Yachay: la ciudad del conocimiento de Ecuador

En un valle situado en la provincia de Imbabura, en el Norte de Ecuador, a 110 kilómetros de la capital, Quito, está en marcha una iniciativa singular en América Latina: la Ciudad del Conocimiento Yachay. Yachay (conocimiento, en quechua), proyectada como un centro de generación de conocimiento científico-técnico y de actividad industrial novedosa, en la que participan instituciones públicas y empresas privadas, representa la mayor apuesta del liderazgo ecuatoriano agrupado en torno del presidente Rafael Correa para cambiar el perfil socioeconómico del país en las siguientes décadas con reducción del peso de las exportaciones de alimentos y materias primas –principalmente petróleo- y con la ampliación de la participación de las actividades productivas en las que interviene el conocimiento.

En el discurso de inauguración, en marzo de 2014, Correa resaltó: “Aquí está naciendo la patria nueva, aquí estamos superando la economía extractiva” (El País, 6/04/2014).

La respuesta es intensa; el presupuesto previsto para los primeros cuatro años de funcionamiento del complejo es del orden de los mil millones de dólares.

Según Rina Pazos, secretaria general de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación, Yachay se inserta en el plano de la materialización del Bien Vivir, como lo establece la Constitución ecuatoriana de 2008. “Pensamos que el camino para alcanzar ese Bien Vivir pasa por la construcción de un nuevo modelo económico que se funde en el conocimiento,” dijo (Granma, 24/07/2014).

De acuerdo con ella, “Yachay es un gran “cluster” de innovación, donde estarán en conjunto la academia con la sociedad, el sector privado y las empresas públicas.”

La intención es que la sinergía entre esos elementos cree “un ecosistema en el que los estudiantes tengan muy cerca proyectos reales, en los que podrán participar durante y después de su formación.”

Una de las claves del éxito está en el enfoque social: “Lo que se busca es crear productos, bienes y servicios con valor agregado, que tengan una aplicación en el mercado, pero que, primordialmente, se orienten a la solución de los problemas de la población, tales como el derecho a la salud, a la educación y a una vida digna.”

Primera ciudad planificada del país, proyectada por la empresa sudcoreana IFEZ, Yachay ocupa un área de 4 500 hectáreas y deberá albergar a 20 instituciones públicas y a cerca de 30 empresas privadas. La joya de la corona es la Universidad Tecnológica Yachay (Yachay Tech), que, en su segundo año de funcionamiento, ya es calificada por la revista Nature como una de las más importantes instituciones de investigaciones técnicas de Ecuador (El Telégrafo, 21/05/2016). Los primeros cursos ofrecidos por la Universidad son ciencias de la vida, nanociencias, energías renovables y cambios climáticos, petroquímica y tecnologías de la información y de la comunicación. La ciudad tiene actualmente cerca de 5 mil habitantes, de ellos mil estudiantes y 52 profesores, todos con doctorado.

Además de la universidad, hay un centro de investigaciones agrícolas, un hospital, una escuela modelo y un jardín botánico, que deberá ser el mayor de América Latina. Se espera que la ciudad tenga en 2030 120 mil habitantes, de ellos 10 mil serán estudiantes (Andes, 17/10/2014).

Ciudad del Conocimiento Yachay, vista panorámica

Una gran parte de los profesores de la Yachay Tech está constituida por extranjeros –lo que ha generado críticas de la comunidad académica ecuatoriana. El actual rector, quien tomó posesión en enero de 2017, es el matemático mexicano-estadounidense Carlos Castillo Chávez, poseedor de un vasto currículo de actividades en Estados Unidos, México, Colombia y China.

El secretario de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación, René Ramírez, contesta a las críticas: “Frente a aquellos que nos siguen llamando neocolonialistas por nuestra política de buscar estar comunicados con los circuitos mundiales del conocimiento, defenderemos coherentemente, sin contradicciones, la ciudadanía universal. Y también las ciencias sin fronteras, porque el conocimiento es un bien público, sin duda en el marco de las necesidades del país y de la patria grande” (El País, 6/04/2014).

En un acuerdo firmado entre los gobiernos de Ecuador y de Rusia, en noviembre de 2016, el Instituto de Sueros y Vacunas de San Petersburgo instalará una fábrica de vacunas y sueros en Yachay, para el abastecimiento del país y de la región. Otros acuerdos están en trámite con el gobierno de China.

Yachay es una iniciativa de las más promisorias, la cual debería ser estudiada y seguida por otros países iberoamericanos.

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