En Venezuela enfrían el camino hacia la violencia

La gravísima crisis política y económica que afecta a Venezuela que auguraba un cercano estallido de violencia, por ahora tomó otro rumbo, gracias a la mediación realizada por el Vaticano. El 24 de octubre, el presidente Nicolás Maduro fue recibido en el Vaticano por el Papa Francisco, que informado de la situación extrema, recomendó un “diálogo sincero y constructivo” para aliviar el “sufrimiento” de la población y promover la “cohesión social”. El presidente de Venezuela se vio forzado a solicitar la mediación ante la vertiginosa pérdida de apoyo político interno y un virtual aislamiento político regional, que incluía la inminente suspensión de Venezuela del Mercosur.

La rápida intervención de la diplomacia vaticana contó con el apoyo de la Unión de las Naciones Sudamericanas (Unasur).

Si bien el apaciguamiento de las fuerzas en contienda, que aceptaron sentarse inmediatamente en la mesa de dialogo fue, en las palabras del periódico El Mundo (25/10/2016), “Lo más parecido a un milagro papal”, el poder interno que puede catalizar junto con el Vaticano una solución real son las Fuerzas Armadas Nacionales (FAN) de Venezuela. Estas, que se distancian cada más del belicoso Maduro, cuidan que el desenlace de la crisis no sea el derrocamiento violento del régimen, lo que podría desencadenar convulsiones internas amenazantes a la soberanía y a la independencia económica.

A esta altura de las negociaciones entre oposición y gobierno, los sectores moderados de ambos lados reconocen que el poder moderador dentro de Venezuela son las Fuerzas Armadas que según el artículo 328 de la Constitución, “constituye una institución esencialmente profesional, sin militancia política, organizada por el Estado para garantizar la independencia y soberanía de la Nación».

“El papel que están jugando las Fuerzas Armadas venezolanas en la situación de crispación y crisis que atraviesa el país ha saltado a primera línea, como era previsible,” dice el sitio Defensa. (http://www.defensa.com/frontend/defensa/fuerzas-armadas-tensionan-situacion-venezuela-vn19823-vst337).

El martes anterior al inició del dialogo, el ministro del Poder Popular para la Defensa Vladimiro Padrino López, rodeado del Estado Mayor Superior de las Fuerzas Armadas, declaró que “la Fuerza Armada Nacional ha estado vigilante de la situación política y social de Venezuela”, e instó a todas las fuerzas políticas y movimientos sociales para que “vean a nuestra institución con la seriedad que debe verse” y agregó “exigimos respeto a la Constitución y a las Leyes” de lo contrario “esto es un atentado contra la soberanía”. Hoy las fuerzas armadas tienen la misión de controlar la producción e importación de alimentos y medicinas, en medio de la severa carestía que el país enfrenta.

La primera tarea para establecer un dialogo duradero es evidentemente neutralizar los sectores radicales de ambas partes. “El diálogo que parecía imposible en Venezuela entre gobierno y oposición no sólo empezó, sino que corre a toda velocidad, aunque nadie apostaría un solo dólar a que no vaya a descarrilar en cualquier momento”, advierte El Mundo, en su edición del 31/10/2016.

La victoria de Roma se ve claramente en las declaraciones del gobernador Henrique Capriles, uno de los principales líderes de la oposición al chavismo: “A Maduro no le creo ni los buenos días, son unos diablos capaces de todo, pero sí confío en el Papa Francisco y creo en la Iglesia».

Días después reitero la decisión de la MUD de congelar momentáneamente la presión de calle: “El Papa pidió a través de su enviado que esperemos unas horas (…). No creo que el Papa sea ingenuo”, dijo Capriles, en un programa de televisión.

En el primer día del dialogo entre el gobierno y la Mesa de Unidad Democrática (MUD) se estableció una agenda de siete puntos. La oposición condiciona cualquier acuerdo a la libertad de los presos políticos, entre ellos Leopoldo López, líder del partido Voluntad Popular (VP) y principalmente «el respeto a los procesos electorales establecidos en la Constitución», lo que significa establecer un calendario electoral preciso.

Por su parte el gobierno establece como condicionantes: “el compromiso de paz y entendimiento”; “atención de temas económicos urgentes”; “compromiso conjunto para mejorar el abastecimiento de medicinas y alimentos”; y la “autonomía de los poderes públicos”.

La negociación pacífica tiene el apoyo mayoritario de la población. En una encuesta de opinión pública realizada por la empresa Hinterlacer, 83% de los entrevistados concuerdan que el gobierno y la oposición se sienten para conversar y 65% consideran que la prioridad del dialogo debe ser la resolución de los problemas económicos. (http://www.hinterlaces.com/monitor-pais/83-de-venezolanos-esta-de-acuerdo-con-el-dialogo-entre-gobierno-y-oposicion)

La difícil situación económica

El estado deplorable de la economía fue lo que obligó al gobierno de Maduro a negociar. El país enfrenta una gigantesca crisis cambial y el desabastecimiento de productos primarios, especialmente alimentos y medicinas.  Aunque la situación tendería a mejorar con una eventual elevación de los precios del petróleo, como consecuencia del acuerdo de producción entre Arabia saudita y Rusia, la falta de divisas es descomunal, especialmente en la empresa petrolera nacional PDVSA.

En este contexto, tanto China como Rusia están profundizando la relación económica ya sea a través de préstamos directos, como también en proyectos conjuntos para la explotación petrolera. Por ejemplo en agosto último el Banco de Desarrollo Chino le aprobó a Petróleos de Venezuela (PDVSA) un crédito por 5 mil millones de dólares para el desarrollo de negocios, según un informe de prensa de la PDVSA. Además, se realizan contratos con la petrolera rusa Rosneft y la negociación de nuevos créditos del banco ruso Gazprombank.

x

Check Also

De la “revolución molecular disipada” al caleidoscopio político multicultural en Chile

MSIa Informa, 25 de marzo de 2022.- Desde que se inició la campaña que le ...