“EEUU puede desconectar la internet de cualquier país”

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Artículo publicado originalmente en el sitio Inovação Tecnológica el 5/07/2015.

 

La visita de la presidente Dilma Rousseff a Estados Unidos tuvo como uno de sus objetivos pasar la página del malestar creado por en las relaciones bilaterales por las denuncias de que la Agencia de Seguridad Nacional estadounidense (NSA) estaría espiando a figuras de la más alta jerarquía del gobierno brasileño.  Estas denuncias, hechas por el ex analista de la NSA Edward Snowden, fueron las causantes de que la presidente Rousseff cancelara una visita oficial a Estados Unidos en 2013.

Dos años después sigue siendo imposible ofrecer garantías de que ese tipo de espionaje no volverá a ocurrir, según Harmut Glaser, secretario ejecutivo del Comité Gestor de Internet Brasil (CGI.br), entidad que administra la distribución de direcciones electrónicas y vela por el buen funcionamiento de la red del país.

De acuerdo a Glaser, sin embargo, uno de los resultados positivos de esa situación fue darle protagonismo a Brasil en un campo que será cada vez más trascendente: la búsqueda de la formulación de un mecanismo de gobierno internacional de internet.  El secretario ejecutivo del CGI dice que, en parte presionados por el escándalo de la NSA, Estados Unidos aceptaron ceder en el tema de la tutela que desde los años noventas ejercen sobre la Corporación de internet para la designación de nombres y números (ICANN), entidad que administra cuestiones técnicas fundamentales vinculadas internet, como la distribución de dominios.

¿Por qué es importante? Según Glaser, el problema es que hoy, técnicamente, Estados Unidos puede “desconectar la internet” de cualquier país.

Esta transición fue uno de los temas analizados en la ciudad de São Paulo, Brasil en la iniciativa conocida como NetMundial, encuentro que contó con la presencia del presidente de la ICANN, Fadi Chehadé, y de la del Ministro de Administración de Ciberespacio de China, Lu Wei.

Presentamos enseguida la entrevista que concedió a la BBC  Brasil el secretario ejecutivo de CGI durante la reunión:

Dos años después del escándalo de NSA, ¿en que avanzamos respecto a las garantías contra ese tipo de espionaje?

Glaser: Es muy difícil responder esto de forma directa.  Creo que, para comenzar, nunca se probó que el problema denunciado por Snowden estuviera vinculado a internet.  Puede ser que el espionaje haya ocurrido vía telefónica, por celular.  En la inauguración de nuestra reunión de la NetMundial, el ministro chino (Lu Wei) recordó que en todo (lo que se dice respecto a la red) hay un lado positivo y otro negativo.  Tenemos cada vez más usuarios en internet –lo cual es bueno.  Pero esto aumenta también el riesgo de existencia de hackers y de una invasión no deseada.

¿Pero, entonces no hay forma de limitar el espionaje o la exposición de algunos datos en la red?

Glaser: Nunca va a haber una avenida sin accidentes.  O, dicho de otra forma, en realidad es muy sencillo acabar con todos los accidentes de la (avenida) Dutra: basta con cerrar la Dutra. ¿Pero esto es aceptable?  No.  Lo mismo ocurre con internet.  Hace algunos años hubo un juez que ordenó “desconectar” YouTube (de Brasil). ¿Qué pasó?  En lugar de resolver un problema creó millares.  Debemos tener cuidado con los extremos.  Internet es una herramienta esencial, muy útil, pero se debe usar con criterio.  Ella no tiene culpa de nada.

¿Cómo avanzamos?

Glaser: Un paso fundamental es entrenar a los usuarios para lidiar con esa nueva realidad.  Mucha gente, tarde o temprano, expone sus datos y su intimidad en las redes sociales, por ejemplo.  En mi época, las niñas ocultaban sus diarios.  Hoy los jóvenes revelan todo en Facebook.  Esto es parte de una revolución, una expresión de una nueva sociedad que está surgiendo.  No estoy contra las redes sociales, pero es necesario tener cuidado con las informaciones personales.  Hasta con el teléfono hay que tener cuidado.

Este argumento tiene sentido cuando el tema es información personal puesta en las redes sociales. ¿Pero cuando se trata de los e-mails confidenciales de jefes de Estado parece diferente, no es así?

Glaser: No tengo acceso a los datos del gobierno brasileño, pero, por lo que supe, en ese entonces (del escándalo de la NSA) el software que se usó (en las comunicaciones oficiales) era uno común, sin mucha protección.  Algo que recomendamos al gobierno, y están trabajando en eso, es que debería haber una red propia (para la comunicación de e-mails entre autoridades), que no sea una red comercial.  Se hizo la instalación de una fibra óptica que comunicaba todos los ministerios, pero cada uno tiene su autonomía, su propio presupuesto, falta una medida colectiva.

La ICANN deberá de salir de la tutela estadounidense en unos meses.  ¿Qué significa esto?

Glaser: En 1998, cuando internet pasó del campo militar al académico,  la ICANN, una organización no gubernamental sin fines de lucro, surgió para administrar los nombres de dominio.  Esto ocurrió precisamente para que la red pudiese salir de las manos del gobierno estadounidense.  Pero no se cortó un cordón umbilical: el Departamento de Comercio tiene todavía el control sobre las actividades (de esa organización no gubernamental).  Desde el principio existió la previsión de que esa relación debería de terminar.  En 98 y 99 se hablaba de que en dos o tres años se encontraría una opción.  Estamos en 2015 –y nada. Los estadounidenses anunciaron finalmente en febrero de 2014 que ya era hora de dejar ICANN y permitir el gobierno global (de internet).  Ahora soy parte de un grupo de 30 personas que está estudiando la mejor  forma de hacer esa transición.  Hay una serie de requisitos previos.

¿Por qué interesa quién controla ICANN?

Glaser: Internet es como un árbol.  Encima están algunas computadoras en las que están registrado los “top level domains” –lo que está a la derecha del nombre del dominio. En el caso de Brasil es el .br (punto br), en el de Francia es .fr, en el de Alemania, .de.

Ese código está en 13 computadoras y la computadora principal está en Estados Unidos.  Entonces, si por algún motivo ellos desconectasen el .br (punto br) de ese ordenador, todos los dominios de Brasil dejan de existir.  En la práctica, esto quiere decir que hoy el poder de desconectar la internet internet está en manos de un país y la gente cuestiona esto.  En los ordenadores del CGI tengo 3.7 millones de dominios de Brasil.  Mis salas están vigiladas.  Sé quién entra, quién sale.  Hay un mecanismo de identificación con impresión digital.  Pero si yo fuese malintencionado, podría entrar y desconectar su dominio o su proveedor.

¿Lo que usted dice es que, técnicamente, Estados Unidos podría desconectar hoy la internet de China o de Brasil?

Glaser: Podrían.  Por ello países como China y Rusia siempre se opusieron a Estados Unidos y quisieron participar (en un nuevo sistema de gobierno de internet).  El año pasado los chinos se unieron a ese modelo sectorial.  Querían salir y crear una internet propia, lo cual fragmentaría la red.  En un encuentro en Buenos Aires, la semana pasada, India se unió también a una internet para que todos trabajemos juntos.  Hoy la gran expectativa es en torno de Rusia.  Pero estamos convergiendo en una solución: una internet, un protocolo, una forma de comunicación que precisan tener una administración mundial representativa.

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