfecta armon\u00eda de intereses, y que la felicidad de los individuos, as\u00ed como la grandeza de la naciones, surge de la perfecta obediencia al mayor de todos los mandamientos: \u2018haz a los otros lo que te gustar\u00eda que los otros te hagan\u2019, constituyen el objeto y ser\u00e1 el resultado de aquella misi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Lo mismo se puede decir de Franklin Roosevelt, cuya muerte prematura, en 1945, permiti\u00f3 la renovaci\u00f3n del colonialismo. El \u00faltimo obst\u00e1culo al neocolonialismo rampante fue removido con el asesinato del presidente John F. Kennedy, en 1963, lo que consolid\u00f3 a la naci\u00f3n estadounidense en el baluarte de una visi\u00f3n maniquea del mundo.<\/p>\n<p>Ese manique\u00edsmo tom\u00f3 la forma de la predestinaci\u00f3n calvinista y sus variantes, el \u201cDestino manifiesto\u201d y el \u201cexcepcionalismo,\u201d y ambos parten del supuesto de que existen dos tipos de naciones: unas predestinadas a dominar y otras a someterse (recu\u00e9rdese la proclamaci\u00f3n del presidente George W. Bush: \u201cO est\u00e1n con nosotros o est\u00e1n contra nosotros.\u201d). Ese sistema maniqueo-colonial junto con sus valores filos\u00f3ficos liberales radicales se instituyeron a partir del rechazo abierto de las concepciones que originaron los fundamentos humanistas del Estado soberano, los cuales fueron sometidos a una verdadera deconstrucci\u00f3n, peyorativamente juzgados de principios oscurantistas y medievales. As\u00ed es, los antiguos proyectos mundialistas, como los de la oligarqu\u00eda de Venecia, y el mundo de las cruzadas, fueron superados, precisamente, con el advenimiento de las concepciones cristianas del Estado soberano, descritas, entre otros, por Santo Tom\u00e1s de Aquino. En los tres \u00faltimos siglos, los verdaderos oscurantistas han sido exactamente las potencias coloniales que hoy luchan por la supervivencia de un sistema de privilegios.<\/p>\n<p>Parte de ese designio de dominaci\u00f3n es la distorsi\u00f3n de la colonizaci\u00f3n Ib\u00e9rica, divulgada ampliamente por los mismos poderes coloniales, para quienes era inadmisible el fuerte car\u00e1cter evangelizador, y por eso presentaban la epopeya tan s\u00f3lo como el \u201cgenocidio de los pueblos originarios.\u201d Esta Leyenda Negra, fabricada en sus albores por Holanda, Inglaterra y la Francia hugonote, todav\u00eda la repiten acad\u00e9micos y propagandistas vinculados al aparato neocolonial \u201cpostmoderno.\u201d Dec\u00eda el intelectual uruguayo Methol Ferr\u00e9:<\/p>\n<p>\u201dLa Leyenda Negra nos deja con las ra\u00edces podridas. Somos hijos de perras. Nuestra historia no vale la pena. Es la mera historia de una infamia. \u00bfQu\u00e9 somos? \u00bfQu\u00e9 podemos ser con tal nacimiento? Nada, simplemente nada. Quedamos divididos con nosotros mismos, ni ind\u00edgenas, ni criollos, ni mestizos, nada. Y de la nada \u00bfqu\u00e9 puede resultar? Solamente un nuevo destino colonial.\u201d<\/p>\n<p>Por iron\u00eda, el reconocimiento de la importancia de la colonizaci\u00f3n Ib\u00e9rica provino de uno de los grandes apologistas del Imperio Brit\u00e1nico, el historiador Arnold Toynbee, cuando dice:<\/p>\n<p>\u201cLos espa\u00f1oles y portugueses cristianos y cat\u00f3licos llevaron a cabo un sentido colonizador peculiar; no solamente comen el pan con los ind\u00edgenas que civilizaron, sino que tambi\u00e9n se casan con ellos. Dios los bendiga. Si el g\u00e9nero humano llega a unirse en una sola familia, ser\u00e1 gracias a ellos, y no a nosotros.\u201d<\/p>\n<p>Fueron aquellos acaudalados intereses, con aquella ideolog\u00eda, los que lanzaron la campa\u00f1a contra los 500 a\u00f1os del Descubrimiento de Am\u00e9rica, en 1992, y, despu\u00e9s, contra el descubrimiento de Brasil, en 2000. Toda la tropa de ONG de este neocolonialismo se moviliz\u00f3 para atacar las ra\u00edces culturales originales de Iberoam\u00e9rica, una de las mayores haza\u00f1as civilizadoras de la historia humana. Atacan la colonizaci\u00f3n y la evangelizaci\u00f3n de Am\u00e9rica; pero esconden las lacras de la colonizaci\u00f3n efectuada por las dem\u00e1s potencias europeas y ocultan los efectos de sus variantes modernas.<\/p>\n<p>Iberoam\u00e9rica debe miran con atenci\u00f3n a la manera en c\u00f3mo Rusia se est\u00e1 reconstruyendo a partir de sus bases cristianas y la defensa de sus tradiciones culturales y espirituales. No era apenas reconstruir sus fuerzas armadas para garantizar las fronteras liquidas resultado de la disoluci\u00f3n del Imperio sovi\u00e9tico, sino, sobre todo, proveer una esperanza de prosperidad a su pueblo. Recordemos que cuando el presidente Vladimir Putin asume el poder, en el inicio de los a\u00f1os 2000, Rusia est\u00e1 dominada por una elite pol\u00edtica cleptocr\u00e1tica, muy semejante a las elites pol\u00edticas de nuestras naciones, que aludiendo al caso brasile\u00f1o, convirtieron en lavander\u00edas de dinero las campa\u00f1as electorales.<\/p>\n<p>Para defender su pa\u00eds, el presidente ruso se coloc\u00f3 en oposici\u00f3n abierta a toda la agenda del Nuevo Orden Mundial, especialmente la difusi\u00f3n occidental de un laicismo radical, del secularismo y del hedonismo. Consigui\u00f3 aislar a Rusia de la decadencia cultural y moral occidental, reforzando su identidad nacional. Disciplin\u00f3 a las ONG internacionales que procuraban imponer una agenda supranacional.<\/p>\n<p>En suma, Putin se levant\u00f3 como el defensor del Estado soberano contra las estructuras del gobierno mundial, que son las l\u00edneas de la verdadera batalla de las defensas nacionales. Est\u00e1 es una realidad que ha provocado una rabia descomunal en las \u00e9lites hegem\u00f3nicas angloamericanas, por la amenaza de contagio de ese mal ejemplo en el \u00e1mbito internacional que de plano derrumbar\u00eda las ambiciones de erigir un gobierno mundial.<\/p>\n<p>Hablamos de Putin sin tinte ideol\u00f3gico, lo hacemos de la misma manera que hablamos del presidente Franklin D. Roosevelt, de su \u201cNew Deal\u201d y su proyecto para destronar el grupo de \u201cbanksters\u201d de \u201cWall Street\u201d responsables de la gran depresi\u00f3n de 1929. La perspectiva prometedora que tenemos hoy d\u00eda a la vista, en el futuro inmediato, es la constituci\u00f3n de un mecanismo de cooperaci\u00f3n de bloques de naciones soberanas, cuyo marco inicial podr\u00eda ser la integraci\u00f3n del eje euroasi\u00e1tico encabezada por China y Rusia: el potencial surgimiento de un \u201cNew Deal\u201d global.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo tenemos que tener en cuenta que ese cambio de \u00e9poca exigir\u00e1 como tarea central el restablecimiento de los principios cristianos del Estado nacional soberano: el reconocimiento de la igualdad intr\u00ednseca de las Naciones; libertad de culto y formas diversas de autogobierno; el sentido de persona humana y, por lo tanto, de sus derechos inalienables; reconciliaci\u00f3n entre fe y raz\u00f3n; y el restablecimiento de la dignidad y del derecho al trabajo. Estos requisitos deben estar presentes en la reconstrucci\u00f3n de la econom\u00eda mundial, en los esfuerzos educativos y, no menos importante, en el progreso de la ciencia y de la t\u00e9cnica.<\/p>\n<p>En resumen, es necesario que el principio del bien com\u00fan se consolide como principio central de la formulaci\u00f3n de la cosa p\u00fablica. Atrevi\u00e9ndome a hacer un ejercicio de predicci\u00f3n, m\u00e1s que cualquier revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica, tal vez esa vendr\u00e1 a ser la gran revoluci\u00f3n que la sociedad necesitar\u00e1 en el siglo XXI, un orden que contemple el Bien com\u00fan y la justicia social. Y es en el di\u00e1logo de las diferencias, y no en el conflicto, donde se podr\u00e1 abrir el camino para la edificaci\u00f3n de la verdadera comunidad internacional.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>El proyecto de integraci\u00f3n continental<\/strong><\/p>\n<p>Dentro de esta perspectiva, para las naciones de Am\u00e9rica del Sur no existe alternativa de defensa y desarrollo econ\u00f3mico y social al margen de un intento renovado de integraci\u00f3n continental. Es solo bajo esa condici\u00f3n que podemos participar del surgimiento de un nuevo orden cooperativo a nivel mundial. Ni Brasil, como se puede constatar por su crisis presente, puede concebirse como un protagonista aislado al margen de una integraci\u00f3n continental.<\/p>\n<p>Todos los intentos, valiosos sin duda, de integraci\u00f3n continental se quedaron a mitad del camino. Considero que la falla central ha sido limitar la integraci\u00f3n a aspectos comerciales o acuerdos para la construcci\u00f3n de integraci\u00f3n f\u00edsica, evidentemente, todo lo cual es necesario; no obstante, estos entendimientos no nos acercan a la fuerte ra\u00edz de nuestro denominador com\u00fan. Al pasar por alto esas ra\u00edces, nos debilitamos, y lo peor es que no solo las ignoramos, sino que las repudiamos haci\u00e9ndonos eco de odiosas calumnias. Esto fue patente en los eventos del V Centenario del Descubrimiento y Evangelizaci\u00f3n de Am\u00e9rica, como ya me he referido.<\/p>\n<p>Felipe Herrera hablaba de que \u201cAm\u00e9rica Latina no es un conjunto de naciones: es una naci\u00f3n deshecha\u201d; esto nos obliga a pensar la integraci\u00f3n de manera esencialmente diferente al experimentado, por ejemplo, por la Comunidad Europea, compuesta de naciones de formaci\u00f3n hist\u00f3rica diversa. Aun as\u00ed, Europa enfrenta una crisis que tiende a profundizarse en la medida en que la burocracia de Bruselas se empe\u00f1a obsesivamente en negar las ra\u00edces cristiana europeas imponiendo un liberalismo hedonista a ultranza. No hay materialidad que soporte la disidencia espiritual.<\/p>\n<p>\u201cLatinoam\u00e9rica es una gran naci\u00f3n deshecha. Es afinidad espont\u00e1nea en el trato y vivencia profunda en el coraz\u00f3n de sus gentes. Est\u00e1 presente en su plegaria y en su rostro, en su historia e en su canci\u00f3n. Es fruto de tradiciones y culturas comunes, de instituciones y costumbre similares. Hace falta solo que recobre su conciencia de sus intereses y de su destino\u201d.<\/p>\n<p>Esta palabras inspiradoras de Felipe Herrera perm\u00edtanme complementarlas con el concepto de la soberan\u00eda fundamente que presento el Papa Juan Pablo II en el c\u00e9lebre discurso en la Unesco en el a\u00f1o 1980, evocando la lucha de su pa\u00eds natal, Polonia, pero que se aplica como guante a nuestro continente.<\/p>\n<p>\u201cLa naci\u00f3n es, en efecto, la gran comunidad de los hombres qu\u00e9 est\u00e1n unidos por diversos v\u00ednculos, pero sobre todo, precisamente, por la cultura. La naci\u00f3n existe \u201cpor\u201d y \u201cpara\u201d la cultura, y as\u00ed es ella la gran educadora de los hombre para que puedan \u201cser m\u00e1s\u201d en la comunidad. La naci\u00f3n es esta comunidad que posee una historia que supera la historia del individuo y de la familia\u2026Soy hijo de una naci\u00f3n que ha vivido las mayores experiencias de la historia, que ha sido condenada a muerte por sus vecinos en varias ocasiones, pero que ha sobrevivido y que ha seguido siendo ella misma. Ha conservado su identidad y, a pesar de haber sido dividida y ocupada por extranjeros, ha conservado su soberan\u00eda nacional, no porque se apoyara en los recursos de la fuerza f\u00edsica, sino apoy\u00e1ndose exclusivamente en su cultura. Esta cultura result\u00f3 tener un poder mayor que todas las otras fuerzas. Lo que digo aqu\u00ed respecto al derecho de la naci\u00f3n a fundamentar su cultura y su porvenir, no es el eco de ning\u00fan \u201cnacionalismo\u201d, sino que se trata de un elemento estable de la experiencia humana y de las perspectivas humanistas del desarrollo del hombre. Existe una soberan\u00eda fundamental de la sociedad que se manifiesta en la cultura de la naci\u00f3n. Se trata de la soberan\u00eda por la que, al mismo tiempo, el hombre es supremamente soberano.<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) esta soberan\u00eda fundamental que posee cada naci\u00f3n en virtud de su propia cultura. Prot\u00e9janla como ni\u00f1a de sus ojos para el futuro de la gran familia humana. \u00a1Prot\u00e9janla! No permitan que esta soberan\u00eda fundamental se convierta en presa de cualquier inter\u00e9s pol\u00edtico o econ\u00f3mico (&#8230;) \u00bfNo es \u00e9ste un punto importante para el futuro de la cultura humana, importante sobre todo en nuestra \u00e9poca cuando tan urgente es eliminar los restos del colonialismo?\u201d.<\/p>\n<p>Resulta obvio que est\u00e1 concepci\u00f3n de \u201csoberan\u00eda fundamental\u201d ser\u00e1 la clave del proyecto de integraci\u00f3n continental, es ese el elemento unificador, salir de los regionalismos castrantes y auto limitantes, para un patriotismo continental trascendente. Solo un sentido de trascendencia que toma nuestra historia y la proyecta en el horizonte puede curar los males que corrompen la vida pol\u00edtica actual. No hay \u00e9tica sin transcendencia y esto vale tanto para los individuos como para las naciones. Solo el horizonte nos permite salir de las tempestades y turbulencias, solo \u00ablas lejan\u00edas nos curan de las cercan\u00edas\u00bb escribi\u00f3 el intelectual mexicano Alfonso Reyes.<\/p>\n<p>Igualmente se nos impone generar entre las naciones y dentro de cada una de ellas, un consenso moral de la sociedad, tal cual lo defini\u00f3 el papa Benedicto XVI, en su discurso inaugural en la Conferencia de Aparecida del CELAM, el domingo 13 de mayo de 2007, que aqu\u00ed cit\u00f3 en extenso:<\/p>\n<p>\u201cLlegados a este punto podemos preguntarnos: \u00bfC\u00f3mo puede contribuir la Iglesia a la soluci\u00f3n de los urgentes problemas sociales y pol\u00edticos, y responder al gran desaf\u00edo de la pobreza y de la miseria? Los problemas de Am\u00e9rica Latina y del Caribe, as\u00ed como del mundo de hoy, son m\u00faltiples y complejos, y no se pueden afrontar con programas generales. Sin embargo, la cuesti\u00f3n fundamental sobre el modo como la Iglesia, iluminada por la fe en Cristo, deba reaccionar ante estos desaf\u00edos, nos concierne a todos. En este contexto es inevitable hablar del problema de las estructuras, sobre todo de las que crean injusticia. En realidad, las estructuras justas son una condici\u00f3n sin la cual no es posible un orden justo en la sociedad. Pero, \u00bfc\u00f3mo nacen?, \u00bfc\u00f3mo funcionan? Tanto el capitalismo como el marxismo prometieron encontrar el camino para la creaci\u00f3n de estructuras justas y afirmaron que \u00e9stas, una vez establecidas, funcionar\u00edan por s\u00ed mismas; afirmaron que no s\u00f3lo no habr\u00edan tenido necesidad de una precedente moralidad individual, sino que ellas fomentar\u00edan la moralidad com\u00fan. Y esta promesa ideol\u00f3gica se ha demostrado que es falsa. Los hechos lo ponen de manifiesto. El sistema marxista, donde ha gobernado, no s\u00f3lo ha dejado una triste herencia de destrucciones econ\u00f3micas y ecol\u00f3gicas, sino tambi\u00e9n una dolorosa opresi\u00f3n de las almas. Y lo mismo vemos tambi\u00e9n en Occidente, donde crece constantemente la distancia entre pobres y ricos y se produce una inquietante degradaci\u00f3n de la dignidad personal con la droga, el alcohol y los sutiles espejismos de felicidad.<\/p>\n<p>\u201cLas estructuras justas son, como he dicho, una condici\u00f3n indispensable para una sociedad justa, pero no nacen ni funcionan sin un consenso moral de la sociedad sobre los valores fundamentales y sobre la necesidad de vivir estos valores con las necesarias renuncias, incluso contra el inter\u00e9s personal (\u2026) ; digo solamente que una sociedad en la que Dios est\u00e1 ausente no encuentra el consenso necesario sobre los valores morales y la fuerza para vivir seg\u00fan la pauta de estos valores, aun contra los propios intereses.<\/p>\n<p>\u201cPor otro lado, las estructuras justas han de buscarse y elaborarse a la luz de los valores fundamentales, con todo el empe\u00f1o de la raz\u00f3n pol\u00edtica, econ\u00f3mica y social. Son una cuesti\u00f3n de la recta ratio y no provienen de ideolog\u00edas ni de sus promesas. Ciertamente existe un tesoro de experiencias pol\u00edticas y de conocimientos sobre los problemas sociales y econ\u00f3micos, que evidencian elementos fundamentales de un Estado justo y los caminos que se han de evitar. Pero en situaciones culturales y pol\u00edticas diversas, y en el cambio progresivo de las tecnolog\u00edas y de la realidad hist\u00f3rica mundial, se han de buscar de manera racional las respuestas adecuadas y debe crearse \u2014con los compromisos indispensables\u2014 el consenso sobre las estructuras que se han de establecer.<\/p>\n<p>(\u2026)<\/p>\n<p>\u201cLas estructuras justas jam\u00e1s ser\u00e1n completas de modo definitivo; por la constante evoluci\u00f3n de la historia, han de ser siempre renovadas y actualizadas; han de estar animadas siempre por un ethos pol\u00edtico y humano, por cuya presencia y eficiencia se ha de trabajar siempre. Con otras palabras, la presencia de Dios, la amistad con el Hijo de Dios encarnado, la luz de su Palabra, son siempre condiciones fundamentales para la presencia y eficiencia de la justicia y del amor en nuestras sociedades.<\/p>\n<p>\u201cPor tratarse de un continente de bautizados, conviene colmar la notable ausencia, en el \u00e1mbito pol\u00edtico, comunicativo y universitario, de voces e iniciativas de l\u00edderes cat\u00f3licos de fuerte personalidad y de vocaci\u00f3n abnegada, que sean coherentes con sus convicciones \u00e9ticas y religiosas. Los movimientos eclesiales tienen aqu\u00ed un amplio campo para recordar a los laicos su responsabilidad y su misi\u00f3n de llevar la luz del Evangelio a la vida p\u00fablica, cultural, econ\u00f3mica y pol\u00edtica\u201d.<\/p>\n<p>Ante esta realidad descrita y empu\u00f1ando estos principios de nuestra soberan\u00eda fundamental debemos abocarnos plenamente al logro de ese consenso moral de la sociedad para restablecer nuestro gran proyecto integrador y recuperar plenamente nuestro territorio, nuestras fronteras para el pleno desarrollo de nuestras capacidades en beneficio del bien com\u00fan, del bienestar general de nuestros pueblos.","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El autor, presidente del Movimiento de Solidaridad Ibero-americana (MSIA) present\u00f3 esta ponencia en el Instituto Militar de Estudios Superiores (IMES) de la Rep\u00fablica Oriental del Uruguay, en la ciudad de Montevideo, el pasado 20 de junio de 2017.\u00a0\u00a0\u00a0 * * * * * * * * * Quiero agradecer la honrosa invitaci\u00f3n del General E. &#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":6556,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[44],"tags":[],"class_list":["post-6555","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actividades"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/msiainforma.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6555","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/msiainforma.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/msiainforma.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/msiainforma.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/msiainforma.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6555"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/msiainforma.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6555\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/msiainforma.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6556"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/msiainforma.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6555"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/msiainforma.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6555"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/msiainforma.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6555"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}