Las elecciones británicas corroboran el desencanto con la austeridad y con el neoliberalismo

Con la anticipación de las elecciones parlamentarias del Reino Unido, la primer ministro, Theresa May, pretendía reforzar su posición política, en las vísperas de las negociaciones para la salida de su país de la Unión Europea (UE). Sin embargo, de la misma forma que su antecesor, David Cameron, fracasó al convocar el referendo conocido como “Brexit,” el tiro le salió por la culata, pues su partido, el Conservador, perdió la mayoría parlamentaria y está obligado a establecer una coalición para gobernar.

Con los resultados, los conservadores perdieron 13 asientos, quedando en 318, mientras que los laboristas (Labour) de Jeremy Corbyn, ganaban 30, subiendo a 262, lo cual dio paso a una situación que los británicos denominan “Parlamento en suspenso,” cuando ningún partido consigue la mayoría absoluta de un total de 650 asientos.

May, para sobrevivir, tendrá que formar una coalición con el Partido Unión Democrática (DUP) de Irlanda del Norte, de extrema derecha, con tan sólo 12 escaños en el Parlamento y que carga a cuestas la sombra de una nebulosa participación en donaciones de dinero de Arabia Saudita. Esta perspectiva está llevando a no pocos analistas a pronosticar una nueva elección anticipada en un futuro cercano. Algunos hablan hasta de un futuro “Therexit,” a pesar de que la premier ha desmentido tajantemente toda intención de renunciar.

El resultado fue un duro golpe para May, quien decidió anticipar en abril pasado las elecciones previstas para 2019, cuando las encuestas mostraban una ventaja de 20-25 por ciento a favor de los conservadores (el resultado final fue de 42.4 por ciento contra 40 por ciento).

Al mismo tiempo, Corbyn enfrentaba una seria crisis de liderato en su partido, donde muchos compartían la expectativa de una derrota abrumadora a manos de los conservadores, reforzada por duros ataques de la prensa contra el líder laboral, señalado como una reliquia de los años setentas del siglo pasado.

La ferocidad de la campaña incluyó hasta celebridades como la escritora J.K. Rowling, autora de Harry Poter, quien afirmó que Corbyn llevaría a los laboristas “al olvido electoral.”

No obstante, en las pocas semanas de campaña, las investigaciones mostraron que Corbyn reducía rápidamente la diferencia mostrada inicialmente, hasta el virtual empate técnico en las urnas. Su “secreto” fue una campaña dirigida directamente a mostrar los desastrosos resultados de la política de austeridad financiera predominante en las últimas décadas. Su manifiesto de campaña, titulado “Para muchos, y no para pocos,” repercutió ampliamente entre el electorado joven, el cual se acercó a las urnas en números no vistos en décadas para apoyar sus propuestas de más recursos para el sistema nacional de salud, negociaciones del “Brexit” centradas en asegurar puestos de trabajo y enseñanza superior gratuita financiada por impuestos a los más ricos y a las grandes empresas.

La noche de la elección, el 8 de junio, Corbyn dijo que el electorado británico estaba harto de la política económica de los Tories y que, en todo el país, la gente votó “por la esperanza en el futuro y dio la espalda a la austeridad.”

El escritor Paul Mason, autor del libro Post capitalismo: una guía para nuestro futuro, saludó en su cuenta de Twitter el desempeño de los laboristas con una declaración entusiasmada: “Reino Unido a la humanidad –acabamos de matar el neoliberalismo.”

Igualmente relevante fue la respuesta de Corbyn a los ataques terroristas en Manchester y en Londres, ocurridos en medio de la campaña electoral. Mientras que May amenazaba con medidas más fuertes contra la emigración y con más restricciones a las libertades individuales, él señalaba correctamente que el terrorismo en el Reino Unido sucede, en parte, por la desastrosa política de intervención en países como Libia.

En su primera reunión con los líderes partidistas, luego de la elección, la misma May admitió que “la paciencia del electorado con la política de austeridad se agotó,” y tiene que revisarse, como dijo un dirigente conservador al periódico The Times.

x

Check Also

Cumbre de San Petersburgo: África hace escuchar su voz

La segunda cumbre Rusia-África se desarrolló en San Petersburgo entre el 27 y el 28 ...