Movilización internacional por el Sínodo Pan-Amazónico

Coordinados por la Red Eclesial Pan-amazónica (REPAM), los preparativos para el Sínodo especial para la Amazonia o Sínodo Pan-amazónico, que se realizará en octubre de 2019, en el Vaticano, avanzan a todo vapor.

Una delegación de la REPAM, encabezada por los cardenales Claudio Hummes de Brasil y Paulo Barreto de Perú, de estuvo en Berlín la semana pasada para reunirse con representantes de varias organizaciones católicas internacionales involucradas en la preparación del Sínodo, entre ellas Coopération International pour le Développment et la Solidarité (CIDSE), Cáritas Internacional, Caritas Española, Comité Catholique contre la Faim et pour le Développemen (CCFD), Secure Catholique, Adveniat, Misereor, Caritas Alemania y Porticus.

El secretario ejecutivo de REPAM, Mauricio López, afirmó que el motivo de la reunión fue “continuar las reuniones de trabajo realizadas desde la fundación de la REPAM para garantizar que las redes internacionales, que son parte de este proceso, ayuden a amazonizar (sic) el mundo.” Según él, es necesario que las “redes internacionales asuman un papel de liderato en sus respectivos países,” con una perspectiva de buscar “la defensa de los derechos humanos, para presionar a las empresas o a las inversiones que tienen un efecto sobre las actividades extractivas en toda la Pan-Amazonia (REPAM, 19/09/2018).”

La reunión, dijo, fue una buena oportunidad para “generar una reflexión sobre el Sínodo Pan-amazónico, sobre cuáles son las consecuencias de ese modelo de desarrollo predominante en el mundo, que es un sistema que ya no da para más, que hay que cambiarlo, todos llamados a una sobriedad feliz, siguiendo el llamado del Papa Francisco en (la Encíclica) Laudato Si, y donde las redes internacionales hacen el trabajo de incidencia y de sensibilización para incentivar cambios que nos permitirán posibilidades de futuro.”

Las palabras del secretario ejecutivo de la REPAM no ocultan la intención de dirigir el sínodo hacia la demonización de las actividades productivas, principal bandera de lucha del aparato ambientalista-indigenista.

Además del anterior, hasta ahora, existen otros asuntos polémicos involucrados reflejados en el Documento Preparatorio del Sínodo, difundido ampliamente. Uno, el empeño de propalar como verdaderas una serie de sofismas ambientalistas sobre, por ejemplo, el cacareado calentamiento global, y sobre la propia región que comprende la Amazonia. Segundo, forzar la aceptación internacional de naciones indígenas, en una conocida maniobra para fragmentar los estados soberanos. Y por ultimo reivindicar el indigenismo como identidad de las naciones de la región amazónica, versus la herencia de la evangelización cristiana.

En la reunión se decidió también la presentación de una campaña internacional de “defensa de la cuenca del Amazonas a la luz del sínodo,” con la participación de la REPAM y de algunas de las entidades participantes.

Como no podía faltar, la reunión contó con dos representantes de los pueblo indígenas amazónicos, Rosildo da Silva, del pueblo Jaminawa Arara (Acre), y José Orlando da Silva Araújo, de la Rede Justica Social nos Trilhos (Marañón), involucrada en una serie de contenciosos con la minera Vale.

En esa ocasión, Rosildo da Silva defendió el trabajo del Consejo Indigenista Misionero (Cimi) de Brasil, entidad dominado por la teología de la liberación marxista, nominalmente adscrita a la Iglesia de Brasil y pidió “a la Iglesia Católica que apoye todavía más al equipo del CIMI, para que tengan más protección y que no les pase nada malo a quienes los están ayudando, en referencia a la importancia de la cuenca del Amazonas, de la vida y de la biodiversidad.”

En Brasil, Perú, Colombia y Ecuador se han realizado Asambleas Territoriales coordinadas por la REPAM para articular la participación de las comunidades en la preparación del sínodo (Vatican News, 24/09/2018).

En Manáus, el regional Norte 1 de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil (CNBB) dedicó su cuadragésima sexta Asamblea al tema de “Causas comunes: medio ambiente, la causa indígena y la migración forzada y el tráfico de personas.”

Oídos sordos

En varios sectores representativos de la sociedad brasileña crece la preocupación por el contenido del sínodo, a causa de la notoria influencia del radical armatoste ambientalista-indigenista internacional sobre los sectores de la Iglesia Católica encargados de la preparación del mismo.

Hasta el momento fueron infructíferas los intentos de colaboración ofrecidas, por ejemplo, por los sectores productivos, exigiendo ser escuchados, tal como se asienta en el Documento Preparatorio del Sínodo que invita a la participación de la “sociedad”. El Foro de Entidades Empresariales de Pará (FEEP) envió una carta en ese sentido al cardenal Claudio Hummes, presidente de la Comisión Episcopal para la cuenca del Amazonas y de la RPAM, la cual ni siquiera fue respondida por el prelado.

x

Check Also

De la “revolución molecular disipada” al caleidoscopio político multicultural en Chile

MSIa Informa, 25 de marzo de 2022.- Desde que se inició la campaña que le ...