¿La política de seguridad de Alemania está a punto de sufrir un cambio fundamental?

A partir de que se publicara en julio de este año el Libro blanco de seguridad y del futuro de las Fuerzas Armadas Alemanas  2016, se puede notar que se hacen esfuerzos para hacer más comprensible la política de seguridad alemana a la población.  Lo mismo se observa  en hacer comprender, tanto el  papel de la Bundeswehr (Fuerzas Armadas de la República Federal Alemana)  como el despliegue de  fuerzas de seguridad en asuntos internacionales.  Los asuntos más relevantes son, sí ¿Ha habido suficientes negociaciones y la diplomacia ha mostrado su fuerza histórica?  Esto es importante porque el pasado y la conciencia histórica del Estado nacional, en todos los grandes conflictos, son la fuerza motora detrás de la violencia o de la intransigencia, y el futuro no se forma con tan solo palabras de encomio.

En este sentido cobran relevancia las palabras de Roderich Kiesewetter, desde 2009 integrante del Parlamento federal alemán (MdB) representando a la Unión Demócrata Cristiana (CDU, el partido de Angela Merkel), quien fue el orador huésped del Club Mid-Atlantic  (MAC)de Bonn (14/09/2016).  Él habló de una forma diferente acerca de la situación de la política de seguridad alemana y de los conflictos que atañen a los intereses alemanes.

En su calidad de presidente del Comité de Relaciones Exteriores de la fracción CDU/CSU y miembro de los comités de Relaciones Exteriores y de Defensa, Kiesewetter conoce las condiciones y la complejidad de varios conflictos.  En lo que toca a Turquía o a las crisis del Medio Oriente o de África, el diputado señaló qué tipo de decisiones se tienen que tomar con amigos o con aliados nominales (como Turquía).

Aun cuando no se pudiese estar de acuerdo con todas sus  conclusiones ni con las medidas que propuso, a la luz, que refleja el punto de vista de la conducción partidista del CDU- Kiesewetter presentó limpiamente el desarrollo de los acontecimientos actuales, echando mano de su carrera militar y de su participación en misiones en el extranjero. En el periodo de preguntas y respuestas, centrado en temas relacionados con Turquía, las consecuencias del Brexit, la creación de la defensa comunitaria europea y del manejo de los ciberataques, Kiesewetter dejó ver la delicada situación estratégica del mundo.

En la introducción de su presentación, Friedhelm Ost, ex secretario de Estado de la Oficina de Prensa Federal, dio un repaso sobre las diversas intervenciones en las que ha intervenido el Ejército federal alemán, donde se incluyen los despliegues en Afganistán, Mali, Siria, Irak, Líbano, Sudan (en conjunto se trata de casi 20 zonas del mundo en las que Alemania se desplegó junto con sus aliados)  Esto lleva a la pregunta: ¿Cuáles son los principales cambios de la política de seguridad, y las Bundeswahr están listas para esto?

Según Kiesewetter, existe la necesidad de “seguridad y cohesión” en la sociedad y en la Comunidad Europea, la cual es fundamental para definir las normas de seguridad y de intervención. Él subrayó que la percepción de que Alemania está rodeada por amigos y socios ha cambiado sustancialmente (“esta narrativa ya no es cierta”).  En lugar de esto, la situación está conformada por cinco condiciones:

Alemania está rodeada cada vez más por lo que suele llamarse “Estados fallidos”; esto viene acompañado del crecimiento demográfico de África, un continente que probablemente alcanzará los 2 500 millones de personas en el 2050; al mismo tiempo que el sometimiento de los estados africanos a las corporaciones será mayor.  Se le dará énfasis diferente a la religión y la brecha entre pobres y ricos no dejará de crecer.  La política rusa se convertirá en una guerra híbrida, y la desinformación, es decir, falsificación de “noticias e información” hará que cada vez sea más difícil cumplir con una política de forma ordenada, lo cual está respaldado por el público.  Todo esto tendrá sus consecuencias en el futuro flujo migratorio mundial.  Pero esto no significa que se trata de la única crisis que tendrá que enfrentar Alemania junto con sus aliados europeos y las otras grandes potencias.

Ideas claras para la población

Kieswetter, junto con su colega italiano Paolo Alli, publicó en julio pasado un artículo en el periódico alemán Frankfurter Allgemeine Zaitung (FAZ, 04/07/2016), en el que los autores presentaron el concepto para ayudar “in situs” a África, con el fin de contener con mayor eficiencia la posible nueva ola de refugiados provenientes de ese continente.  Afirman que es necesario un “punto de vista amplio” que incluya “elementos de política comercial, de fomento y de cultura exterior.”

Desde el punto de vista histórico, un punto de vista así está condicionado por el hecho de que “por milenios Europa ha sido parte de la identidad del Norte de África.”  Así sería posible explicar por qué la movilidad de especialistas y de jóvenes académicos sería posible y por qué se tendrían que aplicar contra-medidas contra el derrumbe del concepto de Estado en muchos países africanos; Libia se estabilizaría con una operación de seguridad para “anclar a África en la estabilidad,” como sugiere el encabezado del artículo.

Esos conceptos tienen que analizarse, pero cabe anotar que en esos mismos días, el presidente Horst Köhler llamó para realizar la asociación “real” con África, asociación que abarca otorgar oportunidades “legales” para viajar a los jóvenes que de verdad quieran estudiar.

Regresando al discurso de Kiesewetter en el Club Mid-Atlantic, ahí advirtió de la imposibilidad de crear una “fortaleza europea,” la política de cerrar y sellar las fronteras, ejemplo visto en España con su trágica cerca fronteriza  de Ceuta y Melilla.  Agregó que tal situación la ha podido apreciar en sus viajes: con la ayuda de una cerca de siete metros de alto armada con alambre de la OTAN, los refugiados que tratan de escapar sufren espantosas heridas.  Esto, a su vez, ha llevado a una situación en la que la policía fronteriza española tiene que ser reemplazada en intervalos muy cortos, pues no pueden soportar  vivir viendo esa espantosa realidad.

Sin entrar en pormenores en el artículo sobre el ambiente de las normas actuales de seguridad, Kiesewetter emplea una metáfora para recalcar que “en el Medio Oriente las armas están listas para disparar.”  Afirmó también que quizás Egipto sea el “siguiente barril de pólvora.”  A principios de septiembre, Kiesewetter, presidio una delegación que realizó una visita una visita de tres días a Israel, donde pudo recibir información de primera mano respecto a la situación actual.  Días después de su presentación de Bonn visitó Líbano y, allí, el  campo de refugiados de Zahlé.  Desde su website informó que  “le incumbe a  nuestras relaciones exteriores ayudar a los países que lindan con Siria y proporcionarles suficiente ayuda humanitaria para los refugiados.”

Dijo Kiesewetter ante los miembros del Club que las condiciones de la política de seguridad se tienen que comunicar a un público amplio, con reuniones a las que se invite a los dirigentes políticos, que son los encargados de tomar decisiones día con día. Así mismo, son indispensables  debates sobre la política de seguridad (parcialmente confidenciales) que no son propias del sensacionalismo de los “talk shows”; lo importante es la posibilidad de abordar las “líneas divisorias” y las “similitudes” más allá de los límites partidaristas.

Lo importante sería crear un lenguaje directo y vivo.  La sentencia antigua de “Audiatur et altera pars”  (escucha a la otra parte, según el derecho romano) es esencial, de forma que los intereses particulares de los partidos y los esquemas formales no oscurezcan los asuntos verdaderos que se abordan.

Es cierto que el Libro Blanco, del que me referí al inicio, es correcto en sus conclusiones sobre el futuro del Bundeswehr cuando dice: “Hoy, un Bundeswhr que recibe una orientación nueva y que reduce sus dimensiones se enfrenta a una crisis y a conflictos sin paralelo.”

Sin embargo, una presentación que se funda en la experiencia directa, como la de Kiesewetter en el MAC, contiene todos los elementos para ser comprendida. Esto es crucial para entender las decisiones que se están formando o que ya se han decidido.  Las fórmulas esquemáticas, las amenazas o los sortilegios (como se puede ver en los acontecimiento entre Rusia y Estados Unidos), no ayudarán.  Nos gustaría saber  Kiesewetter habría comentado sobre los exabruptos de Trump, y las acciones de Hillary Clinton como titular de  las Relaciones Exteriores estadounidenses.  Lo que faltó con respecto a Rusia fue una nueva visión constructiva para la cooperación ruso-alemana, la cual, en muchas crisis, podría llevar a diferentes soluciones.

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