El siguiente es un artículo de Arturo Huerta González, publicado en el periódico mexicano La Jornada de Oriente el pasado 11 de noviembre, titulado ¿Por qué los economistas neoliberales están contra Donald Trump?
____________________________
En días pasados The Wall Street Journal publicó una carta firmada por 370 economistas de EU contra Donald Trump, diciendo que es una opción peligrosa y destructiva para dicho país. Sus argumentos principales se centran en decir que es un error de dicho candidato afirmar que la renegociación del TLCAN aumentaría substancialmente el empleo en la industria manufacturera. Dicen que éste ha disminuido principalmente por la automatización y no por el comercio. Y añaden que el ahora presidente electo ignora los beneficios del comercio internacional. Añaden de que la ubicación y la composición de la producción manufacturera ha cambiado, pero el nivel de producción se ha más que duplicado y que es falso que los acuerdos comerciales erosionen el ingreso nacional y la riqueza y que el ingreso medio como la riqueza media se ha incrementado en los EU desde los años 80.
Lo que dichos economistas no señalan es que el libre comercio ha beneficiado a las empresas transnacionales que comandan el comercio mundial, a costa de llevar a la mayoría de los países a contextos de desindustrialización y a menor crecimiento y a mayor desempleo y menores salarios. A nivel de países el verdadero triunfador del libre comercio ha sido la economía China. La industria manufacturera se ha ido hacia esa región. Tales economistas hablan de que el nivel de la producción manufacturera en EU se ha duplicado, pero no señalan que en proporción al PIB se ha reducido. En los años 80 la producción manufacturera en dicho país representaba 20 por ciento y hoy en día es 12 por ciento, traduciéndose ello en menor crecimiento económico. Si bien el ingreso medio ha aumentado, no así los salarios, y se ha acentuado la desigualdad del ingreso, que si bien se reconoce en dicha carta, dicen que es un “debate por sí mismo”. El libre comercio ha llevado a que China creciera a dos dígitos por varias décadas, y el resto de las economías pasaran a enfrentar bajos ritmos de crecimiento y menores salarios y crecientes niveles de endeudamiento.
Y China que fue la economía victoriosa con el libre comercio, ha pasado a enfrentar problemas de crecimiento porque el resto del mundo dejó de crecer, lo que ha frenado el crecimiento de las exportaciones de dicho país y de ahí su menor crecimiento. Ello está llevando a China a volcarse hacia su mercado interno. La desaceleración del comercio mundial ha llevado a muchos países a instrumentar medidas de protección de su producción nacional para evitar mayor desempleo y menor crecimiento. De ahí el porqué del Brexit, y las protestas generalizadas en muchas partes del mundo contra las políticas de libre mercado por los resultados dañinos que ha generado.
Los economistas neoliberales están en contra de Donald Trump porque replanteará el libre comercio, lo que llevaría a modificar todas las políticas predominantes que han favorecido a las empresas transnacionales y al capital financiero, al cual responden los economistas neoliberales y la mayoría de los gobiernos. Si Donald Trump tiene como bandera políticas proteccionistas, es por recoger la demanda de muchos trabajadores que han visto deteriorado su nivel de vida con las políticas predominantes y ello le genera votos. Si Hillary Clinton también dijo que revisaría el TLCAN es porque el Senador Bernie Sanders en su campaña hizo mucho énfasis en ello, y para conservar el gran apoyo que éste tuvo, es que tuvo que incorporar el mismo planteamiento en su programa económico.
Si las economías desarrolladas y subdesarrolladas crecieron en la posguerra fue gracias a las políticas proteccionistas y a la participación y regulación del Estado en la economía, que permitieron desarrollo de la industria manufacturera, mayor empleo, y un crecimiento menos vulnerable respecto al contexto internacional. Se creció en los años 40, en los 50, en los 60 y 70 (en México crecimos al 6.5 por ciento promedio anual) y desde los años 80, con la apertura comercial y la reducción de la participación del Estado en la economía, nosotros solo hemos crecido en 2.3 por ciento promedio anual.
El gobierno mexicano está contra Donald Trump porque le echará abajo su estrategia fallida de crecimiento hacia fuera y no está preparado para volcar la economía hacia una estrategia de crecimiento hacia adentro y de generación de empleo para recibir a los mexicanos que regresen, como para frenar la emigración hacia dicho país, pues ello implica incrementar el gasto público, como el empleo y los salarios, así como políticas proteccionistas, políticas crediticias baratas a favor de la producción nacional, así como regular al sector bancario y financiero y el movimiento de capitales, lo que no pasa por la mente de quienes nos gobiernan y/o quieren gobernar. México no está preparado para encarar los nuevos avatares mundiales que se avecinan.

Português
Msia Informa
