{"id":1977,"date":"2015-04-07T15:43:53","date_gmt":"2015-04-07T15:43:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.msia.org.br\/?p=1977"},"modified":"2015-04-25T20:57:24","modified_gmt":"2015-04-25T20:57:24","slug":"brasil-en-una-encrucijada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/msiainforma.org\/es\/brasil-en-una-encrucijada\/","title":{"rendered":"Brasil en una encrucijada"},"content":{"rendered":"<a href=\"http:\/\/www.msia.org.br\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/Plataforma-Ag-Petrobras.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1978\" title=\"Plataforma Ag Petrobras\" src=\"http:\/\/www.msia.org.br\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/Plataforma-Ag-Petrobras.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"426\" \/><\/a><\/p>\n<p>Sin haber cumplido los proverbiales primeros cien d\u00edas de gobierno, la presidente de Brasil, Dilma Rousseff enfrenta en su segundo mandato una turbulencia pol\u00edtica cuyas consecuencias son imprevisibles. Los comicios de 2014 dejaron como herencia un pa\u00eds atomizado, la presidente gan\u00f3 la reelecci\u00f3n pero su partido, el Partido de los Trabajadores (PT), perdi\u00f3 la posibilidad de ser su principal fuerza de apoyo en el Congreso Nacional al reducir su n\u00famero de diputados, senadores y gobernadores electos.<\/p>\n<p>Esta realidad contradictoria se interpuso en la elecci\u00f3n de los presidentes del Senado y de la C\u00e1mara de los Deputados, ambas ganadas por el partido PMDB, que a pesar de estar formalmente en la coalici\u00f3n de gobierno, mantiene una distancia cada d\u00eda m\u00e1s cr\u00edtica a la presidente y al PT. Adem\u00e1s el carisma y el liderazgo del ex presidente Lula da Silva tambi\u00e9n han ca\u00eddo en el oc\u00e9ano del descr\u00e9dito. Baste mencionar que el ex presidente se empe\u00f1\u00f3 en elegir personalmente a los candidatos a los gobiernos de los estados de Sao Paulo y Rio de Janeiro, los cuales solo consiguieron alcanzar un tercer lugar y cuarto lugar respectivamente.<\/p>\n<p>Por otra parte los esc\u00e1ndalos de corrupci\u00f3n en el gigante Petrobras -cuya actividad econ\u00f3mica le rinde al pa\u00eds el 10% del PIB, y que adem\u00e1s representa un s\u00edmbolo del arraigado patriotismo brasile\u00f1o- sumados a la ca\u00edda del precio del petr\u00f3leo, el deterioro r\u00e1pido de la econom\u00eda interna y al impacto de la crisis mundial provocaron una devaluaci\u00f3n dr\u00e1stica del real. Tal conjunto de eventos han catalizado del descontento progresivo de la poblaci\u00f3n, raz\u00f3n por la cual las manifestaciones del 15 de marzo pasado fueron sorpresivamente multitudinarias.<\/p>\n<p>La protesta de la ciudadan\u00eda en el fondo demanda ser part\u00edcipe del destino de la naci\u00f3n; una exigencia legitima para vislumbrar un rumbo claro por d\u00f3nde Brasil debe caminar, fuera de la oscura corrupci\u00f3n y las manipulaciones pol\u00edtico partidarias. Por lo que est\u00e1 en juego en el momento tambi\u00e9n es evidente que existen intereses internos y externos que tratan de manipular el descontento conduci\u00e9ndolo hacia astucias que premien la desconstrucci\u00f3n del Estado brasile\u00f1o y sus instituciones.<\/p>\n<p>Hablando con la verdad, la crisis no se restringe solamente a la fatiga con los 12 a\u00f1os consecutivos de gobiernos del PT. Para entender cabalmente la dimensi\u00f3n de la corrupci\u00f3n en Petrobras, es necesario remontarse a la era de las privatizaciones de la d\u00e9cada de los 1990s, cuando la pol\u00edtica neoliberal del presidente Fernando Henrique Cardoso (1994-2002) enajen\u00f3 grandes empresas p\u00fablicas al capital extranjero y mantuvo la cruzada para desmantelar las Fuerzas Armadas y sus programas de tecnolog\u00eda avanzada iniciada por su antecesor Fernando Collor de Mello, quien sufri\u00f3 un impedimento en 1992. En aras de la libre empresa y para atraer a los inversionistas se gest\u00f3 la desreglamentaron de las licitaciones de la Petrobras. Luego el PT, ya en el gobierno, aprovech\u00f3 oportunistamente esas brechas para beneficiarse con millonarios recursos il\u00edcitos que en su ambici\u00f3n permitir\u00edan su perpetuaci\u00f3n en el poder.<\/p>\n<p>Aunque el gobierno de Lula da Silva (2003-2010) no prosigui\u00f3 con las privatizaciones y fue responsable de revitalizar algunos programas de modernizaci\u00f3n militar, se encandil\u00f3 frente a las potencialidades de los ricos yacimientos del pre-sal, revelada en 2007. Como resultado, un conjuro de intereses privados se incrust\u00f3 en la Petrobras y edific\u00f3 un verdadero \u00abcorrupducto\u00bb, valor de obras aumentado, sobornos de las grandes compa\u00f1\u00edas constructoras a representantes de partidos pol\u00edticos, etc.<\/p>\n<p>Una imagen emblem\u00e1tica de este proceso fue el mete\u00f3rico ascenso del empresario Eike Batista, que en pocos a\u00f1os de actividad fue indicado como el octavo hombre m\u00e1s rico del mundo, al comandar una serie de proyectos megal\u00f3manos, en buena parte financiados con recursos del Banco Nacional de Desarrollo Econ\u00f3mico y Social (BNDES), obtenidos gracias a su buena relaci\u00f3n con el presidente Lula da Silva que lo admiraba por ser un s\u00edmbolo del dinamismo del \u00abnuevo Brasil\u00bb. Ir\u00f3nicamente, la sonora bancarrota de Batista, cuyo imperio empresarial se revel\u00f3 una fraudulenta pir\u00e1mide especulativa, fue el anuncio anticipado de la presente crisis.<\/p>\n<p>Estas disparidades ejemplifican los 12 a\u00f1os de gobiernos del PT, 8 de Lula y 4 del primer gobierno de Dilma Rousseff. En este lapso de tiempo es un hecho que 30 millones de brasile\u00f1os salieron de la pobreza extrema y se crearon m\u00e1s de 20 millones de empleos, pero en su mayor\u00eda de bajo salario. En contraste, en ese mismo lapso se perd\u00edan 4 millones de empleos bien calificados, que en pocas palabras mide un proceso de desindustrializaci\u00f3n galopante y en consecuencia una p\u00e9rdida significativa en las capacidades de ciencia y tecnolog\u00eda. Por otra parte, sectores radicales del propio PT unidos al aparato ambientalista-indigenista internacional combatieron los programas de infra-estructura del propio gobierno, sobre todo en energ\u00eda y transportes.<\/p>\n<p>Peor a\u00fan: durante ese periodo los bancos privados se embolsaron las mayores ganancias de la historia del pa\u00eds. Se avanz\u00f3 en el consumo de la poblaci\u00f3n al costo de un endeudamiento que esclaviza 45% del presupuesto nacional destinado a pagar el servicio de la deuda.<\/p>\n<p>Y despu\u00e9s de la fiesta claro que llega la cruda. En el paquete de austeridad fiscal que la presidente Dilma intenta imponer en su nuevo mandato, peligra el mantenimiento de los programas de beneficio social y algunas conquistas laborales, un presagio contra la clase media baja que puede arrastrarla a los niveles de pobreza anteriores. Esta circunstancia es una bomba de tiempo en las manos del gobierno y desde luego del PT, que ya presenta s\u00edntomas de desbandada; y desde luego el motor que movilizar\u00e1 toda la estructura sindical hasta ahora mayoritariamente favorable al gobierno.<\/p>\n<p>Lo que ha salido a la luz con los esc\u00e1ndalos de corrupci\u00f3n es claramente una imagen a todo color y en alta resoluci\u00f3n de las entra\u00f1as de lo que se da en llamar sistema democr\u00e1tico, una forma sofisticada de lavar dinero sistem\u00e1ticamente para ser blanqueado en los comicios electorales. La rebatinga por alcanzar posiciones pol\u00edticas, salvo honrosas excepciones, se transform\u00f3 en la manera de mantener las estructuras pol\u00edticas partidarias, al margen de cualquier ideario. Por eso la gobernabilidad paso a ser sin\u00f3nimo de corrupci\u00f3n.<\/p>\n<p>De manera que lo que Brasil enfrenta no es simplemente la crisis pol\u00edtica del gobierno en turno, sino una crisis pol\u00edtica sist\u00e9mica; la Presidencia podr\u00e1 cambiar rutinariamente, pero el trance continuar\u00e1 avanzando, mientras el modelo pol\u00edtico-institucional no cambie dr\u00e1sticamente y se creen nuevos mecanismos que aseguren el ejercicio del bien com\u00fan y el bienestar general de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p align=\"center\"><strong>Radicalizaci\u00f3n y peligrosa p\u00e9rdida de realidad\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Como si lo anterior no bastase para alimentar la hecatombe pol\u00edtica, el n\u00facleo del gobierno, la propia presidente Dilma, el ex presidente Lula y el gabinete de m\u00e1s confianza del Palacio de Planalto, (sede del Ejecutivo) han manifestado una grave p\u00e9rdida de la realidad, reacios para asimilar que la protesta ciudadana no se circunscribe a la re\u00f1ida disputa electoral presidencial pasada. Sin ser los portadores de un proyecto de naci\u00f3n, lo que la elite petista no comprende es la profundidad de los sentimientos que mueven la falta de confianza en las instituciones. Por eso el gobierno ha llegado al extremo de describir como expresi\u00f3n de la \u00abclase media reaccionaria\u00bb el descontento de las familias que salieron a las calles con las banderas de Brasil, especialmente en S\u00e3o Paulo, el pasado 15 de marzo.<\/p>\n<p>Esta visi\u00f3n torcida fue manifestada primeramente por el ex-presidente Lula el 24 de febrero, cuando frente a las protestas y presiones pol\u00edticas, amenaz\u00f3 en convocar a lo que llam\u00f3 el \u00abej\u00e9rcito de St\u00e9dile\u00bb &#8212; refiri\u00e9ndose a Jo\u00e3o Pedro St\u00e9dile, un jacobino, l\u00edder del Movimiento de los Trabajadores Sin Tierra (MST) &#8212; para defender los logros sociales de los gobiernos del PT y la propia Petrobras contra nuevos intentos para privatizarla. D\u00edas despu\u00e9s, el 5 de marzo, una \u00abbrigada femenina\u00bb de 500 militantes del MST, en la conmemoraci\u00f3n al \u00abd\u00eda de la Mujer\u00bb, invadieron el laboratorio de la empresa Suzano Futura Gene, y destruyeron miles de cambios de eucalipto, lote que era parte de una investigaci\u00f3n de mejoramiento gen\u00e9tico que se estaba realizando desde hace 14 a\u00f1os.<\/p>\n<p>En lugar de condenar esta barbarie contra importantes experimentos cient\u00edficos, el gobierno no solo se omiti\u00f3, sino que la propia presidente paso t\u00e1citamente a dar su aval al \u00abpasar revista\u00bb a las \u00abtropas del comandante St\u00e9dile\u00bb en un evento en el campamento de los Sin Tierra llamado sintom\u00e1ticamente \u00abLanceros Negros\u00bb, en la regi\u00f3n metropolitana de la ciudad de Porto Alegre. Ah\u00ed la presidente escuch\u00f3 el discurso de St\u00e9dile, que fustig\u00f3 las grandes manifestaciones, una \u00abexpresi\u00f3n de la \u00abclase media reaccionaria\u00bb, afirm\u00f3, y prometi\u00f3 que en las calles \u00abvamos a derrotar su plan diab\u00f3lico\u00bb.<\/p>\n<p>Una semana antes, el 8 de marzo en Caracas, Venezuela, St\u00e9dile, apareci\u00f3 arengando en un acto oficial ante la presencia del presidente Nicol\u00e1s Maduro, que enfrenta una radicalizaci\u00f3n pol\u00edtica mucho m\u00e1s grave que la de Brasil. Esta secuencia de eventos alimenta una idea tan falsa, como peligrosa, de la inminente \u00abbolivarizaci\u00f3n\u00bb de Brasil, propaganda muy simplista, debido a que en su origen el movimiento bolivariano se origin\u00f3 dentro de las Fuerzas Armadas venezolanas, siendo el sustento del r\u00e9gimen del coronel Hugo Ch\u00e1vez, muy diferente de la situaci\u00f3n brasile\u00f1a, en donde las Fuerzas Armadas cumplen sus funciones constitucionales, muy lejos de simpatizar con los l\u00edderes del PT.<\/p>\n<p>M\u00e1s bien, esta inconsecuente radicalizaci\u00f3n, constituye una afrenta a las instituciones nacionales constituidas, a las propias Fuerzas Armadas y a la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a que se oponen a los m\u00e9todos violentos del MST y sus comandantes. Pensar que un ej\u00e9rcito insurreccional de jacobinos puede dar sustento pol\u00edtico a un gobierno con \u00edndices de popularidad cada vez peores es una vana ilusi\u00f3n, o una a disfuncionalidad mental de algunos l\u00edderes radicales del PT, dentro y fuera del Palacio de Planalto. Esta fragilidad redundar\u00e1 en mayor descontento y ya se ver\u00e1n los resultados en la pr\u00f3xima ola de manifestaciones anunciada para el 12 de abril.<\/p>\n<p align=\"center\"><strong>\u00abProyecto democracia\u00bb o Proyecto Nacional\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>En el contexto de inestabilidad que ronda en Am\u00e9rica del Sur y teniendo en cuenta el peso de Brasil, la desorientaci\u00f3n pol\u00edtica de la presidente Dilma se torna a\u00fan m\u00e1s peligrosa para los intereses hist\u00f3ricos del pa\u00eds. De hecho, existen dos realidades que conviven y se entrelazan: por un lado, el descontento con el desgobierno y la p\u00e9rdida de autoridad y, de otro, intereses que podr\u00edan aprovechar el fermento causado por las protestas a favor de una agenda ex\u00f3gena, que neutralizar\u00eda al pa\u00eds, tanto en el \u00e1mbito regional como en el contexto estrat\u00e9gico global.<\/p>\n<p>As\u00ed es entendible que en el panorama pol\u00edtico brasile\u00f1o est\u00e1n en curso intentonas internas y externas que pretenden influir en el descontento reviviendo las gestiones de poder del llamado \u00abProyecto Democracia\u00bb, iniciativa creada en los Estados Unidos en la d\u00e9cada de los 1980s, con el prop\u00f3sito de mantener un nuevo orden mundial neo liberal y global. Tal pieza fue muy activa en Brasil cooptando simpatizantes locales animados en desajustar el Estado brasile\u00f1o, sus empresas p\u00fablicas y las propias Fuerzas Armadas.<\/p>\n<p>Hoy, como parte del esfuerzo de preservar la hegemon\u00eda global, el objetivo del poder anglo-americano seria promover la liquidaci\u00f3n de lo que resta de los activos de las empresas p\u00fablicas, especialmente la Petrobras y las \u00e1reas de explotaci\u00f3n del pre-sal, adem\u00e1s de desbaratar la participaci\u00f3n de Brasil en el grupo de los BRICS, que en raz\u00f3n de la crisis sist\u00e9mica mundial procura crear alternativas financieras y crediticias como tabla de salvaci\u00f3n para no ser arrastrado ante el declinante sistema del d\u00f3lar.<\/p>\n<p>Con estos antecedentes es claro que, a pesar de los esc\u00e1ndalos de corrupci\u00f3n, ser\u00eda un desatino entregar Petrobras a intereses extranjeros porque continuar\u00e1 siendo el principal motor industrial y fuente de riqueza del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Claramente la llamada \u00abNueva Republica\u00bb surgida en la constituci\u00f3n de 1988 est\u00e1 en la unidad de terapia intensiva. Los l\u00edmites de la democracia formal y el divorcio litigioso de la clase pol\u00edtica con la poblaci\u00f3n fue lo que sali\u00f3 a flote en las manifestaciones que comenzaron a partir de junio de 2013.<\/p>\n<p>Por una iron\u00eda, con el fin del r\u00e9gimen militar en 1985, la restauraci\u00f3n democr\u00e1tica acab\u00f3 convirti\u00e9ndose en un fin en s\u00ed misma. El pa\u00eds fue empujado a la \u00f3rbita de la globalizaci\u00f3n, sometido cada vez m\u00e1s a la influencia pol\u00edtica de una constelaci\u00f3n de ONG y fundaciones internacionales con una enorme influencia en la concepci\u00f3n de asuntos ambientales, ind\u00edgenas y otras \u00e1reas, que han obstaculizado deliberadamente la construcci\u00f3n de grandes y necesarias obras de infraestructura f\u00edsica.<\/p>\n<p>Es una encrucijada cuya resoluci\u00f3n exige un arte renovado de gobernar, con la mira puesta en un nuevo proyecto nacional para reconstruir la autoestima y el destino de grandeza de Brasil, a ejemplo de lo que ya ocurri\u00f3 en otros momentos de la historia brasile\u00f1a, como la Revoluci\u00f3n de 1930, heredera de los ideales modernizadores y anti coloniales del movimiento de los \u00abTenientes\u00bb de la d\u00e9cada anterior.","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sin haber cumplido los proverbiales primeros cien d\u00edas de gobierno, la presidente de Brasil, Dilma Rousseff enfrenta en su segundo mandato una turbulencia pol\u00edtica cuyas consecuencias son imprevisibles. 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